30 Marzo 2005 Seguir en 
La Plata.- La Policía detuvo a un matrimonio acusado por el horrendo crimen de una jubilada de 67 años que fue asesinada y su cuerpo enterrado, con otro nombre, en el cementerio de esta ciudad, según revelaron voceros tribunalicios.
Según pudo saberse, la Justicia platense ordenó la detención de una pareja, cuya mujer era empleada doméstica de la víctima identificada como Sara Morales de Gorostegui.
Los investigadores policiales, que descubrieron el crimen 7 meses después de la desaparición de la jubilada, sospechan que a la mujer la mataron para robarle los ahorros, las joyas y cobrar el alquiler del departamento y la pensión de su marido.La víctima que había sido asesinada y su cuerpo enterrado, bajo otro nombre, en el Cementerio de La Plata, habitaba una finca ubicada en las calles 47 entre 2 y 3.
Voceros judiciales dijeron que cuando el 27 de enero pasado un familiar de Gorostegui se presentó en la comisaría 1ra para denunciar la desaparición de la mujer, comenzaron a develarse cada uno de los tramos de la compleja y macabra historia.
Pasaron varios días hasta que los policías de la DDI de La Plata llegaron hasta la casa de la empleada doméstica de la jubilada, ubicada en las calles 153 y 71.
Según consta en la causa, en los últimos meses la pareja había refaccionado la casa, había comprado una moto, dos teléfonos celulares de última generación y varios electrodomésticos.
El hombre es taxista y había cambiado recientemente su viejo Renault 12 por un VW Polo 0KM, y ella sólo trabajaba como empleada doméstica en la vivienda de calle 47.
Este sorpresivo progreso económico del matrimonio, tal como se detalla en la causa penal, hizo sospechar a los investigadores.
En esas circunstancias, la detenida identificada por la Policía como, Adriana Nancy Arias, de 32 años se presentó a declarar como testigo.
Dijo -según consta en las actuaciones- que había estado con la jubilada en noviembre pasado y que ella la había enviado a sacar toda la plata que tenía depositada en el Banco Provincia, y que también le había pedido que cobrara el alquiler del departamento y la jubilación.
En los registros oficiales figura el cobro de la pensión hasta el último mes de enero inclusive.
Fue el fiscal Villordo quien, ante la presunción de un crimen, envió a investigadores policiales al Cementerio platense para pedir el listado de los fallecimientos a partir de noviembre, pero no encontraron nada.
Finalmente, en una segunda inspección realizada a comienzos de este mes, se descubrió que Gorostegui había sido enterrada el 12 de agosto pasado.
El servicio fúnebre había sido contratado en una cochería de La Plata y se habían abonado 700 pesos en efectivo.
El esposo de la empleada doméstica Luis Angel Barrientos, de 45 años había firmado la autorización y pagado los honorarios.Según declaró el propietario de esa empresa fúnebre, "le habrían pedido que no se hiciera el velatorio y que no se publicara el fallecimiento en el diario; concretamente que se hiciera el entierro de los restos sin más trámites en una parcela recientemente adquirida en el Cementerio".
En ese tramo de la historia aparece otro punto que aún no ha sido aclarado: en el Registro de las Personas figura el acta de defunción de Sara Morales en donde una médica platense señala la presunta causa del deceso: "paro cardiorrespiratorio no traumático por crisis asmática".
Pero en la compleja trama surgió otro extraño y macabro ingrediente. Cuando los policías dieron con la parcela donde, según los registros, habían sido enterrados los restos de la mujer, se encontraron con una placa mortuoria en la que figuraba el nombre de un varón.
La semana pasada se excavó la tumba y se abrió el féretro: allí estaban los restos de una mujer que tenía una alianza de plata con las iniciales de Sara Morales y de su esposo, según se indicó en el diario "El Día" de esta ciudad y en el matutino Diario Popular.
En tanto, la pesquisa se encaminó definitivamente cuando declaró una familiar directa de la empleada doméstica.En la causa figura que la mujer dijo que Barrientos habría "matado a golpes a la jubilada".
Por último, el fiscal Villordo, al enterarse de que supuestamente el matrimonio sospechado estaba por viajar nuevamente a la provincia de Tucumán, ordenó ayer la "aprehensión" de los acusados.
Es decir, fueron detenidos en forma preventiva y por razones de urgencia hasta que el juez defina su situación.Voceros judiciales comentaron que Villordo pidió la detención del matrimonio por "homicidio, fraude a la administración pública (por el cobro de la pensión) y estafas reiteradas".
