
ARGUMENTO. El Gobierno justificó esta desvinculación bajo la premisa de la “racionalización del gasto”. la gaceta / Archivo

En una decisión de fuerte impacto, el Gobierno de Javier Milei formalizó ayer la salida del Estado Nacional de la conducción y administración de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD). A través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) publicado en el Boletín Oficial, el Poder Ejecutivo transfirió la gestión operativa del ente a la provincia de Catamarca, marcando el fin de una era de intervención federal directa en el yacimiento.
La medida representa un triunfo político para el gobernador peronista Raúl Jalil, quien venía sosteniendo intensas negociaciones con la Casa Rosada. En clave política, la transferencia se interpreta como un reconocimiento al comportamiento legislativo de Jalil, cuyos diputados fueron piezas clave para que la administración libertaria lograra aprobar proyectos fundamentales, como el Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal en el Congreso.
El decreto, que lleva la firma del presidente Milei y de la totalidad de su gabinete, modifica sustancialmente la Ley 14.771, que dio origen a la empresa en 1958. Con este cambio en la estructura societaria, la provincia de Catamarca pasa a ostentar el 60% de la participación, mientras que la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) retiene el 40% restante, eliminando de la ecuación al Estado nacional.
Desde el punto de vista administrativo, la reforma implica que la presidencia y el directorio de YMAD ya no serán designados por el Poder Ejecutivo Nacional. A partir de ahora, Catamarca asumirá la representación mayoritaria en la toma de decisiones estratégicas, otorgando a la gestión de Jalil una autonomía sin precedentes sobre el manejo de sus recursos mineros y el desarrollo de nuevas inversiones.
La Casa Rosada justificó esta desvinculación bajo la premisa de la “racionalización del gasto” y la reducción del aparato estatal. Según la óptica oficial, YMAD es una de las entidades mixtas que ya no requieren del tutelaje nacional, alineándose con la estrategia de transferir responsabilidades a las provincias y fomentar de esa manera la eficiencia en la gestión de activos públicos.
En términos estrictamente productivos, fuentes del sector señalan que, si bien la extracción de oro en la zona es actualmente reducida, el valor de YMAD trasciende la producción inmediata. La importancia radica en la titularidad de las tierras y el potencial geológico de la región, factores que Catamarca considera vitales para articular futuros proyectos de exploración y explotación a gran escala.
Este traspaso también pone fin a un extenso conflicto judicial que mantenía enfrentadas a las partes desde hace años. El pasado 15 de diciembre, el rector de la UNT, Sergio Pagani, y el gobernador Jalil sellaron acuerdos conciliatorios para resolver litigios que databan de 2018, relacionados con la distribución de servicios públicos y la construcción de la Ciudad Universitaria tucumana.
El conflicto se había originado en 2008, tras una cuestionada resolución del entonces rector Juan Alberto Cerisola. Aquella decisión había alterado el reparto de dividendos, afectando el financiamiento destinado a finalizar las obras de infraestructura de la UNT. Con el nuevo esquema, se busca normalizar el flujo de fondos y garantizar el cumplimiento de la ley original de creación del ente.
Bajo el nuevo acuerdo, la UNT y Catamarca desistieron de los juicios tramitados en el Juzgado Federal catamarqueño. Se validó una “Acta interpretativa” que define el conjunto de obras pendientes en la Ciudad Universitaria, estableciendo un crédito equivalente a 135.000 metros cuadrados de construcción para dar por cumplida la obligación histórica de YMAD con la Universidad.







