31 Marzo 2005 Seguir en 
"La Policía me fue a sacar de la casa. Me llevaron y empezaron a torturarme, me quebraron los dedos. Luego me llevaron al río Salí y me querían hacer disparar contra un cuerpo, tenían cuatro armas largas. Yo les decía que no era ningún asesino". Quebrado por la emoción, de esta forma relató Rubén Darío Ovejero lo que sucedió en setiembre de 2003, cuando lo acusaron por el homicidio de Pedro "Ojota" Roldán. Ovejero saldría en libertad mañana, si la Justicia comprueba que Roldán en realidad está vivo y que a Ovejero le imputaron un crimen que no cometió.
Ovejero habló ayer desde el penal de Villa Urquiza por radio Mitre y aseguró que la Policía quería implicarlo a la fuerza en el caso y aclaró que él en ningún momento admitió ser el autor del crimen.
La causa está en manos del fiscal X de Instrucción, Guillermo Herrera, que espera que se termine el cotejo de huellas dactilares. Luego enviará -con su opinión respecto del caso- el pedido de cese de prisión que realizó el defensor oficial de Ovejero, Jorge Rafael Montero, al juez de Instrucción Juan Francisco Pisa.
Herrera también adelantó que si se comprueban las anomalías denunciadas se investigará a quienes investigaron y se los sancionará.
Ovejero habló ayer desde el penal de Villa Urquiza por radio Mitre y aseguró que la Policía quería implicarlo a la fuerza en el caso y aclaró que él en ningún momento admitió ser el autor del crimen.
La causa está en manos del fiscal X de Instrucción, Guillermo Herrera, que espera que se termine el cotejo de huellas dactilares. Luego enviará -con su opinión respecto del caso- el pedido de cese de prisión que realizó el defensor oficial de Ovejero, Jorge Rafael Montero, al juez de Instrucción Juan Francisco Pisa.
Herrera también adelantó que si se comprueban las anomalías denunciadas se investigará a quienes investigaron y se los sancionará.







