11 Febrero 2005 Seguir en 
CORDOBA.- Tensa expectativa se vivía esta mañana alrededor del penal del barrio San Martín, en el centro de esta capital provincial, donde se cumplieron ya 15 horas en las que los presos mantenían el control del lugar con varios rehenes y se aguardaba de un momento a otro un intento de las fuerzas de seguridad por recuperarlo.
Oficialmente se informó que hasta esta mañana el saldo de la violenta rebelión era de ocho muertos: un policía, dos guardiacárceles y cinco reclusos.
El Comité de Crisis del gobierno provincial afirmó que se mantenían negociaciones con los presidiarios, en tanto el el intendente de la ciudad, Luis Juez, admitía esta mañana tener temor de que se produjera algún enfrentamiento interno entre los presos condenados y los procesados, que son rivales.
Pasadas las 8 continuaban las negociaciones de los cabecillas del motín con autoridades judiciales, mientras se preparaba en medio de tensa expectación y gran temor por parte de los familiares de los guardias y de los presos, un intento por recuperar el penal.
En el transcurso de la madrugada murieron dos guardiacárceles de la Policía de Córdoba y dos reclusos, por lo que las víctimas fatales se elevaron a ocho.El comité de crisis precisó además que en horas de la noche han sido liberados 13 rehenes, entre ellos cinco cinco guardiacárceles, cinco mujeres y tres menores, mientras que en el interior del penal aún había esta mañana varios efectivos del Servicio de Penitenciaría que permanecían en poder de los delincuentes, entre ellos el director del penal, Emilio Corso.
Las víctimas fatales fueron identificadas como "Roberto Cogote, policía; Andres Abregú y Pablo Ferreyra, guardiacárceles del Servicio Penitenciario; y Walter Romero, Juan Gabriel Rivarola, Miguel Angel Acuña, Víctor Alejandro Bazán, y David Roberto Alvarez, reclusos".
La posibilidad de reiniciar las negociaciones comenzó a vislumbrarse en las primeras horas de hoy, luego de que los reclusos con menores condenas decidieran aceptar, en parte, las garantías de las autoridades, aunque fuentes policiales coinciden en que un grupo rebelde no acepta la tregua.
El perímetro de la cárcel hoy era fuertemente custodiado por fuerzas de la Gendarmería, unos 200 efectivos, que refuerzan las posibles áreas de salida de los más de 1.500 reclusos que se encuentran en el interior de la cárcel situada a una s30 cuadras del centro capitalino.
Las autoridades también habrían accedido al pedido de los amotinados quienes sumaron como condición para deponer su actitud que sólo se permitiera el ingreso al penal de los integrantes del Servicio Penitenciario y que tanto la policía provincial como Gendarmería se mantuvieran fuera del área de tiro, a fin de preservar sus vidas. (DyN)
Oficialmente se informó que hasta esta mañana el saldo de la violenta rebelión era de ocho muertos: un policía, dos guardiacárceles y cinco reclusos.
El Comité de Crisis del gobierno provincial afirmó que se mantenían negociaciones con los presidiarios, en tanto el el intendente de la ciudad, Luis Juez, admitía esta mañana tener temor de que se produjera algún enfrentamiento interno entre los presos condenados y los procesados, que son rivales.
Pasadas las 8 continuaban las negociaciones de los cabecillas del motín con autoridades judiciales, mientras se preparaba en medio de tensa expectación y gran temor por parte de los familiares de los guardias y de los presos, un intento por recuperar el penal.
En el transcurso de la madrugada murieron dos guardiacárceles de la Policía de Córdoba y dos reclusos, por lo que las víctimas fatales se elevaron a ocho.El comité de crisis precisó además que en horas de la noche han sido liberados 13 rehenes, entre ellos cinco cinco guardiacárceles, cinco mujeres y tres menores, mientras que en el interior del penal aún había esta mañana varios efectivos del Servicio de Penitenciaría que permanecían en poder de los delincuentes, entre ellos el director del penal, Emilio Corso.
Las víctimas fatales fueron identificadas como "Roberto Cogote, policía; Andres Abregú y Pablo Ferreyra, guardiacárceles del Servicio Penitenciario; y Walter Romero, Juan Gabriel Rivarola, Miguel Angel Acuña, Víctor Alejandro Bazán, y David Roberto Alvarez, reclusos".
La posibilidad de reiniciar las negociaciones comenzó a vislumbrarse en las primeras horas de hoy, luego de que los reclusos con menores condenas decidieran aceptar, en parte, las garantías de las autoridades, aunque fuentes policiales coinciden en que un grupo rebelde no acepta la tregua.
El perímetro de la cárcel hoy era fuertemente custodiado por fuerzas de la Gendarmería, unos 200 efectivos, que refuerzan las posibles áreas de salida de los más de 1.500 reclusos que se encuentran en el interior de la cárcel situada a una s30 cuadras del centro capitalino.
Las autoridades también habrían accedido al pedido de los amotinados quienes sumaron como condición para deponer su actitud que sólo se permitiera el ingreso al penal de los integrantes del Servicio Penitenciario y que tanto la policía provincial como Gendarmería se mantuvieran fuera del área de tiro, a fin de preservar sus vidas. (DyN)







