24 Febrero 2005 Seguir en 
"Lo único que pido es que se haga justicia. A mi marido lo asesinaron brutalmente; ya pasaron dos meses y aún no ocurrió nada con la investigación". Olga del Valle Olarte es la esposa de Francisco Agustín Tolaba, el mecánico al que mataron el 13 de enero en San José. Por el hecho aún no hay detenidos, aunque hay un acusado que está prófugo.
Los investigadores apuntaron sus sospechas a Oscar "Tuti" Gramajo, un vecino de la víctima. Pero, cuando se enteró de que tenía pedido de detención, el sospechoso escapó.
"Quiero manifestar que mi marido fue una gran persona, honesta, respetuosa, un buen esposo, un buen padre. Y de pronto alguien vino y le arrebató la vida, así como si nada", dijo la mujer. De esta forma quiso alejar los rumores de que una infidelidad de Tolaba habría sido el desencadenante del homicidio. Según los investigadores, el mecánico mantenía un romance con la esposa de Gramajo, Norma Anaquín, aunque esta mujer también lo negó. "Quiero que sepan el gran dolor que yo siento como esposa. Es como si me hubieran cortado las piernas, o más, porque él era todo para mí y para mis hijos. Quedamos totalmente solos, desamparados", indicó. "Le pido a la fiscal (Teresita Marnero) que se ocupe del caso. Que esto se resuelva cuanto antes, porque nosotros necesitamos que el criminal pague por lo que hizo", finalizó.
"Como a un insecto"
El abogado Jorge Lobo Aragón, representante de la querella, advirtió: "a Tolaba lo mataron como si fuera un insecto". "Pero, a pesar de esto, parece que se estuviera protegiendo al imputado, en vez de darles protección a las víctimas", agregó el abogado.
Tolaba fue encontrado en medio de un cañaveral, junto a un automóvil en el que él se movilizaba, que había sido incendiado por los delincuentes. A la víctima la ultimaron a puñaladas. El caso está en manos del personal de la Brigada Norte.
Los investigadores apuntaron sus sospechas a Oscar "Tuti" Gramajo, un vecino de la víctima. Pero, cuando se enteró de que tenía pedido de detención, el sospechoso escapó.
"Quiero manifestar que mi marido fue una gran persona, honesta, respetuosa, un buen esposo, un buen padre. Y de pronto alguien vino y le arrebató la vida, así como si nada", dijo la mujer. De esta forma quiso alejar los rumores de que una infidelidad de Tolaba habría sido el desencadenante del homicidio. Según los investigadores, el mecánico mantenía un romance con la esposa de Gramajo, Norma Anaquín, aunque esta mujer también lo negó. "Quiero que sepan el gran dolor que yo siento como esposa. Es como si me hubieran cortado las piernas, o más, porque él era todo para mí y para mis hijos. Quedamos totalmente solos, desamparados", indicó. "Le pido a la fiscal (Teresita Marnero) que se ocupe del caso. Que esto se resuelva cuanto antes, porque nosotros necesitamos que el criminal pague por lo que hizo", finalizó.
"Como a un insecto"
El abogado Jorge Lobo Aragón, representante de la querella, advirtió: "a Tolaba lo mataron como si fuera un insecto". "Pero, a pesar de esto, parece que se estuviera protegiendo al imputado, en vez de darles protección a las víctimas", agregó el abogado.
Tolaba fue encontrado en medio de un cañaveral, junto a un automóvil en el que él se movilizaba, que había sido incendiado por los delincuentes. A la víctima la ultimaron a puñaladas. El caso está en manos del personal de la Brigada Norte.







