06 Abril 2005 Seguir en 
Trece personas resultaron heridas ayer por la madrugada cuando el ómnibus en el que viajaban desde Pocitos (Bolivia) hasta La Plata (Buenos Aires) volcó, luego de atropellar a dos caballos en la ruta 9, en San Andrés.
El accidente ocurrió a las 2.15, en el kilómetro 1.283. El ómnibus de la empresa Flecha Bus era guiado por Julio César Batallanes, de 40 años. De repente, dos caballos se cruzaron por la ruta. El chofer, para tratar de esquivarlos, volanteó hacia la izquierda y cayó a la profunda banquina. "Sentí un ruido fuerte, y no me acuerdo más. Luego me vi afuera del coche. Tengo golpes en la cintura que todavía me molestan", dijo Roberto Mendoza, uno de los pasajeros.
Luis Sobrecuevas, otro pasajero, recordó: "yo estaba despierto porque mi beba lloraba; de repente el ómnibus chocó y volcamos, pero no llegamos a dar una vuelta". "Yo atiné a agarrarme y caí sobre el portaequipajes. Estaba oscuro; no se veía nada. Rompimos el vidrio de una ventana y salimos. Mi hija tiene un golpe leve en el ojo", agregó.
Francisco Ayudarte, empleado de la empresa Flecha Bus, dijo que no fue una tragedia por una cuestión de suerte. "Hay cuatro o cinco accidentes similares por mes. Nadie se hace cargo de sacar a los animales de la ruta. Si aquí hubiera muerto alguien, ¿quién iba a ser responsable?", se preguntó.
Las 13 personas que viajaban en el ómnibus resultaron lesionadas, aunque ninguna de gravedad. Todos fueron llevados a los hospitales Padilla, Centro de Salud y de Niños.
Daniel Aguilar, jefe de la Sección Caballería de la Policía, aseguró que no dan abasto para erradicar la gran cantidad de animales sueltos que a diario circulan por las rutas de toda la provincia, ya que tienen un sólo vehículo para secuestrarlos. "Levantamos hasta ocho animales a diario. La mayoría son caballos y aparecen en la ruta 9, desde la capital hasta San Andrés, y en la zona del Mercofrut. Allí causan accidentes. Igualmente muchos de los choques se deben a la negligencia de los dueños de los aninales", indicó.
El accidente ocurrió a las 2.15, en el kilómetro 1.283. El ómnibus de la empresa Flecha Bus era guiado por Julio César Batallanes, de 40 años. De repente, dos caballos se cruzaron por la ruta. El chofer, para tratar de esquivarlos, volanteó hacia la izquierda y cayó a la profunda banquina. "Sentí un ruido fuerte, y no me acuerdo más. Luego me vi afuera del coche. Tengo golpes en la cintura que todavía me molestan", dijo Roberto Mendoza, uno de los pasajeros.
Luis Sobrecuevas, otro pasajero, recordó: "yo estaba despierto porque mi beba lloraba; de repente el ómnibus chocó y volcamos, pero no llegamos a dar una vuelta". "Yo atiné a agarrarme y caí sobre el portaequipajes. Estaba oscuro; no se veía nada. Rompimos el vidrio de una ventana y salimos. Mi hija tiene un golpe leve en el ojo", agregó.
Francisco Ayudarte, empleado de la empresa Flecha Bus, dijo que no fue una tragedia por una cuestión de suerte. "Hay cuatro o cinco accidentes similares por mes. Nadie se hace cargo de sacar a los animales de la ruta. Si aquí hubiera muerto alguien, ¿quién iba a ser responsable?", se preguntó.
Las 13 personas que viajaban en el ómnibus resultaron lesionadas, aunque ninguna de gravedad. Todos fueron llevados a los hospitales Padilla, Centro de Salud y de Niños.
Daniel Aguilar, jefe de la Sección Caballería de la Policía, aseguró que no dan abasto para erradicar la gran cantidad de animales sueltos que a diario circulan por las rutas de toda la provincia, ya que tienen un sólo vehículo para secuestrarlos. "Levantamos hasta ocho animales a diario. La mayoría son caballos y aparecen en la ruta 9, desde la capital hasta San Andrés, y en la zona del Mercofrut. Allí causan accidentes. Igualmente muchos de los choques se deben a la negligencia de los dueños de los aninales", indicó.







