23 Febrero 2005 Seguir en 
Un agente de tránsito de la Municipalidad de Lules fue agredido el domingo a la mañana por un automovilista que había estacionado mal su auto.
En los últimos días, según detalló el secretario general de la Municipalidad, Héctor Castro, se incrementaron los controles en la ciudad a pedido de los vecinos. Estos reclaman más seguridad en el tránsito desde la muerte de Daiana Gigena, que fue atropellada por un motociclista en enero. Este caso conmovió a los habitantes de la localidad, que ya realizaron numerosas marchas.
Castro comentó que se envió a varitas a recorrer la ciudad en bicicleta, y que esta decisión causó malestar en algunos vecinos, que no se cansan de insultar a los agentes. El domingo, el agente Ramón Sandoval iba en su bicicleta junto a su compañera Juana Galván. Al llegar a la calle Teniente Auvieux primera cuadra, encontraron un Renault 9 rojo mal estacionado. "Me bajé de la bicicleta y comencé a tocar el silbato para que el dueño del auto lo corriera. El señor estaba en un almacén y comenzó a gritarme que dejara de molestarlo, y a insultarme", relató la víctima.
Perseguido
Sandoval, entonces, anotó en su libreta la patente del vehículo para hacer un acta de infracción y esto enfureció al automovilista. "Vino, me tiró la libreta al piso y comenzó a golpearme, primero en la espalda y luego en la cara", detalló. El agente, con el rostro todavía hinchado por los golpes, explicó que logró irse de allí y que fue perseguido por el hombre a lo largo de una cuadra, mientras seguía pegandole. "Otro varita, Felipe Jiménez, vino a ayudarme y también fue agredido", explicó.
La víctima realizó una denuncia policial. Castro y el director de Tránsito, Ramón de Santis, sostuvieron que las altas velocidades y las transgresiones a las normas de tránsito son constantes en la localidad, a pesar de los controles. "Todos quieren más seguridad, pero no podemos hacerlo solos. Los ciudadanos también tienen que colaborar y respetar a los varitas", recalcó Castro. Contó, además, que a raíz del mortal accidente que sufrió Daiana está en estudio una ordenanza para colocar lomos de burro en las calles de la ciudad. También están buscando formas legales de conseguir la retención preventiva de los vehículos, a modo de amedrentar a los que circulen a demasiada velocidad y transgredan las normas.
En los últimos días, según detalló el secretario general de la Municipalidad, Héctor Castro, se incrementaron los controles en la ciudad a pedido de los vecinos. Estos reclaman más seguridad en el tránsito desde la muerte de Daiana Gigena, que fue atropellada por un motociclista en enero. Este caso conmovió a los habitantes de la localidad, que ya realizaron numerosas marchas.
Castro comentó que se envió a varitas a recorrer la ciudad en bicicleta, y que esta decisión causó malestar en algunos vecinos, que no se cansan de insultar a los agentes. El domingo, el agente Ramón Sandoval iba en su bicicleta junto a su compañera Juana Galván. Al llegar a la calle Teniente Auvieux primera cuadra, encontraron un Renault 9 rojo mal estacionado. "Me bajé de la bicicleta y comencé a tocar el silbato para que el dueño del auto lo corriera. El señor estaba en un almacén y comenzó a gritarme que dejara de molestarlo, y a insultarme", relató la víctima.
Perseguido
Sandoval, entonces, anotó en su libreta la patente del vehículo para hacer un acta de infracción y esto enfureció al automovilista. "Vino, me tiró la libreta al piso y comenzó a golpearme, primero en la espalda y luego en la cara", detalló. El agente, con el rostro todavía hinchado por los golpes, explicó que logró irse de allí y que fue perseguido por el hombre a lo largo de una cuadra, mientras seguía pegandole. "Otro varita, Felipe Jiménez, vino a ayudarme y también fue agredido", explicó.
La víctima realizó una denuncia policial. Castro y el director de Tránsito, Ramón de Santis, sostuvieron que las altas velocidades y las transgresiones a las normas de tránsito son constantes en la localidad, a pesar de los controles. "Todos quieren más seguridad, pero no podemos hacerlo solos. Los ciudadanos también tienen que colaborar y respetar a los varitas", recalcó Castro. Contó, además, que a raíz del mortal accidente que sufrió Daiana está en estudio una ordenanza para colocar lomos de burro en las calles de la ciudad. También están buscando formas legales de conseguir la retención preventiva de los vehículos, a modo de amedrentar a los que circulen a demasiada velocidad y transgredan las normas.







