07 Marzo 2005 Seguir en 
Las botellas y los vasos suelen aparecer muchas veces en escenas de accidentes de tránsito. Los fines de semana, muchos conductores llegan a los hospitales en estado de ebriedad. Pero el alcohol no es sólo un ingrediente más en los choques, ya que en la provincia se detecta que, en un 70%, las víctimas mortales o involucrados en colisiones severas están alcoholizadas, según el director de Emergencias, Juan Masaguer.
En Tucumán, dos personas mueren por día a causa de los accidentes de tránsito. Esta es además la primera causa de fallecimientos entre los 0 y 34 años. Las cifras son alarmantes y se incrementan año a año, de la mano del aumento del consumo de alcohol entre los jóvenes, explicó.
La ingesta de alcohol, según Masaguer, se agudiza durante los fines de semana, cuando sucede más de la mitad de los accidentes graves y se registra la mayoría de las víctimas mortales.
El dato fue confirmado por el jefe de Policía, el comisario Pedro René Ledesma. Indicó que entre el viernes y el domingo hay más choques causados por personas en estado de ebriedad, mientras que en los días de semana se registran colisiones por no cumplir las normas de tránsito. Es por eso que también se incrementaron las detenciones de conductores alcoholizados.
"La mayoría de los choques graves se produce en las rutas, cerca de los boliches bailables, y durante la madrugada (entre la 0 y las 4)", detalló Masaguer.
Las guardias de emergencias de los hospitales son testigos de las tragedias que ocurren a causa del alcohol, según relató el director del Padilla, Eugenio Lobo. El hospital recibe la mayoría de heridos graves en choques de la provincia. "Por fin de semana, entran entre 25 y 30 personas por colisiones. Muchas presentan un estado de ebriedad elevado; especialmente, los jóvenes", destacó. Lobo agregó otro dato alarmante: solamente el 10% de los accidentados lleva casco y cinturón de seguridad.
Sin reflejos
Alejandra Risso Patrón, del Instituto Provincial de Lucha contra el Alcoholismo (IPLA), indicó que el consumo de alcohol entre los jóvenes que manejan es elevado, y dijo que sólo con una mínima graduación de alcohol en la sangre los riesgos de accidentes son altísimos. Según Masaguer, basta tomar dos latas de cerveza para que los reflejos, el oído y la vista disminuyan en un 25%. "Lo más grave es que la persona pierde sus inhibiciones y aumenta sus conductas de riesgo", dijo.
El comisario Fernando Vázquez Carranza, director de Criminalística, comentó que el alcohol es un depresor del sistema nervioso y que, a medida que aumenta la ingesta, las personas tienen una visión en forma de túnel (no pueden ver hacia los costados) y pierden la coordinación de sus movimientos.
Siguen internados los heridos de la ruta 38
Las víctimas del terrible accidente registrado el sábado en la ruta 38, a la altura de Villa Belgrano (Alberdi), se están recuperando. Como resultado del choque, murió Manuel Horacio Luna. Su acompañante, Lucía del Valle Maza, y cuatro niños resultaron con diversos traumatismos y quemaduras en el cuerpo.
Fabricio Gutiérrez, que conducía el Peugeot, fue intervenido quirúrgicamente porque sufrió una quebradura de fémur entre otros golpes. "Nunca mi hermano pudo haber manejado ebrio", dijo Joaquín Gutiérrez, mientras esperaba junto a la cama que Fabricio volviera en sí. Se refirió así a las denuncias de los vecinos que dijeron que su hermano manejaba alcoholizado.
El padre de Gutiérrez comentó que, desde chicos, sus hijos están acostumbrados a manejar, ya que ellos eran dueños de una empresa de colectivos. "Es muy prudente", contó.
Maza ayer iba a ser trasladada al Centro de Salud, pero minutos después se decidió sacarla de la guardia y llevarla a una sala. "Lo único que se acuerda es del auto y del momento que se quemaba", dijo Hugo Maza, un hermano de la mujer. "No sabe que su pareja murió; todavía no le dijimos", contó.
En Tucumán, dos personas mueren por día a causa de los accidentes de tránsito. Esta es además la primera causa de fallecimientos entre los 0 y 34 años. Las cifras son alarmantes y se incrementan año a año, de la mano del aumento del consumo de alcohol entre los jóvenes, explicó.
La ingesta de alcohol, según Masaguer, se agudiza durante los fines de semana, cuando sucede más de la mitad de los accidentes graves y se registra la mayoría de las víctimas mortales.
El dato fue confirmado por el jefe de Policía, el comisario Pedro René Ledesma. Indicó que entre el viernes y el domingo hay más choques causados por personas en estado de ebriedad, mientras que en los días de semana se registran colisiones por no cumplir las normas de tránsito. Es por eso que también se incrementaron las detenciones de conductores alcoholizados.
"La mayoría de los choques graves se produce en las rutas, cerca de los boliches bailables, y durante la madrugada (entre la 0 y las 4)", detalló Masaguer.
Las guardias de emergencias de los hospitales son testigos de las tragedias que ocurren a causa del alcohol, según relató el director del Padilla, Eugenio Lobo. El hospital recibe la mayoría de heridos graves en choques de la provincia. "Por fin de semana, entran entre 25 y 30 personas por colisiones. Muchas presentan un estado de ebriedad elevado; especialmente, los jóvenes", destacó. Lobo agregó otro dato alarmante: solamente el 10% de los accidentados lleva casco y cinturón de seguridad.
Sin reflejos
Alejandra Risso Patrón, del Instituto Provincial de Lucha contra el Alcoholismo (IPLA), indicó que el consumo de alcohol entre los jóvenes que manejan es elevado, y dijo que sólo con una mínima graduación de alcohol en la sangre los riesgos de accidentes son altísimos. Según Masaguer, basta tomar dos latas de cerveza para que los reflejos, el oído y la vista disminuyan en un 25%. "Lo más grave es que la persona pierde sus inhibiciones y aumenta sus conductas de riesgo", dijo.
El comisario Fernando Vázquez Carranza, director de Criminalística, comentó que el alcohol es un depresor del sistema nervioso y que, a medida que aumenta la ingesta, las personas tienen una visión en forma de túnel (no pueden ver hacia los costados) y pierden la coordinación de sus movimientos.
Siguen internados los heridos de la ruta 38
Las víctimas del terrible accidente registrado el sábado en la ruta 38, a la altura de Villa Belgrano (Alberdi), se están recuperando. Como resultado del choque, murió Manuel Horacio Luna. Su acompañante, Lucía del Valle Maza, y cuatro niños resultaron con diversos traumatismos y quemaduras en el cuerpo.
Fabricio Gutiérrez, que conducía el Peugeot, fue intervenido quirúrgicamente porque sufrió una quebradura de fémur entre otros golpes. "Nunca mi hermano pudo haber manejado ebrio", dijo Joaquín Gutiérrez, mientras esperaba junto a la cama que Fabricio volviera en sí. Se refirió así a las denuncias de los vecinos que dijeron que su hermano manejaba alcoholizado.
El padre de Gutiérrez comentó que, desde chicos, sus hijos están acostumbrados a manejar, ya que ellos eran dueños de una empresa de colectivos. "Es muy prudente", contó.
Maza ayer iba a ser trasladada al Centro de Salud, pero minutos después se decidió sacarla de la guardia y llevarla a una sala. "Lo único que se acuerda es del auto y del momento que se quemaba", dijo Hugo Maza, un hermano de la mujer. "No sabe que su pareja murió; todavía no le dijimos", contó.




