Violenta revuelta en el instituto Belgrano

Comidas a deshora y sin cubiertos. La Policía informó que el motín se habría desatado porque los infractores están en desacuerdo con la nueva directora. Dicen que hubo complicidad externa.

TAREA DIFICIL. Viale enfrentó problemas en la institución y con quejas de las familias de los menores.
TAREA DIFICIL. Viale enfrentó problemas en la institución y con quejas de las familias de los menores.
28 Febrero 2005
La recepción no fue la mejor. La psiquiatra Susana Viale Hansen asumió el viernes como nueva directora del Instituto Roca y del sector de máxima seguridad del Instituto Belgrano, donde están alojados, en total, unos 30 menores que cometieron delitos. El sábado a la noche, los 20 chicos detenidos en el Belgrano se amotinaron; provocaron incendios y destrozos en el local para intentar fugarse. Según dijeron, los revoltosos están en desacuerdo con la nueva autoridad.
La Policía indicó que el hecho se habría desencadenado como parte de una presunta conspiración entre internos y algunos empleados, que fueron separados de sus cargos en las instituciones porque no estarían capacitados para tratar a los menores en conflicto con la ley.
El sábado por la tarde, en una requisa realizada en el sector de máxima seguridad del Belgrano, ubicado en Francisco de Aguirre al 300, las autoridades les sacaron a los chicos alojados un encendedor. Pero ese sector, según Viale, está en constante contacto con el exterior y a él pueden acceder muchas personas. Es por eso que alguien les habría dado a los menores otro encendedor.
A las 23, cuando ya todos tendrían que haber estado durmiendo, se desató la furia. Los menores comenzaron a gritar y a prender fuego los colchones. También destruyeron muebles y rompieron una reja para escaparse. Pero en ese momento, llegaron al lugar la Policía y los Bomberos, que impidieron la evasión y controlaron las llamas en dos sectores de la institución. En el lugar hay, además, jóvenes con problemas de contención.
También fue hasta el instituto la nueva directora, que decidió que diez de los menores fueran alojados en el Roca, ubicado al lado del Belgrano. Viale se mostró muy preocupada por el riesgo que existe en el sector donde estaban los revoltosos. "Allí entraba cualquiera sin control. No sólo les pasaban encendedores; les podrían haber llevado drogas u otros elementos peligrosos", explicó, y añadió que, por este motivo, ese lugar será cerrado.
Según la experta, con este motín los menores habrían intentado significar que no será fácil tratar con ellos. Los revoltosos no estarían de acuerdo con las nuevas reglas que se establecerán en la institución durante la gestión de la psiquiatra. Sucede que, al parecer, antes había más flexibilidad. Federico, uno de los internos del Belgrano, dijo que los chicos se amotinaron porque no quieren a la nueva directora.
Otras fuentes dijeron que los revoltosos también se habrían quejado porque les darían las comidas a deshora y sin cubiertos, para evitar situaciones de riesgo.

Viale dice que no hay programas sanos

La nueva directora del Roca y de un sector del Belgrano, Susana Viale Hansen, dijo que encontró instituciones con grandes déficit de toda índole: desde edilicios hasta el tratamiento de los menores en infracción con la ley.
La mujer asumió con un equipo de policías y especialistas, que deberán controlar a los menores y aplicar las normas de tratamiento.
Según Viale, lo más importante será la educación de los chicos y la rehabilitación de las adicciones, una problemática que suele afectar a la mayoría de los jóvenes que delinquieron.

Sin espacios
Viale comentó, además, que los edificios están deteriorados y que no hay espacios para separar a los menores de acuerdo a la edad y al delito que cometieron. En la actualidad, están todos juntos, cosa que no es beneficioso.
Según Viale, la única manera de que el problema de los menores infractores se solucione es una intervención temprana y, de ese modo, evitar que los chicos deban ser detenidos.
La psiquiatra sostiene que la delincuencia debe ser reconocida como una anormalidad, una falla en la salud mental que se produce dentro de un proceso social. "Las estadísticas nos indican que este es el momento en el que hay más jóvenes relacionados con los delitos. Y nos sorprende sin programas sanos para ellos", explicó. "Los gobiernos anteriores no se interesaron por este problema y es por eso que encontramos un presente tan lamentable", afirmó.

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