Indagan a los detenidos por el homicidio del joven discapacitado de Chascomús

Los sospechosos se acusaron entre ellos.

03 Marzo 2005
Buenos Aires.- La justicia comenzó a indagar a los detenidos por el crimen del joven discapacitado Mauricio Ponce de León, de 19 años, mientras la policía afirmó que el homicidio "está totalmente esclarecido".
Durante las declaraciones indagatorias que tomó ayer la jueza de garantías de Dolores, Laura Elías, poco pudo saberse, dado que rige el estricto secreto del sumario.
Dos de los tres detenidos que fueron trasladados a los tribunales de Dolores, prestaron declaración indagatoria, mientras que el restante se negó a la misma, dado que no cuenta con abogado defensor.
Los detenidos por el aberrante hecho son cuatro jóvenes, Pablo Brandoni, Diego Urquiaga, y otros dos de 24 y 25 años, éstos últimos, con antecedentes por robos contra la propiedad.
Sin embargo, la policía confirmó que el crimen, y todo lo referido al hecho, "está totalmente esclarecido", con la detención de los cuatro sujetos, quienes eran conocidos de la víctima y pretendían cobrar un rescate de 50.000 Dólares.
Mauricio Ponce de León, quien era discapacitado ya que en un accidente ferroviario perdió una de sus piernas, fue asesinado en la tarde del sábado pasado de varias puñaladas, y su cuerpo encontrado en un descampado de las afueras de Chascomús, ciudad en la que residía.
Los homicidas planeaban secuestrarlo y pedir 50.000 Dólares como rescate, ya que el joven había cobrado -años atrás- una indemnización de un millón de pesos, producto del accidente, pero por más que los familiares entregaran el dinero, igual lo iban a matar, según indicaron voceros policiales.
El crimen conmocionó a esa localidad situada a unos 120 kilómetros al sur de Buenos Aires, ya que varios de los detenidos integran familias reconocidas en el lugar y conocían desde hace varios años a la víctima.
La madre de Mauricio Ponce de León, el joven asesinado, reveló que él era amigo de uno de los detenidos (Pablo Brandoni), cuyo padre es propietario de una estación de servicio.
"Iba mucho a casa, aunque últimamente no porque empezó a dedicarse mucho a su novia", reveló al respecto.
"Esto no tiene palabras, no tiene ninguna explicación" expresó la mujer entre sollozos, mientras que aseguró que los investigadores tienen indicios que su hijo "se defendió mucho" de sus asesinos, porque tenía "fuerza en sus manos".
De acuerdo a la reconstrucción del crimen hecha por los investigadores, todo comenzó el sábado último, cuando Ponce de León salió de su casa para adquirir un estéreo para su automóvil Peugeot 206, que le habían ofrecido a buen precio.
Pocas horas después, su cuerpo fue hallado apuñalado, en un paraje conocido como "La Liberata", a tres kilómetros del casco urbano de Chascomús.
Ante los policías, en un principio, uno de los jóvenes admitió que se encontró con la víctima, pero aseguró que le dio el autoestéreo y luego Ponce de León se retiró para hacerlo colocar en su rodado.
Sin embargo, finalmente terminó quebrándose y confesó que había dejado a la víctima en un campo, para entregarlo a otros jóvenes que iban a secuestrarlo.
Cuando la Policía allanó la casa de uno de los detenidos, encontraron el celular de Ponce de León, cuya batería había sido hallada bajo su cuerpo.
Poco después, se produjo la detención del resto de los jóvenes supuestamente involucrados en el caso, y en su poder, se encontró el reloj de marca Rolex, que había sido robado a la víctima,
También pudo comprobarse que a Ponce de León le sustrajeron unos 1.500 Pesos, dinero que fue repartido entre los distintos autores del hecho.
Según el abogado José Luis Menchón, defensor de Diego Urquiaga, su representado solo cumplió en acompañar a la víctima hasta la estación de servicio del padre de Brandoni, pero luego regresó caminando a su casa y nada supo de él, hasta que le comentaron su trágico deceso.
Urquiaga y Brandoni se culparon mutuamente ante la policía, sobre las responsabilidades en torno a todo el plan que terminó en el asesinato de Ponce de León.
Mauricio Ponce de León fue asesinado de ocho puñaladas y su cuerpo fue dejado en un descampado de las afueras de Chascomús, y según el abogado de Urquiaga "no fue una muerte común", dado la frialdad y la saña con lo mataron.
De acuerdo a la autopsia que se realizó en la morgue, a Mauricio lo asesinaron entre las 13:00 y a las 16:00, del día sábado.
Menchón, en declaraciones a la agencia Noticias Argentinas y en su estrategia por desligar a su representado de la causa, dijo que Urquiaga salió de su casa y regresó a las 13:30, para luego acompañar a su madre al hospital, y posteriormente llevó a su hermano menor a un cumpleaños, también en la ciudad de Chascomús.
"Lo que llama la atención es el lugar, la hora y la forma en que lo mataron a este chico, y los que estamos en Derecho Penal, sabemos que no es una forma común y tal vez traiga un mensaje para otras personas", explicó además en diálogo con Radio 10. (NA).

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