Otro hombre quedó preso por encubrimiento

Una versión de lo que sucedió el 26 de noviembre. "Gaby" Juárez habría intercambiado mensajes con el oficial el día del homicidio.

Juárez había sido detenido con un uniforme policial.
Juárez había sido detenido con un uniforme policial.
08 Abril 2005
La investigación del crimen del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz avanza como una locomotora. Desde que el fiscal Guillermo Herrera decidió que había que comenzar a buscar a presuntos encubridores para que salgan a luz los detalles más escondidos del caso, el trabajo en la fiscalía X es arduo, y no dejan de llegar testimonios y versiones.
Justamente ayer, tal como había anticipado LA GACETA, quedaron detenidas dos personas: un joven, Gabriel Alberto Juárez, que tendría antecedentes delictivos y era amigo del detenido oficial Alejandro Darío Pérez, y su padre, Alberto Armando Juárez, un policía retirado. Además, al cierre de esta edición se buscaba al suegro de Pérez, de apellido Ocampo, que también debía ser detenido.

Las revelaciones
Gabriel Juárez, o "Gaby", fue arrestado el miércoles por personal de la Brigada Oeste, al mando del comisario Carlos Vega. Su nombre salió a la luz a raíz de los mensajes de texto y de voz que intercambió con Pérez el día del crimen de Aráoz, el 26 de noviembre del año pasado. Cuando el fiscal recibió los informes de los cruces telefónicos que había solicitado, advirtió la conexión entre Pérez y Juárez.
Ayer, el joven declaró junto a su abogado Javier Lobo Aragón y dejó en claro, según trascendió, dos puntos fundamentales: a) dijo que hacía trabajos para Pérez y b) admitió que conocía al juez Aráoz.
Lobo Aragón aseguró que no es extraño que haya tenido relación con Pérez. "Viven en Lules, un pueblo chico, ¡cómo no se van a conocer!", indicó. Juárez tendría antecedentes delictivos, sobre todo por robo de autos.
Este dato, para el fiscal, no es un detalle menor, sobre todo teniendo en cuenta que desde hace varias semanas investiga justamente a una red de reducidores de autos que podría estar vinculada al caso. "Yo trabajaba para Pérez y para otros oficiales", le habría dicho Juárez a Herrera.
Pero "Gaby" negó con vehemencia otra versión que figuraba en la causa: que el día del crimen él estaba presente en la casa del magistrado, en Yerba Buena. Esa versión indicaría que Juárez se encontraba en la vivienda con el juez, cuando llegó la otra acusada del caso, la ex agente Ema Hortencia Gómez, que mantenía un romance con el magistrado. Siempre según la hipótesis, a ella no le habría gustado que Juárez estuviera allí y habría peleado violentamente con Aráoz.
En esas circunstancias el juez habría gritado, tal como escucharon varios vecinos: "¡ya se va, ya se va!". Luego se escucharon los disparos. Fueron nueve los proyectiles que terminaron con su vida.

Testigos
El fiscal espera que se presenten al menos dos testigos que podrían haber visto la escena, y que ya estarían identificados. Sería un paso fundamental para el total esclarecimiento del caso.
Pero ayer hubo más novedades. Durante la instrucción de la causa, el oficial Juan Roque Romano, dueño de la remisería Modelo Tucumano, había advertido que en diciembre, dos ex policías habían estado amenazando a algunos de sus clientes para que ratificaran que ellos habían sido trasladados a distintos destinos en el vehículo Renault Clío que manejaba Pérez. Esta es la coartada del oficial, que ya fue desvirtuada por el mismo Romano y por la operadora de la remisería, Gabriela Mansilla.
Por eso fueron detenidos el padre de Juárez y se pidió el arresto de Ocampo, ya que, según los investigadores, habrían sido quienes "apretaron" a los testigos para que no declararan.
Lobo Aragón aseguró igualmente que ninguno de los dos Juárez está vinculado a la causa. "Gabriel siempre estuvo a disposición de la Justicia, pero nunca lo citaron. Ahora lo detuvieron, pero no entendemos por qué", dijo. A "Gaby", por ahora, se lo acusa por encubrimiento.

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