14 Febrero 2005 Seguir en 
Con una pistola calibre 22, un joven habría matado a su padrastro. David Alberto Giménez, de 19 años, murió ayer en el Centro de Salud a consecuencia de un balazo, aparentemente disparado por Carlos Humberto Saldaño, de 22 años, hijo de su concubina.
Según fuentes policiales, el trágico episodio habría comenzado cuando Giménez llegó ebrio a la casa de su pareja, Marta Elena Avila, de 41 años, en la calle Wilde 422, del barrio El Molino, al sur de la capital. Al ser rechazado por la mujer, Giménez habría intentado entrar por la fuerza. Entonces, Avila habría pedido desesperada la intervención de su hijo. Al parecer, el concubino de Avila llegó con una pistola calibre 22. Ante el pedido de ayuda de su madre, los dos jóvenes habrían iniciado un forcejeo y del arma salieron al menos dos disparos. Uno de los tiros impactó en el corazón de Giménez, que quedó entonces gravemente herido.
Las fuentes policiales informaron que el herido fue llevado de urgencia al Centro de Salud, donde ingresó pasadas las 7.30. Falleció, pocos minutos después.
Buenas relaciones
La situación familiar de Avila era particular. Ella estaba en pareja con Giménez desde hacía al menos un año y siete meses. Esta situación era conocida y respetada por su hijo Carlos. Aparentemente, la convivencia era buena, y la relación entre Giménez y Saldaño era normal.
Pero ayer, el estado de ebriedad de Giménez habría causado mucha molestia a Saldaño y a su madre. Los vecinos contaron que el joven asesinado llegó a la casa gritando e incluso habría insultado a su concubina. Hasta ayer, Saldaño estaba prófugo. Pero según su familia, sería inminente su entrega al fiscal de turno. Las actuaciones policiales estuvieron a cargo de personal de la comisaría X. Los operativos fueron realizados por el subcomisario Ramón Vizcarra y por el oficial principal Víctor Zamorano, bajo supervisión del comisario principal Miguel Herrera.
Según fuentes policiales, el trágico episodio habría comenzado cuando Giménez llegó ebrio a la casa de su pareja, Marta Elena Avila, de 41 años, en la calle Wilde 422, del barrio El Molino, al sur de la capital. Al ser rechazado por la mujer, Giménez habría intentado entrar por la fuerza. Entonces, Avila habría pedido desesperada la intervención de su hijo. Al parecer, el concubino de Avila llegó con una pistola calibre 22. Ante el pedido de ayuda de su madre, los dos jóvenes habrían iniciado un forcejeo y del arma salieron al menos dos disparos. Uno de los tiros impactó en el corazón de Giménez, que quedó entonces gravemente herido.
Las fuentes policiales informaron que el herido fue llevado de urgencia al Centro de Salud, donde ingresó pasadas las 7.30. Falleció, pocos minutos después.
Buenas relaciones
La situación familiar de Avila era particular. Ella estaba en pareja con Giménez desde hacía al menos un año y siete meses. Esta situación era conocida y respetada por su hijo Carlos. Aparentemente, la convivencia era buena, y la relación entre Giménez y Saldaño era normal.
Pero ayer, el estado de ebriedad de Giménez habría causado mucha molestia a Saldaño y a su madre. Los vecinos contaron que el joven asesinado llegó a la casa gritando e incluso habría insultado a su concubina. Hasta ayer, Saldaño estaba prófugo. Pero según su familia, sería inminente su entrega al fiscal de turno. Las actuaciones policiales estuvieron a cargo de personal de la comisaría X. Los operativos fueron realizados por el subcomisario Ramón Vizcarra y por el oficial principal Víctor Zamorano, bajo supervisión del comisario principal Miguel Herrera.







