Queja por permisos dados a un violador

El reo cuenta con autorización para visitar a su novia en la cárcel de mujeres.

03 Marzo 2005
Griselda Parmayou está preocupada. La joven, que hace casi cinco años fue brutalmente atacada por un hombre que quiso violarla y luego le disparó en el ojo, tiene miedo. Sucede que el agresor, Rodolfo Martín, que fue condenado a 22 años de prisión por el hecho, cuenta con permisos judiciales dos veces a la semana para visitar a una novia que tiene en la cárcel de mujeres.
"Poco después del hecho, Martín me amenazó por teléfono; me dijo que iba a violarme y que luego me mataría. Ahora, que tiene permisos para salir, temo que se escape y que cumpla con su amenaza", contó Griselda, que está embarazada de siete meses.
Según fuentes judiciales, Martín goza de un permiso para visitar a su novia, una presa a quien conoció después de varios meses de hablar por teléfono y con la cual concertó una cita a ciegas. No obstante, dijeron, no puede acceder a encuentros íntimos.
La madre de Griselda, Marciana, está indignada por los permisos de Martín y acudió a la Justicia para solicitar que sean anulados. "Pero fui maltratada e ignorada. Ahora resulta que los delincuentes tienen más derechos que las víctimas", expresó.

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