A un taller de Cáritas le robaron hasta las sillas

Por falta de medios, la institución, ubicada en Alderetes, no puede dar contención a las 120 personas que concurren.

SITUACION PRECARIA. En el taller resulta cada vez más difícil enseñar a los chicos, porque los ladrones se llevaron todo.
SITUACION PRECARIA. En el taller resulta cada vez más difícil enseñar a los chicos, porque los ladrones se llevaron todo.
24 Abril 2005
Un taller de Cáritas ubicado en Alderetes, donde se alimenta y se educan a 120 personas -muchas de ellas discapacitadas- ha sido prácticamente saqueado a lo largo de varios robos. En el lapso de un año, los ladrones lo atacaron seis veces y se llevaron el televisor, la computadora, mesas, sillas, cubiertos, utensilios de cocina, material didáctico y hasta los juguetes que se usan para la estimulación temprana de los chicos.
"No dejaron prácticamente nada. Nos quedaron unos bancos de madera; si no fuera por eso los chicos comerían en el piso", se lamentó Consuelo Huellén, directora del taller "Sagrada Familia", que subsiste apenas con las donaciones de la comunidad. "Todo lo que nos sustrajeron no podemos reponerlo", añadió.
Por ahora, y para salir del paso, les pidieron a los chicos que lleven al comedor sus propios cubiertos. Pero no han podido suplir los reproductores audiovisuales que usaban para enseñarles.
"No podemos hacer funcionar la huerta, porque nos robaron la tela metálica. Teníamos serenos, pero este año la Municipalidad los sacó sin avisarnos", comentó Sonia Ramírez, una de las encargadas.
Por su parte, el secretario de Gobierno del municipio, Miguel Albornoz, argumentó que se quedaron sin personal para destinar a vigilancia porque hubo muchas jubilaciones. Reconoció que en la zona donde funciona el comedor deben poner dos vigilantes, porque es muy peligrosa, y se comprometió a dar una solución al problema.
La institución no sólo recibe donaciones materiales, sino que también acepta el trabajo voluntario. Por ejemplo, cuentan con la colaboración de profesoras de baile que están tratando de armar un ballet folclórico con los chicos. Para ello necesitan que alguien les done un equipo de música.

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