19 Marzo 2005 Seguir en 
El fiscal Pedro Gallo, que subroga la fiscalía IV, analizaba ayer las pruebas que hay contra el presunto violador Aldo Rubén Chávez, teniendo en cuenta que la próxima semana deberá decidir si le pide la prisión preventiva. En ese sentido, según trascendió, el cúmulo de testimonios que hay contra el acusado habría convencido al fiscal de avanzar en la acusación por violación y corrupción de menores.
Chávez, quien, hasta que fue detenido, era empleado del Siprosa (fue cesanteado luego de conocerse el caso) y sigue siendo trabajador de la UNT (es administrativo de la Escuela de Enfermería), tendría contactos en ámbitos gubernamentales y de la Policía. Aparentemente el hombre mantenía fuertes vínculos con uniformados, y era conocido en Tribunales como una persona que pasaba datos para la Policía. Inclusive habría tenido acercamientos con ex oficiales jefes de la fuerza, con quienes habría mantenido reuniones y asados periódicamente. "Eso quedó en claro cuando, al pedirse la intervención policial para detenerlo por lo que había hecho, los policías se mostraron renuentes", dijo ayer la madre de uno de los menores que habría sido abusado por el sospechoso. Chávez, que también fue encargado de un boliche ubicado en calle San Martín al 900, a metros de donde él vive, ya tiene dos condenas. Una en Buenos Aires, por corrupción de menores, y otra en Tucumán, por falsificación de títulos y honores (lo encontraron con un carnet falso de la SIDE).
Ayer declaró en la fiscalía IV el padre del chico que denunció que fue violado el sábado a la noche en el departamento del acusado. El relató todo lo sucedido; la forma en la que encontró a su hijo; cómo identificó e interceptó al acusado y los problemas que tuvo para lograr la intervención de la Policía. Al salir, el hombre habló con LA GACETA. "Estamos decididos a seguir con esto hasta el final, por más que haya llamados anónimos con mensajes amenazantes. La verdad está de nuestro lado", dijo. Su esposa aseguró: "mi hijo es un valiente, ya que, a pesar de todo lo que le sucedió, él quiere que se conozca toda la verdad".
Declaraciones
Junto a Chávez está detenido otro sospechoso, Marcelo Bollero. Este, además del ataque sexual, fue denunciado por otra mujer, que advirtió que en otras oportunidades, cuando ella estuvo por hacer presentaciones por lo que hacían él y Chávez, le tiró un auto encima con intenciones de atropellarla. También se presentó otra mujer en la fiscalía. Esta indicó que Chávez solía pararse frente a colegios secundarios, donde se hacía amigo de los adolescentes; a muchos de ellos -dijo la denunciante- les habría ofrecido droga.
Las madres afirmaron que el sospechoso solía transitar por cibers, donde les pagaba a los chicos más horas en la computadora, por lo que, al final, se ganaba su confianza. Hasta el momento, Chávez permanece en silencio y no declaró. Bollero, en tanto, habló; negó las acusaciones en su contra e inclusive afirmó que a su presunto cómplice sólo lo conocía de vista.
PUNTO DE VISTA
Por Silvina Cohen Imach, psicóloga
La problemática del maltrato infantil, en todas sus formas, demanda de los ámbitos académicos, científicos y hasta políticos, urgentes respuestas.
Es que la violencia, así como el problema del sida, las drogas, el crecimiento de la prostitución infantil y la industria pornográfica, preocupa a la sociedad por ser una de las patologías más llamativas de principios del siglo XX y comienzos del XXI. Denuncian un malestar y manifiestan que algo no funciona bien en su sistema: la familia, la escuela, los centros de salud, por nombrar sólo algunos de los espacios en los que la fractura social ha dejado sus marcas.
Sin embargo, si bien se ha avanzado en relación con el reconocimiento de la necesidad de denunciar los casos de abuso hacia los más pequeños, estamos lejos de conocer la verdadera intensidad de esta realidad, en tanto sólo unos cuantos son los que llegan al trámite legal. Punta del iceberg, que da cuenta de una cantidad de niños y de niñas que sufren en silencio esta problemática.
Es por ello que resulta prioritario que quienes trabajamos cotidianamente con niños, niñas y adolescentes, plantear estrategias de prevención, como así también poner en marcha dispositivos terapéuticos que permitan a las víctimas de abuso elaborar las traumáticas experiencias vividas. Experiencias que no pasan sin graves consecuencias en los niños.
Quieren escuchar a otra presunta víctima de Jackson
SANTA MARIA, EEUU.- Los fiscales del juicio contra Michael Jackson solicitaron ayer al juez del caso que les permita hacer comparecer a otro joven que ya había había acusado al cantante por abuso sexual.
Si se admite, la evidencia de este caso ocurrido en 1993, que nunca salió a la luz, podría ser crucial en el juicio a la estrella del pop que es imputado de haber abusado sexualmente, hace dos años, de un adolescente que hoy tiene 15 años.
