Ludovica Squirru señaló en qué escenario se encontrará cada signo del horóscopo chino. Fuente: Ludovica Squirru vía Instagram
Aún falta en el calendario lunar para llegar al 2026. En el horóscopo chino, regido bajo los ritmos del satélite natural, todavía se contabiliza como si estuviéramos en el 2025, aunque este período es muy distinto al del resto del año. Enero, que se vive bajo la influencia de la Serpiente, es un tiempo de transición que nos prepara con nuevas energías para el ciclo entrante, el cual comenzará el 17 de febrero.
Enero de 2026, que aún se rige bajo el signo de la Serpiente, es un período en que los animales se encuentran entre los cierres y las aperturas, los finales y los comienzos. Muchos de los signos conviven con el cierre de procesos internos que los preparan para el nuevo ciclo. Aquí no habrá inicios completamente nuevos, sino un período de preparación, de revisión de registro emocional y reordenamiento.
Ludovica Squirru detalló en su libro Horóscopo chino 2026 que este período invita, más bien, a la introspección, a la calma y a la observación; a percibir las señales sutiles y evitar las decisiones poco concienzudas. Antes de llegar al Año del Caballo de Fuego, y de vernos influenciados por su entusiasmo, energía y vigor, será fundamental sintonizar con la Serpiente: introspectiva, estratégica y profunda, enfocando en lo que necesita acomodarse antes de avanzar.
Cómo será enero del 2026 para cada signo del horóscopo chino
Rata
El aviso de la pitonisa para la Rata es darle un descanso a la mente y bajar la sobreexigencia intelectual. Es un mes para ordenar pensamientos y revisar conversaciones pendientes. En lo que respecta a los vínculos, se darán los tiempos para hablar de lo pendiente. En lo laboral, será mejor hacer una pausa y observar antes de tomar decisiones.
Búfalo
El Búfalo deberá aprovechar el tiempo para hacer ajustes finos. Se encontrará con que es necesaria algo de flexibilidad, incluso en las estructuras más firmes. Enero invita a soltar la rigidez y a encontrar nuevas formas de sostén emocional y cotidiano.
Tigre
Para el Tigre, este mes será uno de disyuntivas entre la autorregulación y el seguimiento de sus impulsos. La energía potencia sus reacciones. Enero trae la necesidad de decir verdades, aunque no todas requieren acción inmediata. Canalizar la intensidad en proyectos personales puede resultar clave.
Conejo
Al Conejo, enero le hará ver lo que estaba oculto. Es un mes que sensibiliza y agudiza la percepción; un momento para elegir con cuidado qué voces escuchar y qué vínculos priorizar. Ideal para cerrar etapas emocionales y ordenar el mundo interno.
Dragón
El mes invita a revisar expectativas y a correrse de la necesidad de control. Enero no promete grandes avances, pero sí claridad. Escuchar señales inesperadas puede traer respuestas valiosas.
Serpiente
Protagonista energética del período, la Serpiente atraviesa enero con mayor lucidez interna. Es un mes para leer entre líneas, confiar en la intuición y sostener espacios de introspección real.
Caballo
Enero pide moderar el ritmo. No se trata de un freno, sino de una recalibración. Cuidar la energía y revisar compromisos evitará desgastes innecesarios en lo laboral y lo afectivo.
Cabra
Mes de balance emocional. Enero activa recuerdos y procesos de comprensión profunda. Lo que dolió empieza a acomodarse, especialmente si se canaliza a través de lo creativo.
Mono
El mes desafía a enfrentar temas que venían esquivándose. Enero pide presencia emocional y honestidad. Si se asume el compromiso, el período se vuelve productivo y esclarecedor.
Gallo
Enero invita a ordenar el mundo interno y externo. Se redefinen límites y roles, tanto en lo profesional como en lo personal. La coherencia entre el sentir y el decir será la clave del mes.
Perro
Las lealtades se ponen a prueba sin dramatismo. Enero ayuda a identificar vínculos genuinos y a soltar expectativas ajenas. Un mes para redefinir acuerdos emocionales.
Chancho
Enero se presenta amable, pero profundo. El foco está en el autocuidado y el descanso. Sanar vínculos y reconectar con las propias necesidades prepara el terreno para el nuevo ciclo.









