Rusia desplegó un submarino para proteger el buque interceptado por EEUU

La tensión entre ambos países ha crecido en medio de disputas diplomáticas.

Petrolero Marinera. CAPTURA DE VIDEO Petrolero Marinera. CAPTURA DE VIDEO
07 Enero 2026

Rusia envió un submarino y varias naves de guerra para acompañar al petrolero Marinera hasta un puerto ruso, luego de que Estados Unidos intensificara su seguimiento para incautarlo. La información fue reportada por el Wall Street Journal y confirmada por funcionarios estadounidenses a CBS News.

El Marinera es un buque petrolero que inició su recorrido bajo el nombre Bela-1 y con bandera de Guyana, tras zarpar desde Irán. Durante su persecución por parte de Estados Unidos, el barco pasó a navegar bajo bandera rusa. El buque se encuentra sancionado por el Departamento del Tesoro y, de acuerdo con reportes, navegaba en aguas remotas al sur de Islandia.

La embarcación no logró atracar en Venezuela ni cargar petróleo. Pese a encontrarse vacía, la Guardia Costera estadounidense mantuvo su persecución en el Atlántico como parte de las acciones contra la llamada “flota fantasma” de petroleros que transportan crudo ilícito a nivel global, incluido petróleo procedente del mercado negro ruso.

En diciembre, la tripulación del buque rechazó un intento de abordaje por parte de Estados Unidos y se internó en el Atlántico. Durante esa huida, la tripulación pintó una bandera rusa en uno de sus costados, rebautizó la nave como Marinera y modificó su registro para quedar bajo jurisdicción rusa.

Según fuentes citadas por Fox News, el Pentágono monitoreó los movimientos del petrolero desde Irlanda y el Reino Unido, y desplegó aviones de patrullaje marítimo P-8 Poseidon ante la posibilidad de una intervención.

En este contexto, Rusia pidió formalmente a Estados Unidos que detenga la persecución del buque. Funcionarios estadounidenses indicaron al Wall Street Journal que Moscú transmitió su reclamo, mientras que el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso aseguró que sigue la situación con preocupación.

Aun así, la Guardia Costera de Estados Unidos continuó con el seguimiento del petrolero en el Atlántico oriental. Reportes del miércoles señalan que el buque navegaba a unas 300 millas al sur de Islandia con rumbo al mar del Norte.

El episodio ocurre en un momento de tensión diplomática entre Washington y Moscú por la guerra en Ucrania, un escenario que amenaza con complicar las conversaciones entre ambas potencias. Rusia aún no ha aceptado el marco de paz impulsado por Estados Unidos y Ucrania, consignó el diario "El tiempo" de Colombia.

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