15 Marzo 2005 Seguir en 
César Alfredo Juárez, el concejal-policía que está detenido por el caso de los "sacapresos", vivió ayer una jornada complicada -que coincidió con su cumpleaños-. Durante la mañana, sus defensores estuvieron en Tribunales para seguir el proceso y analizar los pasos a seguir, ya que estaban pendientes dos resoluciones importantes, una de ellas la del cese de prisión. Pero por la tarde, él mismo decidió hacer una fuerte jugada. En una denuncia que realizó por escrito, acusó a dos funcionarios del Poder Judicial de armarle la causa. Ante esto, sus abogados se sintieron molestos, ya que Juárez actuó sin consultarlos, por lo que renunciaron a la defensa. Se analizaba en el Concejo Deliberante de Las Talitas si seguía estando en el cuerpo.
Los abogados Guillermo Orso y Sergio Gómez esperaban las resoluciones de los jueces Alfonso Zottoli (subroga el juzgado V de Instrucción) y Víctor Manuel Pérez. El primero de ellos debe resolver si concede el cese de prisión solicitado por los abogados, teniendo en cuenta que los delitos por los que se acusa a Juárez son excarcelables. Pérez, en tanto, tiene en sus manos un recurso de hábeas corpus, que fue complementado con una junta médica a la que se sometió el acusado, y cuyos resultados iban a ser elevados ayer al magistrado. Los abogados, en este caso, pidieron que, en consideración de que -según ellos- Juárez sufre un cuadro depresivo, sea beneficiado con la prisión domiciliaria. Pero, aparentemente, el concejal deberá ahora replantear toda la estrategia defensiva, ya que se quedó sin abogados. Desde el mediodía, su hijo estuvo llamando a los medios para que concurran a una conferencia de prensa que iba a dar Juárez en la Dirección de Investigaciones, donde permanece detenido. A la hora convenida, las 18, más de 15 periodistas esperaban la palabra de Juárez. Pero al final no pasó nada, ya que ni la fiscalía, ni la Policía, ni sus propios abogados sabían de esto. En consecuencia, Juárez no habló. Fue su hijo entonces quien entregó copia de una denuncia manuscrita, con la firma y el sello del concejal Juárez, en la que indica que es víctima de una maniobra ilegal.
Juárez agregó que hubo funcionarios que le armaron la causa a cambio de terrenos en El Cadillal, y que él tiene pruebas de esto. Dijo también que presentará la denuncia correspondiente en Tribunales.
Molestos
Cuando los abogados se enteraron de lo que había sucedido, se molestaron muchísimo. "Esto no entra dentro de ningún plan defensivo, ni estratégico en el marco de la causa. No comparto este tipo de acciones, y por eso renuncio a la defensa", indicó Orso. Gómez afirmó que nunca hubiera esperado este tipo de reacción de Juárez. "Nosotros nos movemos en un marco de respeto. No podemos permitir que se ataque gratuitamente a los magistrados. Deberá buscar otros abogados", indicó. Juárez pretendería con el escrito que alguno de los investigadores se inhiba de seguir actuando, alegando violencia moral. Mientras tanto, ni el cese de prisión ni la detención domiciliaria fueron resueltos por los magistrados.
Los abogados Guillermo Orso y Sergio Gómez esperaban las resoluciones de los jueces Alfonso Zottoli (subroga el juzgado V de Instrucción) y Víctor Manuel Pérez. El primero de ellos debe resolver si concede el cese de prisión solicitado por los abogados, teniendo en cuenta que los delitos por los que se acusa a Juárez son excarcelables. Pérez, en tanto, tiene en sus manos un recurso de hábeas corpus, que fue complementado con una junta médica a la que se sometió el acusado, y cuyos resultados iban a ser elevados ayer al magistrado. Los abogados, en este caso, pidieron que, en consideración de que -según ellos- Juárez sufre un cuadro depresivo, sea beneficiado con la prisión domiciliaria. Pero, aparentemente, el concejal deberá ahora replantear toda la estrategia defensiva, ya que se quedó sin abogados. Desde el mediodía, su hijo estuvo llamando a los medios para que concurran a una conferencia de prensa que iba a dar Juárez en la Dirección de Investigaciones, donde permanece detenido. A la hora convenida, las 18, más de 15 periodistas esperaban la palabra de Juárez. Pero al final no pasó nada, ya que ni la fiscalía, ni la Policía, ni sus propios abogados sabían de esto. En consecuencia, Juárez no habló. Fue su hijo entonces quien entregó copia de una denuncia manuscrita, con la firma y el sello del concejal Juárez, en la que indica que es víctima de una maniobra ilegal.
Juárez agregó que hubo funcionarios que le armaron la causa a cambio de terrenos en El Cadillal, y que él tiene pruebas de esto. Dijo también que presentará la denuncia correspondiente en Tribunales.
Molestos
Cuando los abogados se enteraron de lo que había sucedido, se molestaron muchísimo. "Esto no entra dentro de ningún plan defensivo, ni estratégico en el marco de la causa. No comparto este tipo de acciones, y por eso renuncio a la defensa", indicó Orso. Gómez afirmó que nunca hubiera esperado este tipo de reacción de Juárez. "Nosotros nos movemos en un marco de respeto. No podemos permitir que se ataque gratuitamente a los magistrados. Deberá buscar otros abogados", indicó. Juárez pretendería con el escrito que alguno de los investigadores se inhiba de seguir actuando, alegando violencia moral. Mientras tanto, ni el cese de prisión ni la detención domiciliaria fueron resueltos por los magistrados.







