28 Febrero 2005 Seguir en 
"Mi hermano está en ?cana?. Creo que ha robado otra vez". Con naturalidad, Karen, de 7 años, cuenta lo que le ocurrió ayer a Carlitos, de tan sólo 9 años. El niño le dijo a su mamá que iba a jugar, pero, por la tarde, la Policía lo detuvo porque habría asaltado a un colectivero en el barrio 20 de Junio.
Según informaron los efectivos de la seccional 4a, el hecho sucedió después del mediodía en avenida Wenceslao Posse al 1.300. Por allí circulaba un ómnibus de la línea 8, conducido por Héctor Alberto Villalba. Tres menores, de entre 9 y 12 años, se subieron al micro y, tras amenazar con un cuchillo al chofer, le quitaron los cospeles y la recaudación. Luego se escaparon corriendo.
Los efectivos, al mando del subcomisario Ricardo Peralta, llegaron a los pocos minutos y, luego de una persecución, lograron aprehender a Carlitos. Según relataron los policías, el niño llevaba la bolsa de cuero que contenía los cospeles que había recaudado el colectivero. Los otros menores lograron fugarse.
La baja estatura y la agilidad de Carlitos sorprendieron a los efectivos, que aseguran que ya pasó varias veces por la comisaría por otros robos. "Pero siempre se lo devolvemos a su madre por orden judicial", dijeron. Aclararon que la mamá del pequeño también sería una conocida "punguista" de la zona, al igual que uno de sus hermanos, de 12 años. Nancy, la madre de Carlitos, negó todas las versiones policiales. Dijo que los efectivos persiguen a su hijo, que es inocente, "en vez de atrapar a los verdaderos asaltantes del barrio". "El estaba jugando con sus amigos. Estudia, es buen chico, jamás ha asaltado. Limpia parabrisas en los semáforos", expresó la mujer, que tiene 10 hijos y es beneficiaria de un plan Trabajar. Negó, además, que otros de sus chicos estén en el mundo de la delincuencia. "Uno de mis hijos, que es menor, está detenido, pero por consumo de drogas", dijo.
Roberto Carlos, vecino de la familia del menor, que vive en el barrio 24 de Septiembre, contó que la mujer tiene serios problemas con Carlitos y con otro hijo, que consumiría estupefacientes.
Según informaron los efectivos de la seccional 4a, el hecho sucedió después del mediodía en avenida Wenceslao Posse al 1.300. Por allí circulaba un ómnibus de la línea 8, conducido por Héctor Alberto Villalba. Tres menores, de entre 9 y 12 años, se subieron al micro y, tras amenazar con un cuchillo al chofer, le quitaron los cospeles y la recaudación. Luego se escaparon corriendo.
Los efectivos, al mando del subcomisario Ricardo Peralta, llegaron a los pocos minutos y, luego de una persecución, lograron aprehender a Carlitos. Según relataron los policías, el niño llevaba la bolsa de cuero que contenía los cospeles que había recaudado el colectivero. Los otros menores lograron fugarse.
La baja estatura y la agilidad de Carlitos sorprendieron a los efectivos, que aseguran que ya pasó varias veces por la comisaría por otros robos. "Pero siempre se lo devolvemos a su madre por orden judicial", dijeron. Aclararon que la mamá del pequeño también sería una conocida "punguista" de la zona, al igual que uno de sus hermanos, de 12 años. Nancy, la madre de Carlitos, negó todas las versiones policiales. Dijo que los efectivos persiguen a su hijo, que es inocente, "en vez de atrapar a los verdaderos asaltantes del barrio". "El estaba jugando con sus amigos. Estudia, es buen chico, jamás ha asaltado. Limpia parabrisas en los semáforos", expresó la mujer, que tiene 10 hijos y es beneficiaria de un plan Trabajar. Negó, además, que otros de sus chicos estén en el mundo de la delincuencia. "Uno de mis hijos, que es menor, está detenido, pero por consumo de drogas", dijo.
Roberto Carlos, vecino de la familia del menor, que vive en el barrio 24 de Septiembre, contó que la mujer tiene serios problemas con Carlitos y con otro hijo, que consumiría estupefacientes.




