20 Febrero 2005 Seguir en 
LA PLATA.- El odontólogo Ricardo Barreda, que hace 13 años asesinó a su familia en su vivienda de la ciudad de La Plata, deberá seguir preso de por vida ya que la Justicia determinó su reclusión perpetua.
Lo único que podría impedir que esto ocurra es la posibilidad de que obtenga el beneficio de salidas transitorias cuando cumpla 70 años.
Según indicó el diario "El Día" en su edición de ayer, la condena de Barreda fue ratificada por el Tribunal de Casación Penal bonaerense, más allá de que algunas versiones indicaban que podría recuperar su libertad.
Sin embargo, se informó que se abrirá una nueva instancia de revisión del caso ante la Corte nacional, por lo que existe la posibilidad de que en junio, cuando el odontólogo cumpla 70 años, pueda obtener el beneficio de salidas transitorias.Los jueces del tribunal de Casación Carlos Natiello, Horacio Piombo y Benjamín Sal Llargués, ratificaron la imputabilidad de Barreda con extensos fundamentos sobre esa cuestión.
Asimismo, avalaron la sentencia de la Cámara Penal platense con medulosos votos que describieron en forma muy detallada cómo se llegó al veredicto condenatorio y por qué Barreda no estaba loco cuando masacró a su familia.
Barreda había asesinado a sangre fría el 15 de noviembre de 1992 a su esposa, a su suegra y a sus dos hijas en su vivienda ubicada en la calle 48, entre 11 y 12. (DPA)
Lo único que podría impedir que esto ocurra es la posibilidad de que obtenga el beneficio de salidas transitorias cuando cumpla 70 años.
Según indicó el diario "El Día" en su edición de ayer, la condena de Barreda fue ratificada por el Tribunal de Casación Penal bonaerense, más allá de que algunas versiones indicaban que podría recuperar su libertad.
Sin embargo, se informó que se abrirá una nueva instancia de revisión del caso ante la Corte nacional, por lo que existe la posibilidad de que en junio, cuando el odontólogo cumpla 70 años, pueda obtener el beneficio de salidas transitorias.Los jueces del tribunal de Casación Carlos Natiello, Horacio Piombo y Benjamín Sal Llargués, ratificaron la imputabilidad de Barreda con extensos fundamentos sobre esa cuestión.
Asimismo, avalaron la sentencia de la Cámara Penal platense con medulosos votos que describieron en forma muy detallada cómo se llegó al veredicto condenatorio y por qué Barreda no estaba loco cuando masacró a su familia.
Barreda había asesinado a sangre fría el 15 de noviembre de 1992 a su esposa, a su suegra y a sus dos hijas en su vivienda ubicada en la calle 48, entre 11 y 12. (DPA)







