21 Marzo 2005 Seguir en 
CONCEPCION.- Los robos en casas y en fincas ganaderas de La Madrid son un flagelo que indigna a los vecinos, que advirtieron que, de persistir la falta de respuesta a la ola delictiva por parte de las autoridades, se podrían suscitar hechos de "justicia por mano propia".
"Los pobladores, en su mayoría, se proveyeron de armas de fuego para defenderse de los constantes atracos. Yo adquirí un revólver porque mi marido sale a trabajar lejos y quedo sola con mis cinco hijos. Tengo miedo porque me robaron tres veces", expresó Olga Acosta. "Si vienen a atacarme, no voy a tener más alternativa que apretar el gatillo. Lo mismo piensan hacer varios vecinos", agregó. La gente de La Madrid conformó una comisión integrada por damnificados, y el año pasado organizó en el pueblo una reunión con la Policía, la Justicia y el Gobierno. "Los funcionarios prometieron que iba a aumentarse el número de efectivos en la comisaría y a dotarla de una motocicleta, y que le renovarían el auto. Pero no se cumplió con nada de esto", contó Marina Rivadeneira. "Los damnificados siempre denunciamos a la Policía los robos, pero jamás aparecen los elementos que nos roban", detalló la mujer.
Los vecinos volvieron a movilizarse para conseguir que las autoridades den una respuesta concreta a sus problemas. Según Néstor Avila, los efectivos de la comisaría lograron detener en varias ocasiones a menores. "Pero entraron por una puerta en los Tribunales de Concepción y salieron por la otra", apuntó. "Hay chicos que andan armados. Una vez balearon a un vecino y atacaron a golpes a un joven, que quedó desfigurado. A esos mismos menores uno los ve andar por las calles con total impunidad. Son una verdadera amenaza", dijo.
Los ladrones, según los lugareños, también devastan el cementerio local. "A los mausoleos y a los nichos les arrebatan las placas de bronce. Este es un problema muy grave, y si todavía no se cobró víctimas es pura casualidad", advirtió Acosta.
Cuatrerismo
Entre los vecinos sobran testimonios de ganaderos que se quedaron sin un animal a raíz de la incursión de cuatreros, que también roban alambrados, postes y otros bienes. "Si el Gobierno quiere promover la actividad ganadera, primero tiene que mejorar la seguridad. Nadie quiere invertir para los ladrones" advirtió otro poblador. Los vecinos atribuyen el problema de la inseguridad en La Madrid al elevado índice de desocupados que hay desde el cierre del taller ferroviario, hace más de 20 años. (C)
"Los pobladores, en su mayoría, se proveyeron de armas de fuego para defenderse de los constantes atracos. Yo adquirí un revólver porque mi marido sale a trabajar lejos y quedo sola con mis cinco hijos. Tengo miedo porque me robaron tres veces", expresó Olga Acosta. "Si vienen a atacarme, no voy a tener más alternativa que apretar el gatillo. Lo mismo piensan hacer varios vecinos", agregó. La gente de La Madrid conformó una comisión integrada por damnificados, y el año pasado organizó en el pueblo una reunión con la Policía, la Justicia y el Gobierno. "Los funcionarios prometieron que iba a aumentarse el número de efectivos en la comisaría y a dotarla de una motocicleta, y que le renovarían el auto. Pero no se cumplió con nada de esto", contó Marina Rivadeneira. "Los damnificados siempre denunciamos a la Policía los robos, pero jamás aparecen los elementos que nos roban", detalló la mujer.
Los vecinos volvieron a movilizarse para conseguir que las autoridades den una respuesta concreta a sus problemas. Según Néstor Avila, los efectivos de la comisaría lograron detener en varias ocasiones a menores. "Pero entraron por una puerta en los Tribunales de Concepción y salieron por la otra", apuntó. "Hay chicos que andan armados. Una vez balearon a un vecino y atacaron a golpes a un joven, que quedó desfigurado. A esos mismos menores uno los ve andar por las calles con total impunidad. Son una verdadera amenaza", dijo.
Los ladrones, según los lugareños, también devastan el cementerio local. "A los mausoleos y a los nichos les arrebatan las placas de bronce. Este es un problema muy grave, y si todavía no se cobró víctimas es pura casualidad", advirtió Acosta.
Cuatrerismo
Entre los vecinos sobran testimonios de ganaderos que se quedaron sin un animal a raíz de la incursión de cuatreros, que también roban alambrados, postes y otros bienes. "Si el Gobierno quiere promover la actividad ganadera, primero tiene que mejorar la seguridad. Nadie quiere invertir para los ladrones" advirtió otro poblador. Los vecinos atribuyen el problema de la inseguridad en La Madrid al elevado índice de desocupados que hay desde el cierre del taller ferroviario, hace más de 20 años. (C)







