Falsificaron un acta en un expediente

El chico murió ahogado en el río Zerda, en enero. Los policías habían escrito que no había carteles señalizadores de peligro. Pero esa hoja fue cambiada posteriormente.

RARO. Arriba el acta original. Abajo, la falsa, con datos cambiados.
RARO. Arriba el acta original. Abajo, la falsa, con datos cambiados.
12 Marzo 2005
Una seria irregularidad, enmarcada en la investigación por la muerte de un chico que falleció ahogado en el río Zerda, fue denunciada en la fiscalía IV de Instrucción del Centro Judicial de Concepción. Se trata de la falsificación de la primera acta del expediente, realizada por la Policía, en la cual se habrían cambiado datos importantes. Los denunciantes, padres del menor, también indicaron que se hicieron modificaciones en la carpeta técnica que prepara personal de Criminalística.
El 16 de enero Alejandro Hoyos Flores, de 16 años, había ido, durante la siesta, a bañarse en el río con su hermano Mario. El adolescente, de pronto, desapareció de la superficie y se ahogó. El cuerpo fue sacado del fondo del río. En la zona estaban trabajando máquinas excavadoras, que se encontraban extrayendo áridos del río.
Tras la denuncia, policías de la comisaría de Santa Lucía iniciaron la investigación, que en todos los casos comienza con lo que se conoce como acta cabeza de sumario, o sea un escrito en el que se consignan todos los datos sobre lo sucedido. Ese mismo día, el padre de la víctima, Mario Hoyos Flores, sacó una copia de esa acta. En ella se indica, entre otras cosas: "se observa que en ese lugar no existe ningún cartel que consigne que esta es una zona peligrosa o que diga prohibido bañarse". Esa acta policial había sido rubricada por el oficial auxiliar Sergio Alberto Díaz, secretario de zona C de la Unidad Regional Norte, y por el comisario inspector José Suárez, jefe de zona C de la misma Regional.

El cambio
Enorme fue la sorpresa de los padres cuando fueron a la fiscalía y se dieron cuenta de que el acta cabeza de sumario había sido cambiada. En lugar de la que ellos habían visto, de la cual tenían copia, en el expediente se había colocado otra que, sobre el mismo punto anterior, indicaba: "también se observa que en ese lugar existe sobre el margen norte del río, parte oeste del puente, pegado a una planta de mora, a la altura de dos metros aproximadamente, un cartel de chapa pintado de blanco, de 60 centímetros de largo por 50 centímetros, con letra de molde mayúscula color rojo que dice ?prohibido bañarse?...". Ante esto, los padres, patrocinados por el abogado Daniel Medina, hicieron la denuncia ante el fiscal Edgardo Sánchez. Inclusive dijeron que en la carpeta técnica había fotos nuevas, que no estaban cuando se realizó el acta anterior; se habían tomado imágenes del cartel que se señalaba en la segunda acta, que había sido firmada por los mismos policías que la anterior, aunque hay diferencias sustanciales en las rúbricas. Los dos policías, inclusive, se ofrecieron a declarar, ya que, dijeron, ellos no confeccionaron esa segunda acta.
Ahora la investigación apunta a establecer quiénes son los autores de la presunta falsificación, y al mismo tiempo a descubrir a quién se habría querido encubrir con el engaño.

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