Delincuentes hieren a un viajante cordobés para robarle $ 40.000

Dos motoarrebatadores esperaban a la víctima a la salida de un local en San Martín al 1.400.

14 Abril 2005
Julio César Basile, de 50 años, no imaginó que su viaje a Tucumán iba a terminar en un terrible asalto que lo dejó internado con múltiples golpes, un tiro en la ingle y sin su maletín con $ 40.000 y cuatro chequeras.
Basile, que vive en Córdoba (capital), trabaja en una fábrica de repuestos de automotores y es cobrador. Ayer había llegado a la provincia para cobrar grandes sumas de dinero en las empresas de repuestos de autos, según fuentes policiales.Después de hacer el recorrido en todos los locales de la capital, al mediodía se dirigió en su auto a "La Botica", en calle San Martín 1.442. Al salir, a las 13.30, llevaba un maletín con el dinero que había recaudado en los diferentes locales; el monto rondaba los $ 40.000, según informó a LA GACETA el comisario Víctor Lisandro, jefe de la seccional 7ª, quien intervino en el caso.
Basile tenía estacionado su auto sobre la calle San Martín, enfrente del negocio "La Botica". Cuando salió, un hombre lo esperaba afuera. Lo llevó encañonado hasta la vereda de enfrente, y comenzaron a forcejear por el maletín. Mientras tanto, otro muchacho esperaba al asaltante en una moto enduro, según contó Francisco, un vecino que estuvo a sólo un metro del hecho y lo presenció desde la rendija del portón de su casa."Largá, largá", escuchaba Francisco desde el interior de su vivienda. El hombre, asustado, se paró atrás del portón y observó cómo el asaltante trataba desesperadamente de sacarle el maletín con la plata a Basile. Francisco agregó que el asaltante no se cansaba de golpear con un arma a Basile, hasta que, cansado ante la negativa del cordobés, le pegó un tiro que impactó en la ingle. Cuando obtuvo lo que quiso, se subió a la moto de su acompañante -que hacía de "campana"- y se fugaron. Todo ocurrió en unos pocos segundos, y en la vereda de la casa de Francisco. "La víctima defendía ese maletín como a su propia vida", relató, mientras señalaba los vestigios de sangre que habían quedado en la acera. "El delincuente efectuó cinco disparos, pero sólo uno hirió a Basile", explicó el comisario Lisandro.
Uno de los vecinos llamó a la Policía, que aún no determinó quiénes fueron los culpables, aunque Lisandro anticipó que están casi seguros de la identidad de uno de ellos. El dueño del local llevó a Basile al sanatorio, donde fue operado. Al cierre de esta edición, estaba fuera de peligro.

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