Escándalo en los pasillos de Tribunales

El juez Zottoli debió intervenir rápidamente para calmar los ánimos. Cada uno dio una versión distinta de lo sucedido.

12 Febrero 2005
Un abogado y un comisario protagonizaron un escándalo en Tribunales cuando, a los gritos y forcejeando entre ellos, se metieron a la fuerza en un juzgado de Instrucción. Ambos se denunciaron mutuamente.
Todo ocurrió poco después de las 12. El comisario principal Jorge Tobar, del Departamento Informaciones (D2), estaba en Tribunales acompañando a la madre de un chico que está desaparecido, y a quien aparentemente se habría llevado su padre. "En el marco de esa causa se mencionaba a un hombre que había sido citado tres veces, pero que nunca concurrió. Por lo tanto, yo había solicitado que se lo haga comparecer por la fuerza pública, aunque eso aún no se había ordenado", relató Tobar. Mientras estaban en los pasillos, la mujer le señaló a un hombre, y le dijo que era él la persona a la que buscaban. "Yo fui a verlo y le pregunte si él era Luis Armando Flores; me dijo que no, que era Fernández, por lo que le solicité los documentos. El me dijo que los tenía en el auto, y mandó a una persona a buscarlo. Pero, mientras tanto, habló por teléfono con el abogado Gustavo Morales, y le dijo que yo pretendía detenerlo, cuando eso no era cierto", dijo el policía.

Como una tromba
Mientras esperaban por el abogado, Morales llegó a Tribunales. "Yo le solicité a Tobar que me mostrara la orden de detención, a lo cual él me dijo: ?qué le pasa a usted, a usted también lo voy a detener?, y me tomó del brazo", relató el abogado.
Fue en ese momento, según afirmaron los testigos, cuando se produjo el enfrentamiento entre ambos, en el cual no faltaron los empujones, los golpes, los gritos ni las corridas. Así, como una tromba y atropellando a todos los que estaban en el camino, entraron al juzgado I de Instrucción, a cargo de Alfonso Zottoli, que, ante lo que estaba sucediendo, salió sorprendido de su despacho, lo mismo que el secretario Ricardo Alderete. Ambos intentaron calmar a los excitados protagonistas del escándalo, y les recordaron que estaban en un juzgado. Pero les costó bastante lograrlo.
Finalmente, Morales interpuso un recurso de hábeas corpus a favor de Flores y de otro de sus clientes, Isaac Jacobo Monzor, y acusó a Tobar por lesiones. Ambos tuvieron que declarar por lo sucedido. Tobar rechazó todas las acusaciones. "Solo pretendía identificar a una persona, en el marco de una investigación. El doctor me agredió y se interpuso", se defendió. Dentro del juzgado, un empleado con varios años de experiencia, afirmó: "jamás pasó algo así".

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