Reafirman la hipótesis del crimen de Jorgito

Una versión contraria a la de los padres. El adolescente dijo que el chiquito quizás se metió solo en el tacho en el que fue encontrado, pero que él no pudo haberlo tapado. Aseguró que no se drogaba.

UN DRAMA. La foto es de cuando se encontró el cuerpo en el tacho.
UN DRAMA. La foto es de cuando se encontró el cuerpo en el tacho.
05 Marzo 2005
"Mi hermano puede haberse metido solo en el tacho; de lo que estoy seguro es de que él no puede haber puesto solo la tapa". Esta frase fue suficiente como para que el fiscal Guillermo Herrera reforzara su idea de que a Jorgito Guerra, el chico de 12 años que apareció muerto dentro de un tacho en el fondo de su casa el 29 de noviembre del año pasado, lo mataron.
Rubén, uno de los hermanos de Jorgito, estuvo ayer más de tres horas en la fiscalía. Al principio, el joven habría contradicho a sus padres, Jorge Guerra y Beatriz del Valle Banda, al afirmar que el chico jugaba constantemente en el tacho y que se metía en el interior. La pareja, al contrario, declaró que ellos les habían advertido a sus hijos que no jugaran en el tacho, ya que era peligroso. Jorgito fue encontrado muerto luego de que sus familiares y amigos lo buscaron durante cuatro días. El tacho de plástico estaba en el fondo de la casa y nadie advirtió que el pequeño podría estar allí adentro. Otro dato importante que aportó el menor es que, mientras duraba la búsqueda, la familia seguía realizado su vida normalmente en inmediaciones del lugar en el que se encontraba el cuerpo de Jorgito. "Mi mamá lavaba la ropa, nosotros sacábamos las bicicletas, mi papá buscaba cosas en el fondo. Nadie vio nada, ni tampoco había olor", dijo el chico, con una lucidez que les llamó la atención a los investigadores.
El fiscal Herrera -que estuvo acompañado por la defensora de Menores Adriana Mónica Romano para asesorar al chico- también le preguntó a Rubén si él se drogaba con pegamento, o si sabía que Jorgito lo hacía, a lo que el chico de 15 años dijo que no. "Nunca hicimos nada de eso", aseguró. La pregunta venía a colación del informe autópsico, en el que se indica que Jorge murió a raíz de un paro cardíaco, originado en la ingesta de solventes (pegamento).
El menor dejó también un dato que se investigará. Cuando le preguntaron quién podría haber cerrado la tapa del tacho para que Jorgito no pudiera salir, habría despertado sospechas sobre alguno de sus amiguitos, vecino de la zona. "Habría que preguntar", dijo, enigmático.

La defensa
El defensor de los padres de Jorgito, José Luis Chaván, dijo estar muy molesto con la fiscalía. "Es inentendible. Tuvieron tres horas a un menor, acuciándolo con preguntas. ¿Dónde están los derechos del niño?", se preguntó. Chaván advirtió que analiza la posibilidad de realizar una presentación ante organismos de Derechos Humanos, para que estudien la situación de sus defendidos. "No hay absolutamente ninguna prueba que acredite que ellos mataron a su hijo, pero siguen presos. No sé qué pretenden. Esto ya superó todos los límites, y se tiene que terminar. Hay que liberarlos", dijo. El juez que decidirá finalmente la situación de la pareja es Juan Francisco Pisa.

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