Con la sesión de ayer, culminó una semana durante la cual la fiscalía procuró retratar al astro musical como un adicto a la pornografía que inducía a jóvenes varones a beber alcohol y a pasar a su dormitorio en su hacienda temática de fantasía llamada Neverland.
La defensa de Jackson, por su parte, insiste en atacar la credibilidad del joven acusador, y sugirió que se trata de un títere manejado por su madre que busca extorsionar a gente famosa para obtener dinero.
Con la clara intención de demostrar un perfil de abusador de menores, el fiscal Tom Sneddon solicitó al juez de la causa la posibilidad de escuchar el testimonio del caso de 1993, en el que se llegó a un arreglo por fuera de la Corte tras un acuerdo multimillonario.
La Ley de California permite utilizar testimonios de casos anteriores para establecer si la conducta previa del acusado sugiere una historia de abusos sexuales a menores de edad.La legislación, aprobada luego de que se retiraron los cargos contra Jackson en 1993, esencialmente permite respaldar la denuncia utilizando el argumento de que "si fuiste un pedófilo una vez, puedes serlo siempre", sostuvo la analista en Derecho Ann Bremner, una ex fiscal que sigue el desarrollo del caso. (NA)
SIN SECRETOS
La psicóloga Silvina Cohen Imach, presidenta de la Asociación Antígona dio algunos consejos para prevenir abusos de mayores:
EL DIALOGO ES FUNDAMENTAL.- Dialogue con su niño cada día y tome tiempo para realmente escucharlo y observarlo. Aprenda todos los detalles posibles sobre las actividades y los sentimientos de su niño. Anímelo para compartir preocupaciones y problemas con usted.
LA PERTENENCIA.- Dígale a su niño que su cuerpo le pertenece únicamente a él/ella y que él/ella tiene el derecho de decir no a cualquier persona que intente tocarlo/a.
UN SECRETO A VOCES.- Dígale a su niño que algunos adultos pueden intentar lastimar a niños y obligarlos a que hagan cosas que los hagan sentir incómodos. A menudo estas personas adultas llaman "secreto" a lo que están haciendo entre ellos y el niño.
CONSTANTES AMENAZAS.- Explique que algunos adultos pueden amenazar a los niños diciéndoles que sus padres pueden ser lastimados o matados si el niño comparte el secreto. Acentúe que el adulto que hace algo como esto está procediendo mal.
CONFIAR EN LOS MAS GRANDES.- Dígale a su niño que adultos a quienes ellos conocen, en quienes confían y a quienes quieren, o alguien que puede estar en una posición de autoridad (como una niñera, un tío, un profesor, hasta un policía) puede intentar hacerle daño. No obstante, los niños no deben ser asustados. Adviértales que la mayoría de los adultos nunca hacen esto y que están profundamente preocupados por proteger a los niños del daño.
Chávez, quien, hasta que fue detenido, era empleado del Siprosa (fue cesanteado luego de conocerse el caso) y sigue siendo trabajador de la UNT (es administrativo de la Escuela de Enfermería), tendría contactos en ámbitos gubernamentales y de la Policía. Aparentemente el hombre mantenía fuertes vínculos con uniformados, y era conocido en Tribunales como una persona que pasaba datos para la Policía. Inclusive habría tenido acercamientos con ex oficiales jefes de la fuerza, con quienes habría mantenido reuniones y asados periódicamente. "Eso quedó en claro cuando, al pedirse la intervención policial para detenerlo por lo que había hecho, los policías se mostraron renuentes", dijo ayer la madre de uno de los menores que habría sido abusado por el sospechoso. Chávez, que también fue encargado de un boliche ubicado en calle San Martín al 900, a metros de donde él vive, ya tiene dos condenas. Una en Buenos Aires, por corrupción de menores, y otra en Tucumán, por falsificación de títulos y honores (lo encontraron con un carnet falso de la SIDE).
Ayer declaró en la fiscalía IV el padre del chico que denunció que fue violado el sábado a la noche en el departamento del acusado. El relató todo lo sucedido; la forma en la que encontró a su hijo; cómo identificó e interceptó al acusado y los problemas que tuvo para lograr la intervención de la Policía. Al salir, el hombre habló con LA GACETA. "Estamos decididos a seguir con esto hasta el final, por más que haya llamados anónimos con mensajes amenazantes. La verdad está de nuestro lado", dijo. Su esposa aseguró: "mi hijo es un valiente, ya que, a pesar de todo lo que le sucedió, él quiere que se conozca toda la verdad".
Declaraciones
Junto a Chávez está detenido otro sospechoso, Marcelo Bollero. Este, además del ataque sexual, fue denunciado por otra mujer, que advirtió que en otras oportunidades, cuando ella estuvo por hacer presentaciones por lo que hacían él y Chávez, le tiró un auto encima con intenciones de atropellarla. También se presentó otra mujer en la fiscalía. Esta indicó que Chávez solía pararse frente a colegios secundarios, donde se hacía amigo de los adolescentes; a muchos de ellos -dijo la denunciante- les habría ofrecido droga.
