25 Abril 2005 Seguir en 
La ruta 38 no da tregua y sigue sumando víctimas a su negro historial. Esta vez se cobró la vida de un joven de apenas 18 años y dejó a otro de 15 en grave estado. Viajaban en un ciclomotor y fueron arrastrados más de 150 metros por un vehículo que se dio a la fuga.
Otros dos muchachos, que circulaban en moto por la avenida Aconquija, chocaron por atrás a un colectivo de la línea 102 y se encuentran en estado delicado en el hospital Padilla.
El primer accidente, de proporciones trágicas, ocurrió en las primeras horas de la madrugada, a 200 metros de León Rougés.
El ciclomotor era conducido por un adolescente de 15 años, que, luego del choque, fue trasladado al Padilla. Allí se encuentra internado con traumatismo encefalocraneano. Su amigo, Fernando Villagra, de 18, viajaba en el asiento de atrás y falleció antes de llegar al hospital Padilla, minutos después de las 4.
La causa fue caratulada como homicidio culposo y la Policía intentaba ayer dar con el paradero del conductor que arrolló y arrastró a los jóvenes a lo largo de más de 150 metros y luego los abandonó en el camino.
La ruta 38 se cobra decenas de víctimas mortales y cientos de heridos por año. En su mayoría, son menores de 30 años.
Otros dos jóvenes que viajaban en una moto chocaron por atrás a un coche de la línea 102.
El accidente se produjo ayer, a las 8.05, en avenida Aconquija y Acasuso. En la motocicleta iban Diego Villarrubia, de 18 años, y Néstor Díaz Quesada, de 19. Ambos fueron trasladados al hospital Padilla con politraumatismos de consideración, según informó la Policía de Yerba Buena.
Los oficiales señalaron a LA GACETA que, según los primeros testimonios que recogieron, el choque se produjo cuando el colectivo se detuvo en esa esquina para levantar a dos pasajeros. Los jóvenes, que venían atrás del ómnibus, habrían venido circulando a muy poca distancia del micro, y por ello no alcanzaron a frenar a tiempo para evitar el impacto.
Otros dos muchachos, que circulaban en moto por la avenida Aconquija, chocaron por atrás a un colectivo de la línea 102 y se encuentran en estado delicado en el hospital Padilla.
El primer accidente, de proporciones trágicas, ocurrió en las primeras horas de la madrugada, a 200 metros de León Rougés.
El ciclomotor era conducido por un adolescente de 15 años, que, luego del choque, fue trasladado al Padilla. Allí se encuentra internado con traumatismo encefalocraneano. Su amigo, Fernando Villagra, de 18, viajaba en el asiento de atrás y falleció antes de llegar al hospital Padilla, minutos después de las 4.
La causa fue caratulada como homicidio culposo y la Policía intentaba ayer dar con el paradero del conductor que arrolló y arrastró a los jóvenes a lo largo de más de 150 metros y luego los abandonó en el camino.
La ruta 38 se cobra decenas de víctimas mortales y cientos de heridos por año. En su mayoría, son menores de 30 años.
Otros dos jóvenes que viajaban en una moto chocaron por atrás a un coche de la línea 102.
El accidente se produjo ayer, a las 8.05, en avenida Aconquija y Acasuso. En la motocicleta iban Diego Villarrubia, de 18 años, y Néstor Díaz Quesada, de 19. Ambos fueron trasladados al hospital Padilla con politraumatismos de consideración, según informó la Policía de Yerba Buena.
Los oficiales señalaron a LA GACETA que, según los primeros testimonios que recogieron, el choque se produjo cuando el colectivo se detuvo en esa esquina para levantar a dos pasajeros. Los jóvenes, que venían atrás del ómnibus, habrían venido circulando a muy poca distancia del micro, y por ello no alcanzaron a frenar a tiempo para evitar el impacto.







