Primer juicio en el nuevo Juzgado de Menores

Dicen que la adicción influyó en su conducta. Juan Ramón Gómez estuvo en el grupo que asaltó y mató al conductor Francisco Alcocer, en 1999. También está involucrado en el crimen de otro chofer.

RESIGNADO. El joven acusado de homicidio es llevado otra vez al penal. A la derecha, su defensor.
RESIGNADO. El joven acusado de homicidio es llevado otra vez al penal. A la derecha, su defensor.
10 Marzo 2005
Ayer se realizó el primer juicio oral en el nuevo Juzgado de Menores, ubicado en los predios del ex Comando de la V Brigada, de avenida Sarmiento 431 de la capital. Por la causa, un joven, que tenía 17 años cuando ocurrió el delito, fue condenado a 15 años de prisión por el asalto y asesinato de un remisero.
Juan Ramón Gómez, de 22 años, fue encontrado culpable de haber participado en el brutal crimen de Francisco Alcocer, un remisero de 28 años hallado muerto en las primeras horas de 1999. Pero también está involucrado en la muerte de otro chofer, Edgardo Estrella, cuyo cuerpo apareció con siete balazos el 3 de enero de ese año.
La Policía pudo comprobar que los homicidios habían sido cometidos por el mismo grupo. Días después, el joven fue detenido y alojado en la Unidad 1 del Penal de Villa Urquiza, imputado como partícipe necesario en una causa caratulada como robo seguido de homicidio.
Fue condenado a 15 años de prisión, como lo había solicitado el fiscal de Cámara, Manuel López Rougés. El defensor, Roberto Flores, había pedido la absolución. Pero el juez de Menores de la I Nominación, Raúl Ruiz (actuó porque Gómez era menor de edad cuando cometió el delito), leyó la sentencia condenatoria tras escuchar los alegatos. Por esta misma causa, la Sala V de la Cámara Penal había condenado anteriormente a los demás imputados.
"Pedí la absolución porque en los cinco años y cuatro meses que Gómez lleva detenido mantuvo una conducta ejemplar. Está comprobado que superó sus adicciones a los estupefacientes y al alcohol y, además, trabaja en el penal. Considero que una pena así significará un retroceso en su recuperación y reinserción social", sostuvo Flores.
Además, el acusado fue defendido por Juana Mercedes Cabrera, madre de Andrea, la novia de Gómez, que fue asesinada poco tiempo antes del caso Alcocer. "La vida le dio un giro de 180 grados, porque cambió totalmente cuando ella fue asesinada a balazos tras resistirse a un intento de violación. A partir de entonces, dejó de trabajar como obrero en la construcción y comenzó a drogarse con un grupo de amigos. Pero es una buena persona", contó la señora.
En pocos meses más, el acusado deberá enfrentar un nuevo juicio, en este caso por la muerte del remisero Estrella.

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