Un micro se quedó sin frenos y terminó en el borde de un río

Ayuda de los vecinos. Habían alquilado un ómnibus para ir a una misa al hogar San Agustín. El rodado se desbarrancó por una calle interna.

SUSTO. Los testigos escucharon alaridos de los pasajeros del coche.
SUSTO. Los testigos escucharon alaridos de los pasajeros del coche.
04 Abril 2005
Siete mujeres resultaron heridas ayer a la mañana cuando el ómnibus en el que viajaban por El Corte, en Yerba Buena, se quedó sin frenos, recorrió 150 metros sin control y fue a parar a la barranca del río Muerto.
El accidente ocurrió a las 11.30. El viejo rodado había salido de la ciudad de la Banda del Río Salí y se dirigía hacia el Hogar San Agustín, ubicado cuatro cuadras hacia el sur, a la altura del kilómetro 16 de la ruta 338, que conduce a San Javier. A bordo había 21 pasajeros que iban a una misa que se iba a celebrar en el hogar.
Cuando faltaban tres cuadras para llegar a destino, el chofer, Rodesindo Llano, de 42 años, estacionó en una calle interna, paralela a la ruta y cercana al hogar, para que los pasajeros pudieran descender. La arteria, que tiene una marcada pendiente, desemboca en el lecho del río.
Apenas habían bajado tres personas, cuando el ómnibus se quedó sin frenos y empezó a circular velozmente calle abajo, en dirección al río. Recorrió unos 150 metros, rompió un árbol y se clavó en un terraplén armado con piedras y ripio que funciona como defensa contra las crecientes del río Muerto. "Vimos que el ómnibus bajaba descontrolado y escuchamos gritos angustiosos pidiendo ayuda. De pronto, el vehículo desapareció en la barranca y sentimos el ruido de los árboles que se quebraban, y después, un estruendo, cuando el colectivo encalló en la arena", explicó Rosa López, una vecina.
Los lugareños fueron los primeros en ayudar a los pasajeros. Luego llegaron ambulancias. Al hospital Centro del Salud fueron trasladadas María Jiménez, de 57 años, Rosa Osores (63), y Rosaura Medina (55). En tanto, Norma Sosa (64), Emilia de Druve (70), María Navarro (66) y Emilia Camila Jorge fueron llevadas al Padilla. Todas presentaban heridas leves.
"Algunas mujeres quedaron tiradas al costado del camino, asustadas y asombradas; las que estaban arriba del vehículo se desesperaban por agarrarse de algo, para no caerse. Gracias a Dios no pasó nada grave",contó Agustín Peña, que pasaba por allí. La familia de Emilia Jorge contó que se asustaron mucho cuando se enteraron del choque, ya que la primera noticia que recibieron decía que el ómnibus se había caído por un precipicio, relató Yolanda Debes, su sobrina.

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