Los padres de Jorgito Guerra reiteraron que son inocentes

El defensor pidió que los liberen. La pareja dijo que su hijo nunca jugaba en el tacho en el que fue encontrado. También afirmó que no sabían que el chico se drogaba con pegamento.

04 Marzo 2005
Beatriz del Valle Banda y Jorge Guerra reafirmaron ayer en Tribunales que son inocentes y que lo único que quieren es salir en libertad para rehacer su vida, luego de la muerte del pequeño Jorgito, que fue encontrado sin vida dentro de un tacho el 19 de noviembre pasado.
La pareja se presentó ante el fiscal Guillermo Herrera para ampliar su declaración como imputados, y responder algunas preguntas, ya que quedan varias dudas acerca de cómo se produjo la muerte. Tanto Guerra como Banda fueron coincidentes en sus dichos: dijeron que Jorgito (o "El Negro", como lo llamaban cariñosamente) nunca jugaba en el tacho en el que lo habían encontrado muerto. En realidad la pareja ya había dicho eso antes, pero su relato se contradice con el de su hijo Rubén -este dijo que el chico jugaba constantemente en ese lugar-. Los padres del nene también fueron concluyentes respecto de que no sabían que Jorgito se drogaba con pegamento, y se mostraron sorprendidos cuando les contaron que la autopsia había determinado que el chico había muerto a raíz de un paro cardíaco, producido por la ingesta de solvente. "Ni él, ni sus hermanos, ni sus amigos se drogaban", dijeron ambos.
La pareja declaró por separado, junto a su abogado José Luis Chaván, que ya solicitó en varias ocasiones que se los libere pues considera que ellos no pueden ser autores del crimen. "Son rehenes de esta causa", afirmó. Pero el fiscal Herrera piensa lo contrario y a pesar de tener ya todos los resultados de las pericias en sus manos, por el momento se opondrá al cese de prisión. "El chiquito no se murió porque sí. A mí no me cierra que se haya encerrado en el tacho. Mucho menos que una vez adentro, no haya podido salir, si es que algo o alguien no se lo impedían", dijo el fiscal.
Primero declaró la mujer, y luego su esposo. A pesar de la conmoción que causa el hecho, ambos se mostraron tranquilos, y no se quebraron mientras declaraban.

Desaparecido
Jorgito, que tenía 12 años, desapareció de su casa el 26 de noviembre, y familiares, amigos y policías lo buscaron durante cuatro días, hasta que hallaron el cuerpo. "¿Por qué no se les ocurrió buscar dentro del tacho?", les preguntaron a los padres. "Nunca se nos imaginó que pudiera estar ahí. Yo les tenía prohibido que se acercaran a ese tacho", dijo su padre. Banda afirmó que nunca lo había visto meterse ahí. Salieron juntos de la fiscalía, y fueron llevados por separado cada uno a sus lugares de detención. Hoy declarará Rubén. Luego, el fiscal emitirá su opinión sobre el caso, y será finalmente el juez Juan Francisco Pisa quien determine si la pareja queda en libertad, o si permanece detenida hasta que comience el juicio.

Tamaño texto
Comentarios