01 Marzo 2005 Seguir en 
Beatriz del Valle Banda y Jorge Guerra, los padres de Jorgito, el chico que apareció muerto el 29 de noviembre pasado en un tacho que estaba en el fondo de su casa, deberán volver a Tribunales para ampliar su declaración. Ambos están detenidos y acusados por el homicidio de su hijo.
El fiscal Guillermo Herrera recibió ayer el informe de la pericia que se realizó en el tacho, en la que se indica que el recipiente no podía ser cerrado herméticamente ni desde adentro ni desde afuera. El defensor de la pareja acusada, José Luis Chaván, ya solicitó el cese de prisión, pues indicó que no hay nada que asocie a sus defendidos con la muerte del pequeño. "No puede hablarse de un homicidio. Son inocentes y están detenidos desde hace más de dos meses. No sé qué más quieren buscar", indicó.
Pero según los investigadores, aún existen dudas. En consecuencia, la situación de la pareja todavía no se resolverá. Para empezar, ambos deberán dar algunas explicaciones en la fiscalía X. Según la autopsia, Jorgito murió por la inhalación de solventes (presuntamente pegamento), que le provocó un paro cardíaco. Por lo tanto, se busca determinar si el adolescente era adicto a esta droga o si era la primera vez que inhalaba. También quieren escuchar a Rubén, el hermano de Jorgito, cuyas declaraciones en el caso siempre fueron vagas y contradictorias. Jorgito vivía con su familia en una casa de barrio Nicolás Avellaneda IV, en Yerba Buena. El 26 de noviembre, desapareció. Sus familiares, vecinos y la Policía lo buscaron durante cuatro días, hasta que finalmente el cuerpo fue hallado adentro de un tacho. El cese de prisión de la pareja debe resolverlo el juez de Instrucción, Juan Francisco Pisa, pero para ello debe tener más elementos en la causa. Los padres de Jorge declararán esta semana, pero aún se desconoce qué día.
El fiscal Guillermo Herrera recibió ayer el informe de la pericia que se realizó en el tacho, en la que se indica que el recipiente no podía ser cerrado herméticamente ni desde adentro ni desde afuera. El defensor de la pareja acusada, José Luis Chaván, ya solicitó el cese de prisión, pues indicó que no hay nada que asocie a sus defendidos con la muerte del pequeño. "No puede hablarse de un homicidio. Son inocentes y están detenidos desde hace más de dos meses. No sé qué más quieren buscar", indicó.
Pero según los investigadores, aún existen dudas. En consecuencia, la situación de la pareja todavía no se resolverá. Para empezar, ambos deberán dar algunas explicaciones en la fiscalía X. Según la autopsia, Jorgito murió por la inhalación de solventes (presuntamente pegamento), que le provocó un paro cardíaco. Por lo tanto, se busca determinar si el adolescente era adicto a esta droga o si era la primera vez que inhalaba. También quieren escuchar a Rubén, el hermano de Jorgito, cuyas declaraciones en el caso siempre fueron vagas y contradictorias. Jorgito vivía con su familia en una casa de barrio Nicolás Avellaneda IV, en Yerba Buena. El 26 de noviembre, desapareció. Sus familiares, vecinos y la Policía lo buscaron durante cuatro días, hasta que finalmente el cuerpo fue hallado adentro de un tacho. El cese de prisión de la pareja debe resolverlo el juez de Instrucción, Juan Francisco Pisa, pero para ello debe tener más elementos en la causa. Los padres de Jorge declararán esta semana, pero aún se desconoce qué día.




