23 Febrero 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES y LA PLATA.- Tres ancianos murieron y 27 fueron hospitalizados con cuadros de asfixia al incendiarse ayer un geriátrico de la ciudad bonaerense de Quilmes, donde había más personas internadas que camas habilitadas.
Cuando se produjo el incendio, muchos de los ancianos se encontraban atados a las camas, en habitaciones sin picaporte, al parecer para evitar que deambularan durante la noche.
El incendio se inició poco antes de la 1, en una habitación de la planta baja, aparentemente por un cortocircuito en un ventilador. En el geriátrico había sólo una enfermera, que debió pedir auxilio a los vecinos para evacuarlos.
La Dirección de Fiscalización del Ministerio de Salud bonaerense informó que el geriátrico fue habilitado en 1998 para 24 camas, por lo cual tenía un exceso en población de al menos seis personas. "La responsabilidad en este tipo de establecimientos recae siempre en su director médico y es condición que al frente de un geriátrico siempre esté un profesional médico", dijo el director de la entidad, Ignacio Gil Miranda. El geriátrico fue inspeccionado en tres ocasiones. "En todos los casos fueron controles de rutina, no porque se haya solicitado este trámite ni porque haya habido alguna denuncia. En esas inspecciones no se detectó ningún tipo de irregularidad ni en la atención médica, ni de personal y tampoco en el número de camas autorizadas; de lo contrario hubiese sido penalizado", sostuvo el funcionario. Los tres ancianos muertos, uno de ellos al parecer atado a su cama, son Juana Cardetti (80), Francisco Benussi (83) y Josefina Spano (84).
Principio de asfixia
Los heridos, todos fuera de peligro, presentaron principio de asfixia por inhalación de monóxido de carbono e irritación de las vías respiratorias. Ocho dotaciones de bomberos combatieron el incendio y lograron sofocarlo tras una hora de trabajo.
El dueño del geriátrico fue detenido y permanecía en la comisaría Tercera de Quilmes. (DyN)
Cuando se produjo el incendio, muchos de los ancianos se encontraban atados a las camas, en habitaciones sin picaporte, al parecer para evitar que deambularan durante la noche.
El incendio se inició poco antes de la 1, en una habitación de la planta baja, aparentemente por un cortocircuito en un ventilador. En el geriátrico había sólo una enfermera, que debió pedir auxilio a los vecinos para evacuarlos.
La Dirección de Fiscalización del Ministerio de Salud bonaerense informó que el geriátrico fue habilitado en 1998 para 24 camas, por lo cual tenía un exceso en población de al menos seis personas. "La responsabilidad en este tipo de establecimientos recae siempre en su director médico y es condición que al frente de un geriátrico siempre esté un profesional médico", dijo el director de la entidad, Ignacio Gil Miranda. El geriátrico fue inspeccionado en tres ocasiones. "En todos los casos fueron controles de rutina, no porque se haya solicitado este trámite ni porque haya habido alguna denuncia. En esas inspecciones no se detectó ningún tipo de irregularidad ni en la atención médica, ni de personal y tampoco en el número de camas autorizadas; de lo contrario hubiese sido penalizado", sostuvo el funcionario. Los tres ancianos muertos, uno de ellos al parecer atado a su cama, son Juana Cardetti (80), Francisco Benussi (83) y Josefina Spano (84).
Principio de asfixia
Los heridos, todos fuera de peligro, presentaron principio de asfixia por inhalación de monóxido de carbono e irritación de las vías respiratorias. Ocho dotaciones de bomberos combatieron el incendio y lograron sofocarlo tras una hora de trabajo.
El dueño del geriátrico fue detenido y permanecía en la comisaría Tercera de Quilmes. (DyN)







