Violentos asaltos a dos negocios en Alderetes

"La Policía no puede hacer nada", dijo indignado uno de los asaltados.

07 Marzo 2005
"Matálo, matálo", le gritaba el delincuente a uno de sus cómplices. Eran las 13.15. Julio Abraham González estaba por cerrar su forrajería ubicada en Rivadavia al 400, de Alderetes, cuando entraron los asaltantes. "Eran tres personas. A mis empleados los hicieron que se tiraran al piso", dijo González. Desde el suelo, uno de ellos logró llamar a la comisaría, que queda a una cuadra, pero no los asistieron, según contaron las víctimas.
No es la primera vez que sufre un asalto, aunque nunca había sido tan violento. "Me voy a armar. La Policía no puede hacer nada", dijo indignado el dueño.
El no fue la única víctima: el sábado a las 22.30 un delincuente entró en un miniservice de Muñecas y Caseros, de la misma ciudad, y baleó a un joven. "Estaba con uno de mis hijos, cuando un muchacho bien vestido entró y dijo ?esto es un asalto?. Al principio creí que era una broma, pero después vi que se acercaba con un arma", dijo Matilde Moyano, la dueña.
La mujer corrió y le gritó a su otro hijo, Roque Moyano, lo que sucedía. "Me levanté y vi que el asaltante salía. Traté de detenerlo y sentí un disparo. No me di cuenta de que me había pegado en la pierna", dijo el joven.
"Fue una entregada", dijo la mujer. El que entró sabía dónde estaba la plata, porque se dirigió directamente hacia ese lugar, agregó. "Otro lo esperaba afuera, en una moto", dijo Roque.

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