27 Marzo 2005 Seguir en 
Un joven sufrió ayer una grave herida en la cabeza cuando, en medio de una discusión generada por razones de tránsito en la esquina de avenida Alem y Roca, recibió un fierrazo.
El hecho ocurrió poco antes del mediodía. Por Alem, hacia el sur, circulaba una camioneta Ford F-100, en la que iban los hermanos Raúl Antonio y José Sebastián Leal, de 22 y 26 años respectivamente. Junto a ellos, en un Chevrolet Corsa, circulaban -según la Policía- Amado Liberato Medina, de 57 años, y su hijo Moisés Gerardo, de 18.
"Yo hice una mala maniobra y le cerré el paso al Corsa. Entonces empezamos a gritar y a amenazarnos con el conductor del auto. Cuando llegamos a la esquina de Roca, nos detuvo el semáforo, y el que manejaba se bajó del auto y empezó a acogotarme", contó José.Y dio su versión sobre cómo sucedió el ataque y quiénes tomaron parte en él. "Se bajó mi hermano de la camioneta y se metió en el tumulto. Empezó una pelea, pero nosotros queríamos separar. Entonces se bajó el acompañante del hombre, le pegó a mi hermano con un fierro en la cabeza y lo dejó desmayado. Le salía mucha sangre", contó José, aún conmovido por lo que había sucedido.
Al ver que el joven había perdido el conocimiento, Medina y su hijo lo cargaron en el Corsa y lo llevaron al hospital Padilla, adonde llegó muy grave. Ingresó al hospital a las 11.50. Ahí recibió los primeros auxilios, y luego se lo trasladó a un instituto privado, donde se le hizo una tomografía computada. Las imágenes mostraron que el muchacho había sufrido una fractura de cráneo debido al violento golpe recibido.
En la esquina en la que sucedió el incidente hubo varios testigos. "Estaban todos como locos. Uno aquí ve cualquier cantidad de discusiones entre los automovilistas, pero que se peguen así es raro", dijo el vendedor ambulante Mario López.
Muy nervioso
Hugo Leal, padre del joven herido, estaba muy nervioso y apenado. "Mi hijo es un chico ?laburante?; usted puede preguntarles a los vecinos y a la gente que lo conoce, jamás peleó. No me importa qué pase con el que le pegó, sólo me importa mi hijo", dijo, con los ojos enrojecidos. Su esposa, Mercedes Díaz, de 47 años, contó que su hijo es herrero. "Raúl es el del medio, el que más une a la familia", afirmó.
Según se informó, Amado Medina es prosecretario de Oficiales de Justicia de Tribunales. LA GACETA intentó sin éxito hablar con él en su casa, ya que no se encontraba. "Le pegó con un fierro en la cabeza; es claramente tentativa de homicidio", dijo indignado el padre del muchacho atacado.
El jefe de la seccional 3ª, comisario Ricardo Oroño, informó a LA GACETA que Moisés Medina se presentó espontáneamente en la seccional, acompañado por su padre, para relatar lo que había sucedido.
El fiscal V de Instrucción, Alejandro Noguera, ordenó que se lo citara a Tribunales para que declare sobre el hecho.
El hecho ocurrió poco antes del mediodía. Por Alem, hacia el sur, circulaba una camioneta Ford F-100, en la que iban los hermanos Raúl Antonio y José Sebastián Leal, de 22 y 26 años respectivamente. Junto a ellos, en un Chevrolet Corsa, circulaban -según la Policía- Amado Liberato Medina, de 57 años, y su hijo Moisés Gerardo, de 18.
"Yo hice una mala maniobra y le cerré el paso al Corsa. Entonces empezamos a gritar y a amenazarnos con el conductor del auto. Cuando llegamos a la esquina de Roca, nos detuvo el semáforo, y el que manejaba se bajó del auto y empezó a acogotarme", contó José.Y dio su versión sobre cómo sucedió el ataque y quiénes tomaron parte en él. "Se bajó mi hermano de la camioneta y se metió en el tumulto. Empezó una pelea, pero nosotros queríamos separar. Entonces se bajó el acompañante del hombre, le pegó a mi hermano con un fierro en la cabeza y lo dejó desmayado. Le salía mucha sangre", contó José, aún conmovido por lo que había sucedido.
Al ver que el joven había perdido el conocimiento, Medina y su hijo lo cargaron en el Corsa y lo llevaron al hospital Padilla, adonde llegó muy grave. Ingresó al hospital a las 11.50. Ahí recibió los primeros auxilios, y luego se lo trasladó a un instituto privado, donde se le hizo una tomografía computada. Las imágenes mostraron que el muchacho había sufrido una fractura de cráneo debido al violento golpe recibido.
En la esquina en la que sucedió el incidente hubo varios testigos. "Estaban todos como locos. Uno aquí ve cualquier cantidad de discusiones entre los automovilistas, pero que se peguen así es raro", dijo el vendedor ambulante Mario López.
Muy nervioso
Hugo Leal, padre del joven herido, estaba muy nervioso y apenado. "Mi hijo es un chico ?laburante?; usted puede preguntarles a los vecinos y a la gente que lo conoce, jamás peleó. No me importa qué pase con el que le pegó, sólo me importa mi hijo", dijo, con los ojos enrojecidos. Su esposa, Mercedes Díaz, de 47 años, contó que su hijo es herrero. "Raúl es el del medio, el que más une a la familia", afirmó.
Según se informó, Amado Medina es prosecretario de Oficiales de Justicia de Tribunales. LA GACETA intentó sin éxito hablar con él en su casa, ya que no se encontraba. "Le pegó con un fierro en la cabeza; es claramente tentativa de homicidio", dijo indignado el padre del muchacho atacado.
El jefe de la seccional 3ª, comisario Ricardo Oroño, informó a LA GACETA que Moisés Medina se presentó espontáneamente en la seccional, acompañado por su padre, para relatar lo que había sucedido.
El fiscal V de Instrucción, Alejandro Noguera, ordenó que se lo citara a Tribunales para que declare sobre el hecho.