Las madres afirmaron que el sospechoso solía transitar por cibers, donde les pagaba a los chicos más horas en la computadora, por lo que, al final, se ganaba su confianza. Hasta el momento, Chávez permanece en silencio y no declaró. Bollero, en tanto, habló; negó las acusaciones en su contra e inclusive afirmó que a su presunto cómplice sólo lo conocía de vista.
PUNTO DE VISTA
Por Silvina Cohen Imach, psicóloga
La problemática del maltrato infantil, en todas sus formas, demanda de los ámbitos académicos, científicos y hasta políticos, urgentes respuestas.
Es que la violencia, así como el problema del sida, las drogas, el crecimiento de la prostitución infantil y la industria pornográfica, preocupa a la sociedad por ser una de las patologías más llamativas de principios del siglo XX y comienzos del XXI. Denuncian un malestar y manifiestan que algo no funciona bien en su sistema: la familia, la escuela, los centros de salud, por nombrar sólo algunos de los espacios en los que la fractura social ha dejado sus marcas.
Sin embargo, si bien se ha avanzado en relación con el reconocimiento de la necesidad de denunciar los casos de abuso hacia los más pequeños, estamos lejos de conocer la verdadera intensidad de esta realidad, en tanto sólo unos cuantos son los que llegan al trámite legal. Punta del iceberg, que da cuenta de una cantidad de niños y de niñas que sufren en silencio esta problemática.
Es por ello que resulta prioritario que quienes trabajamos cotidianamente con niños, niñas y adolescentes, plantear estrategias de prevención, como así también poner en marcha dispositivos terapéuticos que permitan a las víctimas de abuso elaborar las traumáticas experiencias vividas. Experiencias que no pasan sin graves consecuencias en los niños.
SANTA MARIA, EEUU.- Los fiscales del juicio contra Michael Jackson solicitaron ayer al juez del caso que les permita hacer comparecer a otro joven que ya había había acusado al cantante por abuso sexual.
Si se admite, la evidencia de este caso ocurrido en 1993, que nunca salió a la luz, podría ser crucial en el juicio a la estrella del pop que es imputado de haber abusado sexualmente, hace dos años, de un adolescente que hoy tiene 15 años.
Con la sesión de ayer, culminó una semana durante la cual la fiscalía procuró retratar al astro musical como un adicto a la pornografía que inducía a jóvenes varones a beber alcohol y a pasar a su dormitorio en su hacienda temática de fantasía llamada Neverland.
La defensa de Jackson, por su parte, insiste en atacar la credibilidad del joven acusador, y sugirió que se trata de un títere manejado por su madre que busca extorsionar a gente famosa para obtener dinero.
Con la clara intención de demostrar un perfil de abusador de menores, el fiscal Tom Sneddon solicitó al juez de la causa la posibilidad de escuchar el testimonio del caso de 1993, en el que se llegó a un arreglo por fuera de la Corte tras un acuerdo multimillonario.
La Ley de California permite utilizar testimonios de casos anteriores para establecer si la conducta previa del acusado sugiere una historia de abusos sexuales a menores de edad.La legislación, aprobada luego de que se retiraron los cargos contra Jackson en 1993, esencialmente permite respaldar la denuncia utilizando el argumento de que "si fuiste un pedófilo una vez, puedes serlo siempre", sostuvo la analista en Derecho Ann Bremner, una ex fiscal que sigue el desarrollo del caso. (NA)
SIN SECRETOS
La psicóloga Silvina Cohen Imach, presidenta de la Asociación Antígona dio algunos consejos para prevenir abusos de mayores:
EL DIALOGO ES FUNDAMENTAL.- Dialogue con su niño cada día y tome tiempo para realmente escucharlo y observarlo. Aprenda todos los detalles posibles sobre las actividades y los sentimientos de su niño. Anímelo para compartir preocupaciones y problemas con usted.
LA PERTENENCIA.- Dígale a su niño que su cuerpo le pertenece únicamente a él/ella y que él/ella tiene el derecho de decir no a cualquier persona que intente tocarlo/a.
UN SECRETO A VOCES.- Dígale a su niño que algunos adultos pueden intentar lastimar a niños y obligarlos a que hagan cosas que los hagan sentir incómodos. A menudo estas personas adultas llaman "secreto" a lo que están haciendo entre ellos y el niño.
CONSTANTES AMENAZAS.- Explique que algunos adultos pueden amenazar a los niños diciéndoles que sus padres pueden ser lastimados o matados si el niño comparte el secreto. Acentúe que el adulto que hace algo como esto está procediendo mal.
CONFIAR EN LOS MAS GRANDES.- Dígale a su niño que adultos a quienes ellos conocen, en quienes confían y a quienes quieren, o alguien que puede estar en una posición de autoridad (como una niñera, un tío, un profesor, hasta un policía) puede intentar hacerle daño. No obstante, los niños no deben ser asustados. Adviértales que la mayoría de los adultos nunca hacen esto y que están profundamente preocupados por proteger a los niños del daño.







