La declaración de Ema Gómez sería crucial para esclarecer el homicidio

El fiscal Herrera avanzará esta semana en la hipótesis de que al magistrado lo mató una mafia policial. Se esperan varios testimonios.

EN EL OJO DEL HURACAN. En los próximos días, Ema Gómez podría ser llevada otra vez a Tribunales.
EN EL OJO DEL HURACAN. En los próximos días, Ema Gómez podría ser llevada otra vez a Tribunales.
10 Abril 2005
Las palabras de los familiares del asesinado juez de Menores Héctor Agustín Aráoz, y de los defensores de uno de los acusados, el oficial Alejandro Darío Pérez, cada uno desde distintos puntos de vista, pusieron el centro de la escena de la investigación nuevamente en una sola persona: la ex agente Ema Hortencia Gómez.
La ex policía asistió esta semana, a través de las noticias que le llevaba su abogado Mario Mirra y los medios de prensa, a una furiosa pelea entre las partes, en la que no faltaron acusaciones cruzadas, presiones y amenazas de distinta índole. Todo porque se sospecha que el fiscal Guillermo Herrera está recibiendo un gran caudal de pruebas que podrían ayudarlo a descubrir qué fue lo que realmente pasó el 26 de noviembre de 2004 en la casa que Aráoz tenía en Yerba Buena.
El fiscal ahora apunta hacia la hipótesis de que una mafia policial asesinó a Aráoz. La familia del juez sostiene desde el principio lo mismo. El hecho de que la mayoría de los involucrados en el caso, acusados por el homicidio, por encubrimiento o por incumplimiento de los deberes de funcionario público, sea o hayan sido parte de la fuerza de seguridad, permite que esa hipótesis cobre fuerza.
Pero Ema Gómez permanece en silencio. Según trascendió, esta semana será llamada a declarar. Hasta el momento ella sólo dijo que era inocente. Aparte de eso, prefirió el silencio. Horacio Guerineau, defensor de Pérez, cree que es hora de que hable. "Si hay implicancias políticas, lo mejor que puede hacer es declarar, porque de un momento a otro igualmente todo lo que ella sabe se conocerá", aseguró el abogado. Lucrecia Terán, esposa del juez Aráoz, y sus abogados, Benjamín Frías Alurralde y Dolores Leone Cervera, también quieren que Gómez hable. "Ella es parte de una banda. No nos interesa la parte personal, sino profesional", indicaron.
Hasta el momento, las pericias de ADN ubican a Gómez en la casa del juez el día del crimen. Cuando lo encontraron, el juez tenía cabellos de ella en una de sus manos.

Mejor, callada
Mirra cree que en la etapa de instrucción no hay garantías para hacerla declarar. "Absolutamente todos los pedidos que realizamos fueron rechazados. Prefiero ir al juicio oral y allí se verá", enfatizó el letrado. Mirra inclusive ya denunció que Gómez fue amenazada. Habría gente que no quiere que cuente lo que sabe. En una de sus presentaciones en Tribunales lo dijo ella misma: "tengo miedo, yo sé mucho". Los investigadores se están moviendo rápidamente. Esperan que esta semana se presenten algunos testigos nuevos, que podrían aportar datos importantes. Inclusive no se descarta que se produzcan nuevas detenciones. Hasta el momento son tres los arrestados y hay cinco acusados en libertad. La palabra de Ema Gómez puede tener derivaciones insospechadas.

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