El presunto violador se negó a declarar

Se supo que otros chicos ya habrían declarado en la Policía, acusándolo por los mismos hechos.

BUSCANDO PRUEBAS. Los policías están por entrar al departamento.
BUSCANDO PRUEBAS. Los policías están por entrar al departamento.
16 Marzo 2005
Aldo Rubén Chávez, el ex empleado del Siprosa que fue detenido acusado por violar a un menor, se abstuvo de declarar en la Fiscalía IV. En cambio, el otro acusado, Marcelo Bollero, declaró, pero negó las acusaciones en su contra, e incluso sostuvo que conocía sólo de vista a Chávez. La situación de ambos, igualmente, es complicada. Sucede que las declaraciones del menor que fue atacado y las pericias médicas -que determinaron que la violación existió- serían suficientes para que el fiscal Pedro Gallo solicite en pocos días la prisión preventiva para ambos, acusándolos de violación y corrupción de menores. Se supo que otros chicos ya habrían declarado en la Policía, acusándolo por los mismos hechos.
Chávez era personal del Siprosa, pero estaba adscripto a la Secretaría del Interior (no a Ceremonial, como se publicó por error en la tapa de LA GACETA de ayer); tiene 44 años y vive en un departamento de calle San Martín al 900. Fue allí donde se habría perpetrado el ataque. La víctima, un chico de 13 años, fue entregado a los dos hombres por un adolescente de 17, conocido como "Alex", en la noche del sábado. Los dos menores fueron a tomar una gaseosa en una estación de servicio, donde se encontraron con Chávez y con Bollero. Aparentemente "Alex" los conocía, y se los presentó al menor. Presuntamente al chico le habrían dado de tomar alguna pastilla con la gaseosa. Desde allí -siempre según el relato del menor- fueron en el automóvil Ford Ka de Chávez al departamento, donde el hombre le habría ofrecido $ 10 para que estuviera con él. Además le habría prometido regalos (una bicicleta y un celular). El menor, semiinconsciente, fue violado. Luego, lo dejaron salir. La familia lo halló deambulando por calle Mendoza. Después de superar el miedo, el chico relató lo que le había pasado. El departamento del acusado fue allanado ayer por la Policía.
Chávez estaba trabajando desde la anterior gestión en Casa de Gobierno, a pesar de que ya tiene una condena en Buenos Aires por corrupción de menores. Cuando lo sentenciaron el hombre escapó, y cuando lo recapturaron, la pena (cuatro años) ya había prescripto, por lo que sólo pasó algunos meses detenido. Ya en Tucumán, Chávez fue condenado nuevamente. Sucede que el 20 de junio de 1996, utilizando una credencial falsa de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), logró franquear los controles de un hotel donde pretendía sacarse fotos con jugadores de la Selección argentina de fútbol que jugaba en Tucumán. Pero fue descubierto y condenado a un año de prisión de ejecución condicional.
Ayer, la madre del menor le dijo a LA GACETA que está convencida de que el que sufrió su hijo no fue el primer ataque del sospechoso. "Los chicos a los que agredió deben declarar; pero tengo dudas respecto de si sus padres saben lo sucedido. Este tipo no puede salir de la cárcel", indicó, compungida por lo sucedido. "Mi hijo está muy mal, y recién ahora se está dando cuenta de lo que sucedió. No quiere hablar con nadie; apenas levanta la cabeza del piso y tiene miedo. Le destruyeron la vida", dijo la mujer llorando. Hoy a primera hora declarará la familia del menor y los abogados Alejandro Diéguez y Alejandro Urueña se constituirán en querellantes. "Cuando nosotros denunciamos lo que estaba pasando, la Policía no nos dio importancia. Tuvimos que amenazarlos. Espero que ahora tengamos la justicia que merecemos", dijo la madre. El menor será sometido a tratamientos psicológicos a raíz de la traumática experiencia que sufrió.

Chávez trabajaba en el Siprosa desde 1988
Hacía 17 años que Aldo Rubén Chávez era empleado del Siprosa. Su detención por una presunta violación, sorprendió a muchos trabajadores de la repartición. El hombre habría logrado ocultar otras acusaciones anteriores, pero el estado público que tomó la denuncia del domingo motivó que fuera cesanteado, informó el vocero del Ministerio de Salud, Federico Lix Klett.
En el departamento de Personal del Siprosa, indicaron que Chávez había comenzado a trabajar allí en 1988, cuando era presidente de la institución el doctor Raúl Doz Costa. "Presentó todos los requisitos para ingresar", detallaron.
Meses después, las ausencias de Chávez comenzaron a hacerse muy frecuentes. En 91 y 92, dejó de asistir a su trabajo. Cuando los jefes de Personal lo llamaron, dijo que tenía problemas personales y que por ello se tomaba una licencia sin goce de sueldo. "Nunca nos enteramos si estaba procesado, preso o si tenía algún otro problema judicial. La licencia es un derecho del trabajador y no podemos estar investigando cada caso", dijo Pablo Yedlin, secretario ejecutivo del Siprosa.
Desde 2001 y hasta 2003, Chávez trabajó como adscripto a la Gobernación. En 2004, también como adscripto, se desempeñó en la Secretaría del Interior, donde también ignorarían que el empleado tenía causas penales, según detallaron.

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