
Luis Caputo.

En la recta final hacia el pago del vencimiento de deuda por U$S4.200 millones previsto para el próximo viernes, el Gobierno comenzó a cerrar las cuentas para cumplir con ese compromiso en tiempo y forma, un escenario que los mercados y los analistas dan prácticamente por descontado.
En las últimas horas se oficializó un ingreso clave para ese objetivo: las reservas del Banco Central aumentaron U$S787 millones. Más allá de las compras en el mercado cambiario por U$S83 millones informadas por la autoridad monetaria, el dato confirmó el ingreso de cerca de U$S700 millones girados por las empresas que firmaron los contratos de concesión y transferencia de acciones para la operación privada de las represas hidroeléctricas del Comahue.
A ese flujo se suma la expectativa del Ministerio de Economía de cerrar un préstamo Repo con un grupo de bancos internacionales por un monto estimado entre U$S1.500 y U$S 2.000 millones. Hasta el momento no hubo información oficial sobre la cifra final, aunque semanas atrás el ministro de Economía, Luis Caputo, había señalado que las entidades financieras ofrecieron hasta U$S7.000 millones. El ingreso derivado de las represas redujo, en este marco, las necesidades del Tesoro en la negociación con los bancos internacionales, consignó Infobae.
Además, deben considerarse las compras que el Tesoro realizó en el mercado en los últimos días para completar el pago a los bonistas privados. Según datos del Banco Central, al 30 de diciembre los depósitos en dólares del Tesoro ascendían a U$S1.969,86 millones.
Giro de fondos al exterior
Caputo necesita contar con más de la mitad de los U$S4.200 millones antes del jueves, debido a que debe realizar el giro de fondos al exterior. De acuerdo con información del Ministerio de Economía, de los U$S4.216 millones que vencen el 9 de enero, U$S2.567 millones corresponden a títulos Globales -U$S1.524 millones en concepto de capital y U$S 1.043 millones en intereses-, mientras que los restantes U$S 1.649 millones pertenecen a Bonares, con U$S1.187 millones de capital y U$S462 millones de intereses.
“Lo que se paga en el exterior (Globales en dólares y euros) se transfiere desde el BCRA a la cuenta del Agente de Pago (BNYM) el día hábil anterior al vencimiento”, explicó Ramiro Tosi, ex subsecretario de Finanzas y actual director de Suramericana Visión. En la práctica, esto implica que el jueves 8 de enero el equipo económico deberá disponer de al menos U$S2.567 millones.
Las otras alternativas
El préstamo Repo con bancos internacionales no es la única alternativa que analizó Caputo para conseguir los dólares faltantes. También están disponibles los swaps con Estados Unidos y China, además de la posibilidad de concretar un “refinanciamiento el mismo día” del vencimiento.
Del swap por U$S20.000 millones con Estados Unidos, Argentina activó hasta ahora U$S2.534 millones -según datos del Exchange Stabilization Fund (ESF) del Departamento del Tesoro norteamericano-, por lo que aún quedan disponibles U$S17.466 millones. En el caso del swap con China, permanecen sin utilizar U$S18.291 millones.
La opción del “refinanciamiento el mismo día” generó versiones sobre una eventual nueva colocación en el mercado de capitales, incluso a nivel internacional. Ante esas especulaciones, Caputo salió a aclarar el enfoque oficial. “Vamos a tratar de que no haya emisión. El objetivo es ir eliminando la dependencia que el país tiene con Wall Street. ¿Lo vamos a poder lograr? Creemos que sí”, respondió el ministro en su cuenta de X ante la consulta de un usuario. Minutos después, el presidente Javier Milei reposteó el mensaje, en señal de respaldo político a la estrategia.
En una respuesta posterior, Caputo agregó que “es muy difícil que un país pueda crecer sostenidamente en el tiempo sin un mercado de capitales interno más desarrollado. Este es un punto central de mediano y largo plazo. Este gobierno, más allá de tener que lidiar con la coyuntura de corto plazo, está tratando de sentar las bases para que este período de crecimiento sea de largo plazo”.






