09 Marzo 2005 Seguir en 
Una joven y un policía que habrían pretendido cobrar rescate por un teléfono celular que había sido robado, fueron detenidos por policías de la seccional 7ª, al mando de los comisarios Víctor Lisandro y Nicolás Barrera.
El jueves, cuando Isabel Gordoa, directora de la escuela Reconquista, de Yerba Buena, llegaba a su casa, dos delincuentes le arrebataron un portafolios en el que llevaba documentación, sellos, $ 50, llaves y su teléfono celular, entre otros elementos. Luego de haber sido asaltada, la mujer comenzó a llamar a su propio teléfono sin éxito, hasta que, finalmente, le contestaron. Así, luego de varias comunicaciones en las que la víctima pedía la restitución del aparato, los delincuentes le dijeron que fuera a una comisaría, donde le harían entrega del teléfono, a cambio de una propina. Entonces Gordoa se comunicó con la seccional 7ª y denunció lo que estaba pasando.
Dos policías, el oficial Sergio Juárez y el sargento 1º Daniel Alderete, acompañaron a la mujer. Cuando llegaron a la sede de la Jefatura de Zona "A", se encontraron con una adolescente de 17 años, que tenía el aparato, y con un agente contratado, que pretendía hacer el arreglo. Ante esto intervinieron los policías, y detuvieron a los dos sospechosos. El agente fue identificado como Armando Héctor Argañaraz. Ambos quedaron a disposición de la Justicia. El jefe de Policía, Pedro Ledesma, indicó que se inició una investigación interna ya que, efectivamente, Argañaraz prestaba servicios en la Jefatura de Zona. "No sabemos si trabajaba con la menor, o si fue utilizado para la maniobra. Estamos trabajando para esclarecer esto", agregó.
El jueves, cuando Isabel Gordoa, directora de la escuela Reconquista, de Yerba Buena, llegaba a su casa, dos delincuentes le arrebataron un portafolios en el que llevaba documentación, sellos, $ 50, llaves y su teléfono celular, entre otros elementos. Luego de haber sido asaltada, la mujer comenzó a llamar a su propio teléfono sin éxito, hasta que, finalmente, le contestaron. Así, luego de varias comunicaciones en las que la víctima pedía la restitución del aparato, los delincuentes le dijeron que fuera a una comisaría, donde le harían entrega del teléfono, a cambio de una propina. Entonces Gordoa se comunicó con la seccional 7ª y denunció lo que estaba pasando.
Dos policías, el oficial Sergio Juárez y el sargento 1º Daniel Alderete, acompañaron a la mujer. Cuando llegaron a la sede de la Jefatura de Zona "A", se encontraron con una adolescente de 17 años, que tenía el aparato, y con un agente contratado, que pretendía hacer el arreglo. Ante esto intervinieron los policías, y detuvieron a los dos sospechosos. El agente fue identificado como Armando Héctor Argañaraz. Ambos quedaron a disposición de la Justicia. El jefe de Policía, Pedro Ledesma, indicó que se inició una investigación interna ya que, efectivamente, Argañaraz prestaba servicios en la Jefatura de Zona. "No sabemos si trabajaba con la menor, o si fue utilizado para la maniobra. Estamos trabajando para esclarecer esto", agregó.







