07 Abril 2005 Seguir en 
Un hombre que habría estado falsificando carnets de manejo de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán fue detenido por personal de la Brigada Norte, al mando de los comisarios Víctor Reynoso, René Roldán y Hugo Sánchez.
Los policías habían recibido una denuncia anónima que advertía de las actividades ilegales de un hombre que, en una casa, tenía una "imprenta" y que luego, en un comercio, entregaba los carnets. El informante incluso indicó cuáles eran los lugares que se debían investigar. Así, uno de los policías, el cabo Sergio Suárez, fue a uno de los domicilios y, presentándose como remisero, le dijo al hombre que lo atendió que necesitaba con urgencia un carnet de manejo. El dueño de casa entonces le pidió $ 30, además de una foto carnet, y le dijo que al otro día podría pasar a buscarlo por el negocio, según se informó oficialmente. Efectivamente, al otro día le entregaron a Suárez su carnet de manejo. Entonces los policías llevaron el documento a la Dirección de Tránsito de la Municipalidad, donde les confirmaron que era falso, y que las personas que lo firmaban ya no se desempeñaban en los cargos que figuraban en el carnet, además de negar que las firmas fueran las de ellos.
Los policías solicitaron al fiscal Pedro Gallo órdenes de allanamiento y detención, que el juez Víctor Manuel Pérez concedió. Así, una comisión integrada por el oficial Adrián Onaindia y los suboficiales José Lazarte y Jesús Guerra fue hasta el domicilio ubicado en San Martín 2.364, donde detuvo al dueño de casa, identificado como Manuel Marcelo González. Según el informe oficial, allí se secuestraron numerosas obleas en blanco, que habrían sido utilizadas para realizar los carnets apócrifos, títulos de automotores, cédulas verdes, cheques de distintos bancos, carnets de manejo ya confeccionados, fotografías de varias personas, dos computadoras, un scanner, una fotocopiadora, una impresora color, resmas de papel y hasta una escopeta tumbera. En el otro domicilio, en tanto, no se encontró nada. González declaró ayer en Tribunales y, según trascendió, negó su vinculación con los hechos investigados.
Los certificados falsos
En tanto, la fiscal VI de Instrucción, Adriana Reinoso Cuello, espera recibir los informes de la división Antecedentes Personales de la Policía, donde se habrían descubierto al menos tres certificados de buena conducta adulterados. Los certificados habían sido enviados para su comprobación por la Municipalidad de San Miguel de Tucumán y por la Dirección de Agencias de Seguridad.
Los policías habían recibido una denuncia anónima que advertía de las actividades ilegales de un hombre que, en una casa, tenía una "imprenta" y que luego, en un comercio, entregaba los carnets. El informante incluso indicó cuáles eran los lugares que se debían investigar. Así, uno de los policías, el cabo Sergio Suárez, fue a uno de los domicilios y, presentándose como remisero, le dijo al hombre que lo atendió que necesitaba con urgencia un carnet de manejo. El dueño de casa entonces le pidió $ 30, además de una foto carnet, y le dijo que al otro día podría pasar a buscarlo por el negocio, según se informó oficialmente. Efectivamente, al otro día le entregaron a Suárez su carnet de manejo. Entonces los policías llevaron el documento a la Dirección de Tránsito de la Municipalidad, donde les confirmaron que era falso, y que las personas que lo firmaban ya no se desempeñaban en los cargos que figuraban en el carnet, además de negar que las firmas fueran las de ellos.
Los policías solicitaron al fiscal Pedro Gallo órdenes de allanamiento y detención, que el juez Víctor Manuel Pérez concedió. Así, una comisión integrada por el oficial Adrián Onaindia y los suboficiales José Lazarte y Jesús Guerra fue hasta el domicilio ubicado en San Martín 2.364, donde detuvo al dueño de casa, identificado como Manuel Marcelo González. Según el informe oficial, allí se secuestraron numerosas obleas en blanco, que habrían sido utilizadas para realizar los carnets apócrifos, títulos de automotores, cédulas verdes, cheques de distintos bancos, carnets de manejo ya confeccionados, fotografías de varias personas, dos computadoras, un scanner, una fotocopiadora, una impresora color, resmas de papel y hasta una escopeta tumbera. En el otro domicilio, en tanto, no se encontró nada. González declaró ayer en Tribunales y, según trascendió, negó su vinculación con los hechos investigados.
Los certificados falsos
En tanto, la fiscal VI de Instrucción, Adriana Reinoso Cuello, espera recibir los informes de la división Antecedentes Personales de la Policía, donde se habrían descubierto al menos tres certificados de buena conducta adulterados. Los certificados habían sido enviados para su comprobación por la Municipalidad de San Miguel de Tucumán y por la Dirección de Agencias de Seguridad.







