02 Marzo 2005 Seguir en 
Un delincuente fue condenado ayer a 6 años de prisión por los integrantes del Tribunal Oral Federal, al ser encontrado culpable de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Pero como el imputado purga una condena de 20 años de prisión por homicidio, se le unificaron las penas en 25 años de prisión.
La causa se inició el 14 de setiembre de 2001, cuando personal del Servicio Penitenciario realizó una requisa en el penal de Villa Urquiza. Al llegar a la celda de Rubén Eduardo Soria encontraron dentro de un hueco que había en la pared (disimulado con páginas de revistas) 84 cigarrillos armados con marihuana, 12 "bochitas" con cocaína, 51 pastillas de Rivotril y Artane, y $ 301 en billetes fraccionados de baja denominación. Los guardias, además, debieron forzar la puerta de entrada a la celda, pues, increíblemente, estaba cerrada con un candado, sin que nadie supiera quién tenía la llave.
Soria aseguró que la droga no era de él, por lo que afirmó que era inocente del delito por el que se lo acusaba. El fiscal de Cámara Alfredo Terraf solicitó que Soria sea condenado a 7 años de prisión. Por su parte, el defensor oficial Ciro Lo Pinto pidió que se declare la nulidad de todo lo actuado durante la instrucción (consideró que estaba mal hecha) o bien que su defendido sea absuelto, ya que, a su entender, no había pruebas en su contra.
Pero quienes no tuvieron dudas fueron los jueces Gabriel Casas, Oscar Sarrulle y Carlos Jiménez Montilla, que decidieron condenar a Soria. Antes, habían solicitado a la sala V de la Cámara Penal del Poder Judicial local el informe por la sentencia anterior que tenía el acusado (en el registro de reincidencia de la provincia, que está en Tribunales, figuraba que Soria no tenía antecedentes) y así, advirtieron que estaba condenado a 20 años de prisión por homicidio. Por ello lo declararon reincidente y unificaron la pena en 25 años.
Dos tucumanos fueron apresados por Gendarmería
Dos hombres fueron detenidos, en el marco de la causa en que se investiga a una red de narcotraficantes, que derivó en el secuestro de 150 kilos de cocaína el jueves, en la localidad salteña de Orán. Durante el operativo, realizado por personal de Gendarmería, ya se había detenido a cuatro sospechosos que transportaban la droga en una garrafa que había sido acondicionada para tal propósito, y en las puertas de una heladera comercial.
Los investigadores siguieron varias pistas y el lunes se realizó un allanamiento en San Miguel de Tucumán, donde fueron detenidos dos hermanos que estarían vinculados íntimamente con la causa. Los gendarmes secuestraron documentación probatoria en la casa de los acusados, cuya identidad no trascendió. La droga era trasladada desde Bolivia; luego de pasar por Tucumán, iba a ser llevada a Buenos Aires y desde allí, presuntamente, a Europa. La droga estaba camuflada en un camión de mudanzas, que llevaba, entre otras cosas, la garrafa y la heladera. En un principio se pensó que la garrafa había sido "cortada" en Tucumán para luego ser rellenada en Bolivia; pero esa información luego fue desvirtuada. Los otros detenidos de la causa son de Salta y de Santa Fe. Todos quedaron a disposición de la Justicia Federal.
La causa se inició el 14 de setiembre de 2001, cuando personal del Servicio Penitenciario realizó una requisa en el penal de Villa Urquiza. Al llegar a la celda de Rubén Eduardo Soria encontraron dentro de un hueco que había en la pared (disimulado con páginas de revistas) 84 cigarrillos armados con marihuana, 12 "bochitas" con cocaína, 51 pastillas de Rivotril y Artane, y $ 301 en billetes fraccionados de baja denominación. Los guardias, además, debieron forzar la puerta de entrada a la celda, pues, increíblemente, estaba cerrada con un candado, sin que nadie supiera quién tenía la llave.
Soria aseguró que la droga no era de él, por lo que afirmó que era inocente del delito por el que se lo acusaba. El fiscal de Cámara Alfredo Terraf solicitó que Soria sea condenado a 7 años de prisión. Por su parte, el defensor oficial Ciro Lo Pinto pidió que se declare la nulidad de todo lo actuado durante la instrucción (consideró que estaba mal hecha) o bien que su defendido sea absuelto, ya que, a su entender, no había pruebas en su contra.
Pero quienes no tuvieron dudas fueron los jueces Gabriel Casas, Oscar Sarrulle y Carlos Jiménez Montilla, que decidieron condenar a Soria. Antes, habían solicitado a la sala V de la Cámara Penal del Poder Judicial local el informe por la sentencia anterior que tenía el acusado (en el registro de reincidencia de la provincia, que está en Tribunales, figuraba que Soria no tenía antecedentes) y así, advirtieron que estaba condenado a 20 años de prisión por homicidio. Por ello lo declararon reincidente y unificaron la pena en 25 años.
Dos tucumanos fueron apresados por Gendarmería
Dos hombres fueron detenidos, en el marco de la causa en que se investiga a una red de narcotraficantes, que derivó en el secuestro de 150 kilos de cocaína el jueves, en la localidad salteña de Orán. Durante el operativo, realizado por personal de Gendarmería, ya se había detenido a cuatro sospechosos que transportaban la droga en una garrafa que había sido acondicionada para tal propósito, y en las puertas de una heladera comercial.
Los investigadores siguieron varias pistas y el lunes se realizó un allanamiento en San Miguel de Tucumán, donde fueron detenidos dos hermanos que estarían vinculados íntimamente con la causa. Los gendarmes secuestraron documentación probatoria en la casa de los acusados, cuya identidad no trascendió. La droga era trasladada desde Bolivia; luego de pasar por Tucumán, iba a ser llevada a Buenos Aires y desde allí, presuntamente, a Europa. La droga estaba camuflada en un camión de mudanzas, que llevaba, entre otras cosas, la garrafa y la heladera. En un principio se pensó que la garrafa había sido "cortada" en Tucumán para luego ser rellenada en Bolivia; pero esa información luego fue desvirtuada. Los otros detenidos de la causa son de Salta y de Santa Fe. Todos quedaron a disposición de la Justicia Federal.




