15 Febrero 2005 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El juez que investiga una supuesta organización que traficó en setiembre último 60 kilos de cocaína desde el aeropuerto de Ezeiza a España, hecho por el que se encuentran detenidos un gerente y un empleado de la empresa Southern Winds (SW), sospecha que la banda realizó otros embarques anteriores con drogas.
En tanto, la fiscal María Gabriela Ruiz Morales pidió por segunda vez al juez del caso que cite a declaración indagatoria al presidente Juan Maggio y el vicepresidente de la empresa aérea Southern Winds, Enrique Montero. En tanto, la Interpol y todas las fuerzas de seguridad nacionales buscan a Walter Beltrame, hijo del ex jefe del Aeropuerto de Ezeiza, prófugo desde hace dos meses.
De acuerdo con el juez en lo Penal Económico, Carlos Liporace, se trata de una organización internacional que encontró un mecanismo para embarcar bultos con drogas evitando los mecanismos de seguridad aduaneros. Hay nueve imputados en la causa. El gerente comercial de SW, Pablo Arriete, y el jefe de base de la empresa, Claudio Baudino, están detenidos desde diciembre pasado. Además, están imputados Beltrame, tres empleados de la empresa de seguridad privada TAS, que tenía a su cargo el control de las valijas en el aeropuerto de Ezeiza (están libres por falta de méritos) y dos hombres que habían sido apresados en España, también liberados por falta de méritos. El noveno es un jefe de base de la empresa SW en el aeropuerto de Barajas, España, de apellido Tamburrini, que fue apresado y liberado.
El inicio de la causa
El caso comenzó el 17 de setiembre de 2004, cuando se secuestraron en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, cuatro valijas con la inscripción "Embajada de Argentina en España", que contenían 59,900 kilos de cocaína y que habían sido embarcadas en un vuelo de SW. Casi un mes después, una denuncia presentada por el hermano del presidente de la firma, Cristian Maggio, dio inicio a la investigación.
"Todo indica que ese no fue el primer embarque de droga que se hizo a España, pues nadie hace una prueba con 60 kilos de droga", afirmó Liporace. En su indagatoria, Baudino le dijo al juez que era normal que se embarcaran bultos hacia España."Es imposible que sea una maniobra habitual. Estamos hablando de la entrada y la salida de un país, no de la entrada y salida de una casa particular. Hay autoridades aeronáuticas, existen normas internacionales y organismos que velan por su cumplimiento", dijo Encarnación Ezcurra, la vocera de SW.El comodoro Alberto Beltrame, padre del prófugo y ex jefe del aeropuerto, fue pasado a disponibilidad dentro de la Fuerza Aérea. (Télam-Reuter)
En tanto, la fiscal María Gabriela Ruiz Morales pidió por segunda vez al juez del caso que cite a declaración indagatoria al presidente Juan Maggio y el vicepresidente de la empresa aérea Southern Winds, Enrique Montero. En tanto, la Interpol y todas las fuerzas de seguridad nacionales buscan a Walter Beltrame, hijo del ex jefe del Aeropuerto de Ezeiza, prófugo desde hace dos meses.
De acuerdo con el juez en lo Penal Económico, Carlos Liporace, se trata de una organización internacional que encontró un mecanismo para embarcar bultos con drogas evitando los mecanismos de seguridad aduaneros. Hay nueve imputados en la causa. El gerente comercial de SW, Pablo Arriete, y el jefe de base de la empresa, Claudio Baudino, están detenidos desde diciembre pasado. Además, están imputados Beltrame, tres empleados de la empresa de seguridad privada TAS, que tenía a su cargo el control de las valijas en el aeropuerto de Ezeiza (están libres por falta de méritos) y dos hombres que habían sido apresados en España, también liberados por falta de méritos. El noveno es un jefe de base de la empresa SW en el aeropuerto de Barajas, España, de apellido Tamburrini, que fue apresado y liberado.
El inicio de la causa
El caso comenzó el 17 de setiembre de 2004, cuando se secuestraron en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, cuatro valijas con la inscripción "Embajada de Argentina en España", que contenían 59,900 kilos de cocaína y que habían sido embarcadas en un vuelo de SW. Casi un mes después, una denuncia presentada por el hermano del presidente de la firma, Cristian Maggio, dio inicio a la investigación.
"Todo indica que ese no fue el primer embarque de droga que se hizo a España, pues nadie hace una prueba con 60 kilos de droga", afirmó Liporace. En su indagatoria, Baudino le dijo al juez que era normal que se embarcaran bultos hacia España."Es imposible que sea una maniobra habitual. Estamos hablando de la entrada y la salida de un país, no de la entrada y salida de una casa particular. Hay autoridades aeronáuticas, existen normas internacionales y organismos que velan por su cumplimiento", dijo Encarnación Ezcurra, la vocera de SW.El comodoro Alberto Beltrame, padre del prófugo y ex jefe del aeropuerto, fue pasado a disponibilidad dentro de la Fuerza Aérea. (Télam-Reuter)







