22 Abril 2005 Seguir en 
La defensa del oficial Andrés Faversani pediría hoy que se realice la reconstrucción del crimen del juez Héctor Agustín Aráoz. El oficial, quien amplió ayer su declaración ante el fiscal Guillermo Herrera, dijo que a Ema Gómez, una de las principales imputadas por la muerte del magistrado, se la veía muy nerviosa la tarde del asesinato, y que eso le generó sospechas. En el caso también está implicado el oficial Darío Pérez.
Faversani, que declaró durante casi tres horas en la Fiscalía X, explicó que la tarde del 26 de noviembre, cuando la ex agente lo llamó por teléfono para decirle que creía que habían matado a Aráoz se la notaba tranquila. Pero que, cuando ella llegó a la seccional de Banda del Río Salí, donde el oficial prestaba servicios, estaba muy nerviosa.
El policía agregó que durante la charla que ambos mantuvieron, ella dijo algunas incoherencias. Y que eso lo hizo sospechar que podía ser verdad que el magistrado estuviese muerto.
"Después de hablar con ella, le avisé a mi superior, el comisario Rodolfo Domínguez y, después de que él notificó a sus superiores, nos fuimos a la casa de Aráoz a verificar si era verdad que había un juez muerto", explicó Faversani. El oficial está imputado por incumplimiento del deber de funcionario público, ya que salteó tres jurisdicciones para llegar primero al lugar del hecho, cuando deberían haber arribado allí efectivos de la comisaría de Yerba Buena. Su defensor, Carlos Picón, pedirá hoy una reconstrucción de lo que sucedió aquella tarde. Lo que intenta demostrar es que su defendido no actuó fuera de la ley y que sí cumplió con sus funciones.
El fiscal Herrera dijo, por su parte, que citaría a declarar al comisario Rodolfo Domínguez, también imputado por el mismo delito que Faversani . Y que, si hubiera contradicciones entre Faversani y el comisario, podría hacer un careo entre ambos. Por su parte, el abogado de la familia de Aráoz, Benjamín Frías Alurralde le explicó ayer a Herrera su inquietud por el giro que está tomando la causa. El letrado dijo que le preocupa que se hable de un crimen pasional cuando la familia afirma que los acusados integrarían una mafia policial.
Faversani, que declaró durante casi tres horas en la Fiscalía X, explicó que la tarde del 26 de noviembre, cuando la ex agente lo llamó por teléfono para decirle que creía que habían matado a Aráoz se la notaba tranquila. Pero que, cuando ella llegó a la seccional de Banda del Río Salí, donde el oficial prestaba servicios, estaba muy nerviosa.
El policía agregó que durante la charla que ambos mantuvieron, ella dijo algunas incoherencias. Y que eso lo hizo sospechar que podía ser verdad que el magistrado estuviese muerto.
"Después de hablar con ella, le avisé a mi superior, el comisario Rodolfo Domínguez y, después de que él notificó a sus superiores, nos fuimos a la casa de Aráoz a verificar si era verdad que había un juez muerto", explicó Faversani. El oficial está imputado por incumplimiento del deber de funcionario público, ya que salteó tres jurisdicciones para llegar primero al lugar del hecho, cuando deberían haber arribado allí efectivos de la comisaría de Yerba Buena. Su defensor, Carlos Picón, pedirá hoy una reconstrucción de lo que sucedió aquella tarde. Lo que intenta demostrar es que su defendido no actuó fuera de la ley y que sí cumplió con sus funciones.
El fiscal Herrera dijo, por su parte, que citaría a declarar al comisario Rodolfo Domínguez, también imputado por el mismo delito que Faversani . Y que, si hubiera contradicciones entre Faversani y el comisario, podría hacer un careo entre ambos. Por su parte, el abogado de la familia de Aráoz, Benjamín Frías Alurralde le explicó ayer a Herrera su inquietud por el giro que está tomando la causa. El letrado dijo que le preocupa que se hable de un crimen pasional cuando la familia afirma que los acusados integrarían una mafia policial.







