23 Marzo 2005 Seguir en 
Buenos Aires.- La Policía Federal continuaba hoy con la búsqueda de una estudiante universitaria desaparecida hace una semana, cuando salió a hacer una compra en un kiosco y nunca más se la volvió a ver, en el barrio porteño de Palermo.La joven, de quien no se tiene rastro alguno, fue identificada como Florenca Pennacchi, de 24 años, estudiante de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires y empleada en dependencias del Gobierno de la Ciudad.
De acuerdo con lo que consta en una denuncia policial, Pennacchi, que vive en un departamento con su hermano en un edificio de la calle Güemes al 4700 del barrio de Palermo, salió el miércoles pasado rumbo a un kiosco y no regresó nunca.
Los padres de la estudiante viajaron a esta capital procedentes de Neuquén -donde viven- para realizar la denuncia el viernes pasado, dos días después de su desaparición, y radicaron la presentación en la comisaría 23.
Según los pocos datos con los que cuentan los investigadores, se supo que el portero del edificio donde reside la joven, la vio cuando salía con destino al kiosco, aunque no se confirmó si llegó a comprar algo allí.
Ante esta circunstancia, los padres temen que le haya ocurrido algo ya que ni sus amigos ni sus compañeros de trabajo saben nada sobre su paradero.
En tanto, otro dato que resultó preocupante, fue que al salir, la muchacha no se llevó ningún efecto consigo, ni siquiera sus documentos. (NA).
De acuerdo con lo que consta en una denuncia policial, Pennacchi, que vive en un departamento con su hermano en un edificio de la calle Güemes al 4700 del barrio de Palermo, salió el miércoles pasado rumbo a un kiosco y no regresó nunca.
Los padres de la estudiante viajaron a esta capital procedentes de Neuquén -donde viven- para realizar la denuncia el viernes pasado, dos días después de su desaparición, y radicaron la presentación en la comisaría 23.
Según los pocos datos con los que cuentan los investigadores, se supo que el portero del edificio donde reside la joven, la vio cuando salía con destino al kiosco, aunque no se confirmó si llegó a comprar algo allí.
Ante esta circunstancia, los padres temen que le haya ocurrido algo ya que ni sus amigos ni sus compañeros de trabajo saben nada sobre su paradero.
En tanto, otro dato que resultó preocupante, fue que al salir, la muchacha no se llevó ningún efecto consigo, ni siquiera sus documentos. (NA).







