10 Marzo 2005 Seguir en 
Personal de la Policía de la Provincia, de la Policía Aeronáutica, de la Gendarmería Nacional, del Ejército y de las dependencias locales de la Policía Federal participan desde ayer de las primeras jornadas sobre secuestros extorsivos que se realizan en Tucumán, y que son organizadas por el Ministerio de Seguridad Ciudadana.
Durante tres días, el subcomisario Marcelo Leiva y el oficial principal Marcelo Laurés, miembros de la Dirección Antisecuestros de la Policía Federal, con sede en Capital Federal, disertarán sobre la forma en la que se debe trabajar con estos casos, que afortunadamente aún no se dieron en Tucumán. "Igualmente los secuestros pueden suceder en cualquier parte. Nadie está exento", advirtieron.
Leiva aseguró que los secuestros siempre existieron pero que se potenciaron a partir de los problemas económicos que surgieron desde 2001, "cuando la gente dejó de tener plata en los bancos y la tenía en su casa". "Hay delincuentes que creen que con este tipo de delitos pueden hacer más dinero, y después de que los reclutan para cometer un secuestro, arman su propia banda, de la que después se desprende otro, y así siguen", explicó. Laurés aseguró que como hubo un auge de los secuestros extorsivos luego de 2001, y posteriormente de los secuestros express (son rápidos y liberan a la víctima luego de obtener el dinero, sin tenerlos cautivos en casas), ahora "la moda" es la de los secuestros virtuales (se miente sobre el secuestro de un familiar y se pide rescate en tarjetas telefónicas). "No se debe entrar en pánico. No hay que darle datos a la persona que nos llama", explicó.
Según dijeron, ante un caso de secuestro, "se debe dar intervención a la Policía, aunque nada garantice que la investigación vaya a tener éxito". "Pagar el rescate tampoco garantiza que se libere al secuestrado, y lamentablemente hay varias pruebas de ello", agregaron. Leiva especificó lo que ellos llaman el ABC de los secuestradores a la hora de comunicarse con la familia de las víctimas: a) dicen que tienen secuestrada a una persona; b) piden rescate y c) advierten que no deben darle intervención a la Policía. Laurés indicó: "con los secuestros no se puede improvisar, y por eso celebramos que se organice este tipo de encuentros, donde todos debemos aprender". También recalcó: "lo que se necesita es que las penas estipuladas se cumplan. De nada sirve que se condene a una persona a 20 años de prisión y que a los tres ya esté en la calle", dijo.
Durante tres días, el subcomisario Marcelo Leiva y el oficial principal Marcelo Laurés, miembros de la Dirección Antisecuestros de la Policía Federal, con sede en Capital Federal, disertarán sobre la forma en la que se debe trabajar con estos casos, que afortunadamente aún no se dieron en Tucumán. "Igualmente los secuestros pueden suceder en cualquier parte. Nadie está exento", advirtieron.
Leiva aseguró que los secuestros siempre existieron pero que se potenciaron a partir de los problemas económicos que surgieron desde 2001, "cuando la gente dejó de tener plata en los bancos y la tenía en su casa". "Hay delincuentes que creen que con este tipo de delitos pueden hacer más dinero, y después de que los reclutan para cometer un secuestro, arman su propia banda, de la que después se desprende otro, y así siguen", explicó. Laurés aseguró que como hubo un auge de los secuestros extorsivos luego de 2001, y posteriormente de los secuestros express (son rápidos y liberan a la víctima luego de obtener el dinero, sin tenerlos cautivos en casas), ahora "la moda" es la de los secuestros virtuales (se miente sobre el secuestro de un familiar y se pide rescate en tarjetas telefónicas). "No se debe entrar en pánico. No hay que darle datos a la persona que nos llama", explicó.
Según dijeron, ante un caso de secuestro, "se debe dar intervención a la Policía, aunque nada garantice que la investigación vaya a tener éxito". "Pagar el rescate tampoco garantiza que se libere al secuestrado, y lamentablemente hay varias pruebas de ello", agregaron. Leiva especificó lo que ellos llaman el ABC de los secuestradores a la hora de comunicarse con la familia de las víctimas: a) dicen que tienen secuestrada a una persona; b) piden rescate y c) advierten que no deben darle intervención a la Policía. Laurés indicó: "con los secuestros no se puede improvisar, y por eso celebramos que se organice este tipo de encuentros, donde todos debemos aprender". También recalcó: "lo que se necesita es que las penas estipuladas se cumplan. De nada sirve que se condene a una persona a 20 años de prisión y que a los tres ya esté en la calle", dijo.







