La investigación apuntaría a jefes policiales

Las conexiones con una empresa de remises.Algunos de los defensores de los imputados rechazaron la hipótesis que maneja el fiscal Herrera. Creen que se desvía la pesquisa. Pidieron informes.

07 Abril 2005
La noticia acerca de que en la Justicia están investigando el presunto enriquecimiento ilícito de los imputados en el caso del crimen del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz provocó la inmediata reacción de los abogados defensores. Pero al mismo tiempo, la información provocó gran preocupación en la cúpula de la Policía, en algunos de cuyos integrantes también se posaría la lupa de los investigadores.
El fiscal Guillermo Herrera está pidiendo informes sobre el patrimonio de la ex agente Ema Gómez, de los oficiales Alejandro Darío Pérez, Andrés Faversani, Raúl Albornoz y Juan Roque Romano, y del comisario principal Rodolfo Domínguez, todos acusados por distintos delitos en la investigación. Para eso se espera la documentación que se solicitó al Registro Inmobiliario, al Registro Automotor y a entidades crediticias. Herrera sostiene que algunos de los acusados poseerían bienes cuya tenencia no podrían justificar con sus ingresos.

Los vehículos
Aráoz fue asesinado el 26 de noviembre en su casa, ubicada en Yerba Buena, luego de una violenta pelea mantenida con Gómez. Al magistrado le dieron nueve balazos. A los investigadores les sorprende, por ejemplo, la disponibilidad de vehículos que tenían algunos de los imputados en la causa. El caso estaría relacionado también con remises, ya que algunos de los acusados tendrían vinculaciones con este negocio. De hecho, Romano es dueño de una empresa de autos de alquiler, en la que Pérez trabajaba con un móvil. Pero se cree que en la misma empresa habría autos que serían de otros policías, algunos de ellos de alto rango.
Albornoz se presentó ayer en LA GACETA y rechazó la investigación del fiscal. "Lo único que hicimos fue descubrir el homicidio de un juez. No somos una mafia. Todo esto me tiene muy afectado personal y emocionalmente", dijo el oficial.Ayer se conoció un dato que para los investigadores no deja de ser revelador. En la causa del crimen de Aráoz está secuestrado el automóvil Renault Clío rojo que Pérez utilizaba en la remisería y que, se cree, habría sido utilizado por el sospechoso y por Gómez para alejarse de la casa del magistrado tras al crimen. Ese mismo vehículo ya se lo habían secuestrado a Pérez hace poco más de un año, cuando se investigaba el asalto que sufrió una familia de Lules (de donde también es el oficial), el 29 de diciembre de 2003. Luego le devolvieron el vehículo y Pérez no fue imputado por ese atraco.
Cuando se lo quitaron al policía tras el homicidio del juez, advirtieron que en una de las puertas había un disparo, aunque las razones aún no fueron explicadas.

Las respuestas
Ayer, la abogada de Pérez, María Inés Gómez de Guerineau, afirmó que el fiscal Herrera está desviando la investigación. "En vez de tratar de establecer quiénes mataron al juez Aráoz, buscan elementos que no están relacionados con la causa y no se profundizan las hipótesis", dijo. Por su parte, Alvaro Zelarayán, defensor de Faversani y de Domínguez, sostuvo que es insólito que se investiguen los bienes de sus clientes. "Esta causa ya da para todo. Van a tener que probar todo lo que están diciendo. Mis defendidos son inocentes. Me pregunto por qué no le hicieron el dermotest al hijo de Aráoz, que fue la última persona que estuvo con él", indicó.
En la Fiscalía X aún esperan el informe para saber quién le entregó al comisario Domínguez la camioneta Ford Ranger que utilizaba, vehículo en el cual trasladó a Ema Gómez desde Banda del Río Salí hasta la casa del juez el día del crimen, cuando ella les dijo a él y a Faversani que creía que a Aráoz lo habían matado. Ese vehículo habría sido pedido por el Gobierno para ser afectado a cuestiones de seguridad, pero nunca habría sido entregado oficialmente por la Justicia. La Corte también investiga esto.

Ordenaron una nueva detención

La Justicia ordenó ayer la detención de otro hombre que podría estar relacionado con la muerte del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz. Se trata de Gabriel Juárez, un joven domiciliado en Lules (lugar de residencia de otro acusado, el oficial Alejandro Darío Pérez), que es hijo de un policía retirado y que tendría antecedentes policiales.
Juárez le habría mandado algunos mensajes de texto a Pérez en clave. Así surge de los informes de las empresas telefónicas, que ya están en manos del fiscal Guillermo Herrera. Juárez ya estuvo detenido en otras oportunidades, e incluso se lo sorprendió utilizando uniformes policiales a pesar de que nunca fue integrante de la fuerza. Hoy sería presentado en Tribunales.
Por otra parte, ayer, el abogado Luis Acosta indicó que su defendido Arturo Roife, agente inmobiliario y amigo de Ema Gómez, que tiene pedido de captura desde hace dos semanas y está prófugo de la Justicia, no se presentará en Tribunales mientras no tenga la seguridad de que no quedará detenido. Roife está acusado por Herrera por presunto encubrimiento, ya que habría estado con Gómez el día del crimen. Acosta espera que el juez de Instrucción Juan Francisco Pisa resuelva la eximición de prisión que solicitó para Roife, y recién entonces haría que se presente a declarar ante Herrera.

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