09 Abril 2005 Seguir en 
Tres días después de que mataron a su padre, Agustín Aráoz estuvo en Tribunales. Ese día, el chico de 22 años afirmó: "a mi papá lo mató una mafia policial". A más de cuatro meses del crimen del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz, las palabras del joven resuenan más fuerte a raíz del giro que tomó la investigación que lleva adelante el fiscal Guillermo Herrera.Ayer, LA GACETA habló con Agustín Aráoz; con su madre, Lucrecia Terán, y con sus abogados, Dolores Leone Cervera y Benjamín Frías Alurralde. Ellos se mostraron conformes con la marcha del caso, pero pidieron que se profundicen muchas pistas.
"Sostenemos que hay mucha gente que aún debe declarar, pero que no fue llamada a la fiscalía. Además de todas aquellas personas con las que Ema Gómez mantuvo contactos telefónicos, creemos que deben declarar todos los empleados de los juzgados de menores de Tucumán; incluidos, los jueces de Menores", dijeron.
La hipótesis que sostiene la familia es que a Aráoz lo asesinaron esa tarde del 26 de noviembre del año pasado por una investigación que estaba realizando, y que estaba relacionada justamente con los menores. "Sería bueno que se investigaran causas de un año antes de la tragedia. Sin dudas que saldrán muchos datos importantes. Hasta aquí tenemos dos hechos importantes: la muerte de un magistrado, y la investigación por presunto enriquecimiento ilícito de un grupo de policías. El motivo de la primera puede ser la causa de la segunda", dijo Frías Alurralde.
Quería alejarse
La familia niega totalmente que el crimen haya sido de índole pasional. "Mi propio marido me había confesado que quería alejarse de esta mujer. Quería que reconstituyéramos nuestra relación. No hubo una pelea, él sólo se defendió. Ella no tenía ni un arañazo", dijo Lucrecia Terán. Agustín Aráoz agregó que le advirtieron que el juzgado de su padre tenía los teléfonos intervenidos desde seis meses antes de que se cometiera el homicidio, y que eso terminó dos días después del 26 de noviembre. "¿No es raro?", se preguntó. "Esto no tiene nada que ver con la vida privada del doctor Aráoz, sino con su actividad profesional", dijo Leone Cervera.
Terán también afirmó que del despacho de su marido desaparecieron joyas que estaban dentro de un maletín, pero que no sabe si además faltaba documentación. "El mismo había denunciado que lo estaban siguiendo, que le habían tomado fotos. Incluso la Policía había aceptado que estaba tomando imágenes del frente del juzgado, en algo que no se aclaró nunca", dijo. Según la familia, Ema Gómez es parte de una banda. "No sabemos inclusive si a ella la pusieron a trabajar con el doctor Aráoz a propósito. Como para que lo controlara, y de esa forma avisar si sabía algo. Agustín siempre fue una persona impulsiva, justiciera; si sabía que se estaba cometiendo un delito, lo investigaba; no se iba a callar. Evidentemente esto no le convenía a alguien", dijo Frías Alurralde. También aseguraron que no se puede ser rehén de las amenazas de Gómez acerca de las cosas que podría revelar si declara. "Sabe mucho y debe decirlo", apuntaron.
El abogado aseguró que la familia apoya y cree en la investigación del fiscal, pero que decidieron no presentarse como querellantes porque no conciben "una venganza privada". Por eso, indicó el letrado, reafirman la versión que dio en su momento Agustín Aráoz. "Se está investigando bien, hay una mafia policial que mató al juez", aseguró.
"Sostenemos que hay mucha gente que aún debe declarar, pero que no fue llamada a la fiscalía. Además de todas aquellas personas con las que Ema Gómez mantuvo contactos telefónicos, creemos que deben declarar todos los empleados de los juzgados de menores de Tucumán; incluidos, los jueces de Menores", dijeron.
La hipótesis que sostiene la familia es que a Aráoz lo asesinaron esa tarde del 26 de noviembre del año pasado por una investigación que estaba realizando, y que estaba relacionada justamente con los menores. "Sería bueno que se investigaran causas de un año antes de la tragedia. Sin dudas que saldrán muchos datos importantes. Hasta aquí tenemos dos hechos importantes: la muerte de un magistrado, y la investigación por presunto enriquecimiento ilícito de un grupo de policías. El motivo de la primera puede ser la causa de la segunda", dijo Frías Alurralde.
Quería alejarse
La familia niega totalmente que el crimen haya sido de índole pasional. "Mi propio marido me había confesado que quería alejarse de esta mujer. Quería que reconstituyéramos nuestra relación. No hubo una pelea, él sólo se defendió. Ella no tenía ni un arañazo", dijo Lucrecia Terán. Agustín Aráoz agregó que le advirtieron que el juzgado de su padre tenía los teléfonos intervenidos desde seis meses antes de que se cometiera el homicidio, y que eso terminó dos días después del 26 de noviembre. "¿No es raro?", se preguntó. "Esto no tiene nada que ver con la vida privada del doctor Aráoz, sino con su actividad profesional", dijo Leone Cervera.
Terán también afirmó que del despacho de su marido desaparecieron joyas que estaban dentro de un maletín, pero que no sabe si además faltaba documentación. "El mismo había denunciado que lo estaban siguiendo, que le habían tomado fotos. Incluso la Policía había aceptado que estaba tomando imágenes del frente del juzgado, en algo que no se aclaró nunca", dijo. Según la familia, Ema Gómez es parte de una banda. "No sabemos inclusive si a ella la pusieron a trabajar con el doctor Aráoz a propósito. Como para que lo controlara, y de esa forma avisar si sabía algo. Agustín siempre fue una persona impulsiva, justiciera; si sabía que se estaba cometiendo un delito, lo investigaba; no se iba a callar. Evidentemente esto no le convenía a alguien", dijo Frías Alurralde. También aseguraron que no se puede ser rehén de las amenazas de Gómez acerca de las cosas que podría revelar si declara. "Sabe mucho y debe decirlo", apuntaron.
El abogado aseguró que la familia apoya y cree en la investigación del fiscal, pero que decidieron no presentarse como querellantes porque no conciben "una venganza privada". Por eso, indicó el letrado, reafirman la versión que dio en su momento Agustín Aráoz. "Se está investigando bien, hay una mafia policial que mató al juez", aseguró.







