25 Abril 2005 Seguir en 
Un taxista fue atado de pies y manos y fue abandonado, con la cabeza cubierta, a la vera del río Salí, luego de que tres delincuentes lo asaltaron el sábado por la noche.
Néstor Daniel Acosta, de 29 años, salió en un Renault 9 a trabajar, como lo hacía todos los días. A las 22.40, según la denuncia radicada en la seccional décima de la Policía, dos hombres y una mujer le hicieron señas para que se detuviera, en la esquina de Corrientes y Maipú. Uno de los hombres y la mujer se sentaron atrás, mientras que el tercero se ubicó en el asiento del acompañante, y le pidieron que los trasladara al barrio Soeme.
Pero cuando circulaba por avenida Juan B. Justo al 2.800, el pasajero que iba en el asiento trasero sacó un arma de fuego y lo apuntó en la nuca. En ese momento, el hombre que estaba a su lado lo encañonó en la costilla y lo obligó a desviar por la autopista de Circunvalación.
Según el relato de Acosta, debió estacionar a la vera del camino, por orden de los delincuentes, que le taparon la cabeza con la remera que llevaba puesta; lo maniataron con cables y con las trenzas de las zapatillas de pies y manos, y lo hicieron subir en el asiento trasero. Una vez reducido, los asaltantes condujeron el taxi unos 15 minutos más, tras lo cual bajaron a Acosta y se llevaron el auto.
El taxista afirmó que durante más de tres horas intentó desatarse. Cerca de las cuatro, fue encontrado por una patrulla de la seccional décima, que en ese momento hacía un recorrido de rutina en las márgenes del río Salí, en las inmediaciones de un predio para la extracción de áridos. De allí fue trasladado a la delegación policial, donde radicó la denuncia.
Acosta ya había sido asaltado hace cinco meses. En aquella oportunidad, también por la noche, los delincuentes le quitaron la ropa y la recaudación del día. En la zona de El Colmenar, donde los asaltantes lo encañonaron y lo obligaron a desviar de camino, ya habían ocurrido dos atracos similares el 12 de enero, en los que las víctimas fueron también un taxista y un remisero. El 24 de febrero, durante una manifestación frente a Casa de Gobierno en reclamo de mayor seguridad, unos 200 taxistas afirmaron que sufren, por lo menos, 150 asaltos por mes.
Néstor Daniel Acosta, de 29 años, salió en un Renault 9 a trabajar, como lo hacía todos los días. A las 22.40, según la denuncia radicada en la seccional décima de la Policía, dos hombres y una mujer le hicieron señas para que se detuviera, en la esquina de Corrientes y Maipú. Uno de los hombres y la mujer se sentaron atrás, mientras que el tercero se ubicó en el asiento del acompañante, y le pidieron que los trasladara al barrio Soeme.
Pero cuando circulaba por avenida Juan B. Justo al 2.800, el pasajero que iba en el asiento trasero sacó un arma de fuego y lo apuntó en la nuca. En ese momento, el hombre que estaba a su lado lo encañonó en la costilla y lo obligó a desviar por la autopista de Circunvalación.
Según el relato de Acosta, debió estacionar a la vera del camino, por orden de los delincuentes, que le taparon la cabeza con la remera que llevaba puesta; lo maniataron con cables y con las trenzas de las zapatillas de pies y manos, y lo hicieron subir en el asiento trasero. Una vez reducido, los asaltantes condujeron el taxi unos 15 minutos más, tras lo cual bajaron a Acosta y se llevaron el auto.
El taxista afirmó que durante más de tres horas intentó desatarse. Cerca de las cuatro, fue encontrado por una patrulla de la seccional décima, que en ese momento hacía un recorrido de rutina en las márgenes del río Salí, en las inmediaciones de un predio para la extracción de áridos. De allí fue trasladado a la delegación policial, donde radicó la denuncia.
Acosta ya había sido asaltado hace cinco meses. En aquella oportunidad, también por la noche, los delincuentes le quitaron la ropa y la recaudación del día. En la zona de El Colmenar, donde los asaltantes lo encañonaron y lo obligaron a desviar de camino, ya habían ocurrido dos atracos similares el 12 de enero, en los que las víctimas fueron también un taxista y un remisero. El 24 de febrero, durante una manifestación frente a Casa de Gobierno en reclamo de mayor seguridad, unos 200 taxistas afirmaron que sufren, por lo menos, 150 asaltos por mes.







