Crean piel a partir de las células del propio paciente

El Hospital Italiano mejoró el tratamiento de heridas reemplazando tejidos artificiales por cultivos del propio paciente. Buenos resultados estéticos y funcionales para quemaduras o úlceras crónicas.

AVANCE SIGNIFICATIVO. El Hospital Italiano logró el autocultivo de piel con células de los propios pacientes. AVANCE SIGNIFICATIVO. El Hospital Italiano logró el autocultivo de piel con células de los propios pacientes.
Hace 22 Hs

El Hospital Italiano de Buenos Aires dio un paso significativo en el campo de la bioingeniería de tejidos con el desarrollo exitoso de piel nueva para tratar heridas. Esta técnica, que científicamente se llama cultivo autólogo dermo-epidérmico para autoinjerto, consiste en la toma de una pequeña muestra de piel del paciente, que se cultiva en el laboratorio para hacerla crecer y crear nueva piel, que luego se utiliza para cubrir o reparar las zonas afectadas.

Esta alternativa fue desarrollada -luego de ocho años de estudio e investigación- para mejorar la recuperación de heridas en la piel, como quemaduras graves o úlceras, especialmente en personas con dificultad para regenerar tejidos. Hasta ahora, las opciones de tratamiento disponibles se basaban en cubrir las lesiones con piel donada de otra persona (aloinjerto), piel de origen animal (xenoinjerto) o materiales sintéticos que imitan la piel.

Luis Mazzuoccolo, jefe de Servicio de Dermatología y del Equipo de Bioingeniería de Tejidos del Hospital Italiano, explicó: “cuando una persona sufre una quemadura de tercer grado, se pierden las tres capas de la piel. Es necesario reemplazar la dermis -la capa intermedia- rápidamente, ya que su pérdida total conlleva la pérdida de la función cutánea (elasticidad, sensibilidad) y puede tener consecuencias aún más graves”. La técnica de cultivo de piel tiene cuatro pasos:

- el procedimiento comienza con la extracción de una porción mínima de piel del paciente, formada por las capas superficial e intermedia (dermis y epidermis). Se realiza en la zona inguinal, que tiene buena cicatrización.

- la porción de piel extraída se cultiva en plasma rico en plaquetas, que provee los factores de crecimiento y funciona como sujeción de las células. Utilizar componentes del mismo paciente reduce al mínimo el riesgo de rechazo, infecciones o reacciones inmunológicas.

- entre los 10 a 17 días posteriores, se aplica la lámina de piel cultivada sobre la superficie de la herida. El autoinjerto se cubre con gasa húmeda y se coloca un vendaje compresivo para proteger la zona.

- en un rango de 30 a 120 días después de recibir el autoinjerto, se logra la regeneración del tejido propio y se considera curada cuando tiene completa la última capa de la piel.

El objetivo principal de esta tecnología es lograr la regeneración natural de las heridas, reactivando el proceso de cicatrización. Los resultados obtenidos en la primera experiencia son prometedores: en un paciente quemado, la piel tratada con esta técnica recuperó su elasticidad en el 95%, comparado con el 75% alcanzado con la utilización de piel artificial.

Además, este procedimiento trae asociadas grades ventajas para el paciente como menor riesgo (al utilizar exclusivamente piel de la persona, se garantiza la ausencia de rechazo inmunológico y de contaminación con materiales biológicos); la mejora estética (se logra una cicatrización visualmente más “natural” y estable, en comparación con el injerto de piel sintética); es un procedimiento mínimamente invasivo (la obtención del fragmento de piel del área dadora es un procedimiento ambulatorio que utiliza anestesia local, y en el caso de pacientes quemados, se toma la muestra durante su internación) y de menor costo que otros (el desarrollo de esta piel autóloga permite una reducción significativa de los valores del tratamiento en comparación con los sustitutos dérmicos comerciales).

Este avance fue posible gracias al trabajo integrado de profesionales de diversas especialidades como Bioingeniería de Tejidos (Dermatología y Genética), Medicina Transfusional y Cirugía Plástica. Además, gracias a la posibilidad de contar con infraestructura hospitalaria, como el Laboratorio acreditado por Incucai y el Banco de Tejidos.

Por su lado, la jefa de Abordaje Integral en Cicatrización de Heridas del Servicio de Dermatología, Anahí Belatti, concluyó: “el desarrollo se alinea rigurosamente con las normas regulatorias vigentes en medicina regenerativa que priorizan el uso de material autólogo para garantizar la trazabilidad. Además de heridas crónicas y quemaduras, esta técnica abre una puerta terapéutica a escenarios de alta complejidad”.

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