
Huevo de Dragón. Foto tomada de Internet

En un pueblo pequeño de la Patagonia argentina, llamado Trevelin, ubicado en Chubut, una estructura insólita rompe la monotonía del paisaje cordillerano. Se trata del Huevo de Dragón, una escultura habitable de cuatro metros de altura, con una construcción inspirada en la tradición galesa que distingue a la región, el proyecto se convirtió en uno de los alojamientos más excéntricos de la Argentina y del mundo.
Lo más llamativo no es solo su forma, sino que los visitantes pueden alojarse dentro del huevo, en una experiencia pensada para la desconexión y el contacto con la naturaleza.
Este proyecto es una creación del arquitecto argentino Martín de Estrada, para quien el Huevo de Dragón es producto de una idea que combina arte y arquitectura, sus dos pasiones, según expresa al diario "La Nación".
Su excentricidad lo llevó a posicionarse como uno de los mejores alojamientos del mundo y además tuvo un reconocimiento internacional en el 2023, al ganar el concurso OMG Fund.
¿Cómo es el interior del Huevo de Dragón?
En su interior se refuerza la idea de refugio. Predominan materiales naturales como madera, aislamiento térmico de celulosa, revoques de barro y pintura a la cal, que generan una atmósfera cálida y acogedora. El espacio está pensado para dos personas y cuenta con cama king, comedor, cocina y baño completamente equipados, con un diseño austero y funcional.
Uno de los puntos fuertes son los ventanales, desde los que se puede apreciar el predio y, a lo lejos, la cordillera. El alojamiento incluye desayuno, un fogón para asados y una tina japonesa de agua caliente al aire libre, ideal para relajarse bajo el cielo patagónico. Según la temporada, el valor por noche oscila entre los U$S100 y U$S160.
“El Huevo de dragón es una obra que conmueve, que transmite energía y que demuestra que el arte también puede ser habitable”, afirma el arquitecto.









