01 Abril 2005 Seguir en 
Marcelo Orr fue precavido. El hecho de haberle colocado el cinturón de seguridad a su hija de cinco años evitó una tragedia ayer al mediodía, cuando el auto que manejaba embistió a una combi que transportaba pasajeros y que era perseguida por los inspectores de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad, en la esquina de Amadeo Jacques y avenida Soldati. Nadie resultó herido. Pero, tras el accidente, algunas personas que viajaban en la camioneta se enfrentaron a los golpes, en un confuso episodio, con los municipales.
A las 11.30, Orr viajaba por Soldati, de norte a sur, con su hija Noelia. Al llegar a la intersección de la avenida con Amadeo Jacques vio aparecer de golpe una combi. "No tuve tiempo de frenar y me la llevé por delante", explicó el hombre, quien, al igual que su hija, resultó ileso.
Unos minutos antes de que se produjera el accidente, en Benjamín Aráoz primera cuadra, frente a la ex estación terminal, una combi de la empresa Colombres Sociedad Rural Limitada, conducida por Oscar Osvaldo Albarracín, cargaba pasajeros y se disponía a viajar a Cruz Alta, según informó el comisario Mario Ponce Madrid, a cargo del operativo.
"Una camioneta de la Dirección de Tránsito se nos cruzó y no nos dejó arrancar. Nos pidieron la documentación y el chofer se la mostró. De todos modos dijeron que iban a secuestrar el vehículo. Hicimos marcha atrás y nos fuimos por la avenida Avellaneda, porque teníamos que llevar a los 16 pasajeros. Pero se nos cruzó una grúa e impidió que avanzáramos. Por eso, el auto nos chocó a nosotros", contó Martín Reynaga, que viajaba en la combi como ayudante del chofer. La versión de Orr es diferente, ya que dijo que la combi estaba circulando.
Los vecinos ayudaron a los protagonistas del accidente. Todos estaban impresionados por la violenta colisión. "No era difícil darse cuenta de lo que había pasado. Con sólo ver el auto, la combi y a los municipales todos juntos se podía concluir que se había tratado de una persecución", afirmó Lisandro Núñez, un gomero cuyo comercio está a menos de 10 metros del lugar del accidente.
Golpes e insultos
Tras la colisión, quienes viajaban en la combi comenzaron a insultar a los inspectores y, según dijo la Policía, se enfrentaron a los golpes. "Me agarraron entre otros choferes y comenzaron a patearme en el suelo, hasta que llegó la Policía", aseguró Miguel Angel Díaz, jefe del departamento de Tránsito. La Policía informó que el inspector sufrió lesiones. Pero Silvina García, que cobraba los pasajes en la combi, sostuvo que no golpearon a Díaz. José Benito Silva, delegado de la Dirección de Tránsito, aseguró que es necesario que cada uno de los órganos de control de la Municipalidad tenga protección policial cada vez que salga a realizar operativos.
A las 11.30, Orr viajaba por Soldati, de norte a sur, con su hija Noelia. Al llegar a la intersección de la avenida con Amadeo Jacques vio aparecer de golpe una combi. "No tuve tiempo de frenar y me la llevé por delante", explicó el hombre, quien, al igual que su hija, resultó ileso.
Unos minutos antes de que se produjera el accidente, en Benjamín Aráoz primera cuadra, frente a la ex estación terminal, una combi de la empresa Colombres Sociedad Rural Limitada, conducida por Oscar Osvaldo Albarracín, cargaba pasajeros y se disponía a viajar a Cruz Alta, según informó el comisario Mario Ponce Madrid, a cargo del operativo.
"Una camioneta de la Dirección de Tránsito se nos cruzó y no nos dejó arrancar. Nos pidieron la documentación y el chofer se la mostró. De todos modos dijeron que iban a secuestrar el vehículo. Hicimos marcha atrás y nos fuimos por la avenida Avellaneda, porque teníamos que llevar a los 16 pasajeros. Pero se nos cruzó una grúa e impidió que avanzáramos. Por eso, el auto nos chocó a nosotros", contó Martín Reynaga, que viajaba en la combi como ayudante del chofer. La versión de Orr es diferente, ya que dijo que la combi estaba circulando.
Los vecinos ayudaron a los protagonistas del accidente. Todos estaban impresionados por la violenta colisión. "No era difícil darse cuenta de lo que había pasado. Con sólo ver el auto, la combi y a los municipales todos juntos se podía concluir que se había tratado de una persecución", afirmó Lisandro Núñez, un gomero cuyo comercio está a menos de 10 metros del lugar del accidente.
Golpes e insultos
Tras la colisión, quienes viajaban en la combi comenzaron a insultar a los inspectores y, según dijo la Policía, se enfrentaron a los golpes. "Me agarraron entre otros choferes y comenzaron a patearme en el suelo, hasta que llegó la Policía", aseguró Miguel Angel Díaz, jefe del departamento de Tránsito. La Policía informó que el inspector sufrió lesiones. Pero Silvina García, que cobraba los pasajes en la combi, sostuvo que no golpearon a Díaz. José Benito Silva, delegado de la Dirección de Tránsito, aseguró que es necesario que cada uno de los órganos de control de la Municipalidad tenga protección policial cada vez que salga a realizar operativos.







