Imputaron a otro joven en el caso del éxtasis

Investigan las actividades de un grupo que habría estado distribuyendo pastillas en Tucumán.

04 Marzo 2005
Ramón Diéguez (h), que era el propietario del boliche "Nocturno", clausurado en noviembre por la Justicia Federal, declaró ayer como imputado en la causa en la que se investigan las actividades de un grupo que habría estado distribuyendo pastillas de éxtasis en Tucumán.
El 12 de octubre, personal de la sección Drogas Peligrosas de la Policía Federal detuvo a dos personas que se movilizaban en un auto, en el que transportaban 160 pastillas de éxtasis. Los investigadores siguieron durante meses diversas pistas hasta que lograron detener a los dos sospechosos.

Los acusados
Luego de recibir las pruebas, el juez federal Jorge Parache imputó y detuvo por el caso a Gerardo Epelbaun, que había sido empleado de Diéguez en "Nocturno", al disck jockey riojano Cristian Aquines (también trabajaba en el boliche), a Gonzalo "Mamadera" Farías y a Pablo Silva. También declaró en la causa, aunque como testigo, Laura Quiroga, secretaria de Epelbaun en un spa de Yerba Buena, y a nombre de quien habrían llegado algunas encomiendas con droga. Desde que se inició la causa, Diéguez reconoció que conocía y que había tenido trato laboral con algunos de los sospechosos, pero negó estar vinculado al delito que se investigaba. Sin embargo, el juez Parache consideró que, como la droga se habría distribuido en los boliches (Diéguez también era dueño de "Tjanaima", donde se realizaron varios operativos de la Federal), podría haber tenido alguna participación, aunque por el momento considera que podría seguir en libertad.
Los abogados defensores apelaron la prisión de sus defendidos y también lo hicieron los fiscales federales, que apelaron el cese de prisión que se le dio a la novia de Aquines. Por esta razón, la Cámara Federal de Apelaciones debe resolver los planteos y actualmente los están analizando. Todos los sospechosos serían enviados a juicio.

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