En tanto, el juez De Aspro aceptó la captura de los sospechosos, aunque optó, en el caso de la acusación por el crimen, aguardar el resultado de la autopsia que se realizará el viernes próximo. (NA).
Según pudo saberse, la Justicia platense ordenó la detención de una pareja, cuya mujer era empleada doméstica de la víctima identificada como Sara Morales de Gorostegui.
Los investigadores policiales, que descubrieron el crimen 7 meses después de la desaparición de la jubilada, sospechan que a la mujer la mataron para robarle los ahorros, las joyas y cobrar el alquiler del departamento y la pensión de su marido.La víctima que había sido asesinada y su cuerpo enterrado, bajo otro nombre, en el Cementerio de La Plata, habitaba una finca ubicada en las calles 47 entre 2 y 3.
Voceros judiciales dijeron que cuando el 27 de enero pasado un familiar de Gorostegui se presentó en la comisaría 1ra para denunciar la desaparición de la mujer, comenzaron a develarse cada uno de los tramos de la compleja y macabra historia.
Pasaron varios días hasta que los policías de la DDI de La Plata llegaron hasta la casa de la empleada doméstica de la jubilada, ubicada en las calles 153 y 71.
Según consta en la causa, en los últimos meses la pareja había refaccionado la casa, había comprado una moto, dos teléfonos celulares de última generación y varios electrodomésticos.
El hombre es taxista y había cambiado recientemente su viejo Renault 12 por un VW Polo 0KM, y ella sólo trabajaba como empleada doméstica en la vivienda de calle 47.
Este sorpresivo progreso económico del matrimonio, tal como se detalla en la causa penal, hizo sospechar a los investigadores.
En esas circunstancias, la detenida identificada por la Policía como, Adriana Nancy Arias, de 32 años se presentó a declarar como testigo.
Dijo -según consta en las actuaciones- que había estado con la jubilada en noviembre pasado y que ella la había enviado a sacar toda la plata que tenía depositada en el Banco Provincia, y que también le había pedido que cobrara el alquiler del departamento y la jubilación.
En los registros oficiales figura el cobro de la pensión hasta el último mes de enero inclusive.
Fue el fiscal Villordo quien, ante la presunción de un crimen, envió a investigadores policiales al Cementerio platense para pedir el listado de los fallecimientos a partir de noviembre, pero no encontraron nada.
Finalmente, en una segunda inspección realizada a comienzos de este mes, se descubrió que Gorostegui había sido enterrada el 12 de agosto pasado.
El servicio fúnebre había sido contratado en una cochería de La Plata y se habían abonado 700 pesos en efectivo.
El esposo de la empleada doméstica Luis Angel Barrientos, de 45 años había firmado la autorización y pagado los honorarios.Según declaró el propietario de esa empresa fúnebre, "le habrían pedido que no se hiciera el velatorio y que no se publicara el fallecimiento en el diario; concretamente que se hiciera el entierro de los restos sin más trámites en una parcela recientemente adquirida en el Cementerio".
En ese tramo de la historia aparece otro punto que aún no ha sido aclarado: en el Registro de las Personas figura el acta de defunción de Sara Morales en donde una médica platense señala la presunta causa del deceso: "paro cardiorrespiratorio no traumático por crisis asmática".
Pero en la compleja trama surgió otro extraño y macabro ingrediente. Cuando los policías dieron con la parcela donde, según los registros, habían sido enterrados los restos de la mujer, se encontraron con una placa mortuoria en la que figuraba el nombre de un varón.
La semana pasada se excavó la tumba y se abrió el féretro: allí estaban los restos de una mujer que tenía una alianza de plata con las iniciales de Sara Morales y de su esposo, según se indicó en el diario "El Día" de esta ciudad y en el matutino Diario Popular.
En tanto, la pesquisa se encaminó definitivamente cuando declaró una familiar directa de la empleada doméstica.En la causa figura que la mujer dijo que Barrientos habría "matado a golpes a la jubilada".
Por último, el fiscal Villordo, al enterarse de que supuestamente el matrimonio sospechado estaba por viajar nuevamente a la provincia de Tucumán, ordenó ayer la "aprehensión" de los acusados.
Es decir, fueron detenidos en forma preventiva y por razones de urgencia hasta que el juez defina su situación.Voceros judiciales comentaron que Villordo pidió la detención del matrimonio por "homicidio, fraude a la administración pública (por el cobro de la pensión) y estafas reiteradas".
En tanto, el juez De Aspro aceptó la captura de los sospechosos, aunque optó, en el caso de la acusación por el crimen, aguardar el resultado de la autopsia que se realizará el viernes próximo. (NA).







